Intervenir en la calle: aprendizajes de una organización dedicada a la niñez

Desde finales de los años ochenta, ednica ha desarrollado estrategias educativas y comunitarias para acompañar a niñas, niños, adolescentes y jóvenes en situación de calle.

Texto de 20/03/26

Desde finales de los años ochenta, ednica ha desarrollado estrategias educativas y comunitarias para acompañar a niñas, niños, adolescentes y jóvenes en situación de calle.

Guarda este artículo en tu cuenta.

A finales de los años ochenta, la presencia de niñas y niños viviendo o trabajando en las calles de la Ciudad de México era una realidad visible en distintos espacios urbanos. Terminales de transporte, mercados, estaciones del metro y plazas públicas formaban parte de los territorios donde la infancia desarrollaba estrategias de sobrevivencia cotidiana.

En ese mismo momento, en 1989, la Asamblea General de la ONU aprobó la Convención sobre los Derechos del Niño, un instrumento internacional que colocó el tema de la niñez en un nuevo marco de derechos. En ese año también se fundó ednica, organización que desde sus inicios buscó distanciarse de las prácticas asistenciales y promover, a través de procesos educativos, el ejercicio de los derechos de niñas y niños que vivían en la calle.

Durante los primeros años de la década de los noventa, ednica trabajó con niños que habitaban en las inmediaciones de la terminal del Metro Observatorio, en la Ciudad de México. Con el propósito de tender un puente entre el espacio callejero y las casas hogar a las que eran derivados, la organización estableció una alianza con la parroquia de San Felipe de Jesús. Ahí se creó un espacio denominado “Club de calle”, donde se reflexionaba sobre los riesgos de ese entorno y se fomentaba la toma de decisiones informadas sobre su permanencia en él.

Después de tres años de trabajo en la zona, y a partir del aprendizaje acumulado y de las alianzas establecidas con actores comunitarios, se decidió contribuir a la constitución de una nueva organización de la sociedad civil.

En el modelo de intervención de ednica, la comunidad ocupaba un lugar central, pues facilitaba el proceso personal de decidir dejar la calle al integrarse a un entorno conocido. La estrategia educativa de la organización fue publicada en 1997 en el libro Con la calle en las venas.

Al inicio del nuevo milenio se intentó replicar esta estrategia en la terminal del Metro Indios Verdes. Sin embargo, la experiencia no tuvo los resultados esperados. A partir de las lecciones aprendidas se publicó en 1999 un segundo libro: El que calla otorga. Guía para denunciar agresiones policiacas en contra de niños y jóvenes callejeros, con el cual ednica reafirmó su postura en defensa de los derechos humanos.

Con frecuencia, las organizaciones de la sociedad civil experimentan cambios en su modelo de intervención como consecuencia de las transformaciones del contexto en el que se desarrollan. Durante la primera década del nuevo milenio, ednica vivió cambios importantes; el principal fue el de su población objetivo. Para el año 2000, la presencia de niños y niñas viviendo en la calle era menor a la que se registraba en la década de los ochenta. En contraste, se observó un incremento en el número de adolescentes.

En los primeros censos sobre niñez y espacio público siempre se destacó que entre el 85 % y el 95 % de la población contabilizada eran niños y niñas que realizaban diversas actividades económicas, a quienes se les denominó “niños trabajadores». Estos niños y niñas vivían con sus familias en viviendas precarias y, aunque sus condiciones no favorecían su desarrollo integral, se trataba de una problemática distinta a la de los niños y niñas que vivían en la calle.

En 2003 el equipo educativo comenzó a tener dificultades para establecer contacto con niños que vivían en la calle y que pudieran incorporarse a la casa hogar. En la zona de trabajo era más común encontrar adolescentes que ya habían desertado de procesos con otras organizaciones. Por otro lado, los costos de manutención del hogar y el número reducido de niños atendidos provocaron su cierre.

Ante esta situación, y dada la capacidad instalada, se decidió utilizar la infraestructura operativa para iniciar el trabajo con la niñez trabajadora de calle. De esta manera, durante la primera década del nuevo milenio se realizaron ajustes a la propuesta de intervención dirigida a esta población.

Tras la decisión de cerrar la casa hogar, ednica se enfrentó al reto de definir con mayor claridad el perfil de egreso de las y los participantes. Hasta entonces, los niños que estuvieron bajo la tutela de la institución tuvieron acceso a mejores condiciones de vida —como la educación formal y la formación para el trabajo—, lo que permitió que muchos jóvenes egresados construyeran mejores relaciones y estilos de vida. Estos cambios pueden generar dificultades que ponen en riesgo la continuidad de la intervención institucional; sin embargo, ednica ha aprovechado estos desafíos para fortalecer su modelo y ha logrado mantenerse resiliente frente a los retos que experimentan muchas organizaciones de la sociedad civil.

A finales de 2003 se abrió un centro de día en la colonia Morelos. Desde ahí se atendía tanto a quienes vivían como a quienes trabajaban en la calle. Hacia 2010 se dieron los primeros pasos para la reestructuración del modelo de intervención, mediante procedimientos más definidos para el trabajo con niñez trabajadora y con adolescentes y jóvenes que vivían en la calle.

En 2016, mediante la herramienta “teoría de cambio”, se definieron dos programas operativos: uno dirigido a niños, niñas y adolescentes que trabajaban en la calle y otro enfocado en adolescentes y jóvenes que vivían en el espacio público. También se ampliaron las zonas de intervención a la colonia Ajusco, Coyoacán, y al barrio de San Antonio, Xochimilco. Desde sus tres centros de día, la organización avanzó en la promoción y defensa de los derechos de la niñez y la juventud en situación de calle.

El trabajo realizado por ednica durante sus primeros años permitió establecer relaciones de confianza con fundaciones que apoyaban a organizaciones dedicadas a la atención de niños y niñas, así como con diversas instituciones gubernamentales.

A lo largo de su trayectoria, ednica también ha impulsado la difusión de información sobre la niñez a través de diversas publicaciones. Entre ellas se encuentran libros como Adolescentes trabajadoras en espacios públicos de la Ciudad de México: una etnografía urbana, así como revistas como Rayuela. Revista iberoamericana sobre infancia y juventud en lucha por sus derechos. Asimismo, ha contribuido al ejercicio de la libertad de expresión de su población objetivo mediante la publicación de obras como Sueños y palabras. Relatos, cuentos y poesías de niñas, niños y adolescentes en situación de calle y Al encuentro de mis pasos. Recuperación de miradas de mujeres que habitaron el espacio público.

​​El trabajo de la organización también ha sido reconocido en distintos espacios, entre ellos la mención de honor en el concurso Experiencias en Innovación Social de la CEPAL; el tercer lugar en la categoría Mejores prácticas de OSC del primer Premio UNICEF México; y la Medalla al Mérito por la Igualdad y la No Discriminación otorgada por la Asamblea Legislativa del Distrito Federal.

Más allá de estos reconocimientos, el trabajo con niñez y juventud en situación de calle exige mantener una atención constante a los cambios en los contextos sociales y urbanos. También implican la responsabilidad de mantenernos atentos a las manifestaciones actuales de la niñez y la juventud en contextos cada vez más complejos, así como a las nuevas formas de interrelación con otros actores relevantes para nuestra intervención.

La historia de ednica refleja los cambios en la manera en que la sociedad mexicana ha mirado la niñez que habita o trabaja en el espacio público. A lo largo de estas décadas, las realidades de niñas, niños, adolescentes y jóvenes han cambiado, y con ellas las formas de intervención social. Comprender esas transformaciones sigue siendo una tarea indispensable para quienes buscan ampliar el horizonte de derechos de la infancia. EP

El análisis independiente necesita apoyo independiente.

Desde hace más de 30 años, en Este País ofrecemos contenido libre y riguroso.

Ayúdanos a sostenerlo.

DOPSA, S.A. DE C.V