Las políticas públicas sobre drogas a nivel global son el resultado, más que de una visión ilustrada sobre el problema, de una inercia prohibicionista en cuyo origen solo hay prejuicios. Sus consecuencias, sin embargo, han sido desastrosas para la salud pública y la seguridad de las naciones involucradas en el tráfico y consumo de estas sustancias. Este texto fue publicado originalmente en el libro Ending the War on Drugs . Agradecemos a Virgin Books la autorización para reproducirlo en nuestras páginas.