El 12 de octubre de 1972 conocí personalmente a Max Horkheimer. Lo visité en su casa de Montagnola, cerca de Lugano (Suiza), ya entrada la noche. Mantuve un breve intercambio epistolar con él desde septiembre de 1972 hasta junio de 1973. Tengo un recuerdo entrañable de ese encuentro, quizás embellecido por la nostalgia y la […]