
Alrededor del mundo, las mujeres son las que hacen la mayor parte del trabajo doméstico y el trabajo emocional. A lo anterior se suma el trabajo no pagado que solicitan empresas a mujeres de diversas profesiones. En un país como México, que tiene tiene la peor brecha salarial de América Latina, es urgente erradicar toda práctica empresarial que no reconoce el trabajo de las mujeres y, por tanto, no lo remunera.