
Ricardo de la Peña escribe sobre el reporte 2026 del proyecto Varieties of Democracy (V-Dem), y sobre el alarmante retroceso de los regímenes democráticos en el mundo y su rápida transformación en autoritarismos.
Ricardo de la Peña escribe sobre el reporte 2026 del proyecto Varieties of Democracy (V-Dem), y sobre el alarmante retroceso de los regímenes democráticos en el mundo y su rápida transformación en autoritarismos.
Texto de Ricardo de la Peña 08/04/26

Ricardo de la Peña escribe sobre el reporte 2026 del proyecto Varieties of Democracy (V-Dem), y sobre el alarmante retroceso de los regímenes democráticos en el mundo y su rápida transformación en autoritarismos.
"La democracia no es un estado binario de 'sí' o 'no',
sino un espectro continuo de variedades
que debemos medir con precisión científica
para entender su fragilidad."1
El proyecto Varieties of Democracy (V-Dem) representa la culminación de lo que, desde la perspectiva de Jürgen Habermas —de la Escuela de Frankfurt—, constituye la “razón instrumental” aplicada a la política: el intento más ambicioso de la historia por convertir el concepto abstracto de “libertad” en una cifra comparable y mesurable. Su consolidación demuestra que, en la modernidad tardía, lo que no se mide no existe políticamente.
V-Dem podría definirse así como la expresión máxima de la sociología cuantitativa moderna: un intento de capturar la complejidad de la libertad humana a través de la formalización matemática, aunque no cualquier formalización, puesto que aun del lado de las propuestas instrumentales existirían diferencias. Así, Varieties of Democracy adopta una definición técnica de la democracia como un concepto multidimensional y continuo, en contraposición con las medidas dicotómicas o binarias de autores como Przeworski.
Algunos conceptos en ciencia política son sumamente complicados de definir. Sin embargo, por motivos prácticos, es necesario arribar a una definición de carácter operativo que permita llevar adelante una medición sistemática del fenómeno, para, con base en ello, poder cuantificar el fenómeno de la democracia y las elecciones en el mundo.
Una fuente confiable, completa y actualizada para este análisis son las bases de datos producidas y puestas a disposición pública por el proyecto Varities of Democracy, llevado a cabo por una instancia permanente fundada por el profesor Staffan I. Lindberg en 2014, cuya sede se encuentra en el Instituto V-Dem del Departamento de Ciencias Políticas de la Universidad de Gotemburgo, Suecia.
En los primeros años del proyecto, el Instituto Kellogg de Estudios Internacionales de la Universidad de Notre Dame jugó un papel fundamental, pues fue una de sus instancias fundadoras y responsable de la recopilación de datos en el hemisferio occidental. Además, el Centro de Informática de Investigación de Notre Dame desarrolló la base de datos de investigación y las interfaces web que se utilizaron hasta el otoño de 2014.
A medida que el proyecto crecía, el Instituto V-Dem de Gotemburgo asumió la responsabilidad de estas funciones y se convirtió en la sede central del proyecto. Reconociendo los cambios, en 2018 el Instituto Kellogg formalizó su rol actual como el Centro Regional V-Dem en América del Norte (The V-Dem Project, 2022).2
Los datos incorporados a las bases de V-Dem corresponden a diferentes tipos de medidas, que van desde las objetivas y directamente observables, que son codificadas por asistentes de investigación, a subjetivas o latentes, producto de la calificación realizada por expertos nacionales,3 que en promedio son un poco más de cuatro por elección. Esto propicia que las estimaciones particulares de cada experto tengan un peso significativo en las valoraciones finales y que los márgenes de precisión y fiabilidad sean más reducidos.
Por este motivo, no solamente la evaluación de estas variables involucra un rasgo subjetivo, sino que los evaluadores pueden tener diferentes interpretaciones e incluso cometer errores o expresar sesgos al atribuir valores en las opciones ordinales proporcionadas, que intentan ser eliminadas mediante diversas técnicas estadísticas, pero que no por ello están ausentes.
El análisis del conjunto de datos abarca 50 índices y consta de más de 480 indicadores específicos, centrándose en mediciones cualitativas y cuantitativas de la democracia. V-Dem utiliza datos históricos que se remontan a 1789, en general, y para algunas métricas al período 1900-2025. Se suelen utilizar varios principios clave de la democracia: electoral, liberal, mayoritario, consensual, participativo, deliberativo e igualitario, con variables que describen diversos aspectos del gobierno, especialmente la calidad de la democracia, la inclusión y otros indicadores económicos.4
A lo largo de múltiples ensayos que se publicarán en este medio, se irán analizando las características, datos, relevancia y crítica de los indicadores construidos y puestos a disposición pública por V-Dem, que hoy en día constituyen, sin duda, el principal y más acabado referente cuantitativo de esa razón instrumental de la que nos hablan desde la Escuela de Frankfurt.
Los datos sobre democracia —y en particular los índices globales de democracia y los datos en los que se basan— han sido objeto de escrutinio y crítica por parte de varios académicos. Por ejemplo, los politólogos Andrew T. Little y Anne Meng “subrayan las preocupaciones de medición con respecto al sesgo variable en el tiempo en los datos codificados por expertos” como Freedom House y V-Dem, y alientan a mejorar las prácticas de codificación de expertos.5 Por su parte, Jonas Wolff criticó a V-Dem por abandonar gradualmente una conceptualización pluralista de la democracia; según él, V-Dem como proyecto se ha alejado de su énfasis original en las variedades conceptuales de la democracia y ha adoptado una visión indiscutible de la democracia como democracia liberal, ignorando además las limitaciones de esta última.6
Recientemente, V-Dem dio a conocer en su versión en inglés su Democracy Report 2026, el cual marca, sin duda, un punto de inflexión crítico en la política global, pues sugiere que el avance democrático que caracterizó las últimas décadas está siendo desmantelado de manera acelerada. La tesis principal del documento es que nos encontramos en un proceso de “desmoronamiento” (unraveling) donde los pilares de la democracia liberal están bajo un asedio sistémico y deliberado (p. 1 y Figures 1, 2, 4, 10 y 13 del reporte).7


A nivel global, el nivel de democracia disfrutado por el ciudadano promedio en 2025 ha retrocedido a niveles no vistos desde finales de la década de 1980, antes de la caída del Muro de Berlín. El informe destaca que la autocratización no es un fenómeno aislado de naciones pequeñas, sino que ha penetrado en potencias regionales y economías del G20, lo que altera el equilibrio de poder geopolítico y debilita la capacidad de las instituciones internacionales para defender los derechos humanos (p. 8).


Uno de los hallazgos más alarmantes es la consolidación de la “desinformación dirigida” y el uso de la inteligencia artificial como herramientas para erosionar la esfera pública. Los regímenes autocráticos y los líderes con tendencias autoritarias en democracias establecidas están utilizando estas tecnologías para polarizar a la sociedad y deslegitimar los procesos electorales (p. 15). El reporte describe este fenómeno como una “toxicidad deliberada” que rompe el consenso necesario para el funcionamiento de la democracia deliberativa.

El reporte también enfatiza que la autocratización contemporánea no suele comenzar con golpes de estado militares, sino con un desmantelamiento gradual de las normas democráticas desde el interior del propio sistema, liderado por gobernantes electos que luego “secuestran” las instituciones.
Finalmente, el V-Dem Institute hace un llamado a la acción, señalando que el futuro de la democracia dependerá de la capacidad de las coaliciones pro-democráticas para fortalecer la resiliencia institucional y combatir la polarización afectiva que divide a las poblaciones (p. 42).
En futuras entregas se profundizará en la información aportada por V-Dem para diversos períodos y vertientes, con los elementos críticos que resulten pertinentes adjuntar. EP