Los libros, por increíble que parezca, han vuelto a ser tachados de “material sospechoso”, al menos en el universo paralelo de los aeropuertos mexicanos. Si bien no figuran abiertamente en la lista de los objetos prohibidos —al lado de los explosivos, los inflamables y las armas punzocortantes—, viajar con ellos puede ser más comprometedor que […]