Norberto Bobbio: teorizar la democracia en tiempos de dictaduras

En este texto, Isidro H. Cisneros reflexiona sobre las propuestas políticas y filosóficas más destacadas de Norberto Bobbio, uno de los pensadores más influyentes del siglo XX.

Texto de 26/09/25

Bobbio

En este texto, Isidro H. Cisneros reflexiona sobre las propuestas políticas y filosóficas más destacadas de Norberto Bobbio, uno de los pensadores más influyentes del siglo XX.

“Toda forma de sociedad, y especialmente la sociedad política, 
es un producto artificial que deriva de la voluntad de los individuos”
Norberto Bobbio, Elementi di Politica
Una luz en la penumbra

Nos encontramos huérfanos de ideas y no existen explicaciones válidas sobre el rumbo que toman nuestras sociedades. Los modelos y paradigmas políticos mediante los cuales explicamos la realidad circundante están en crisis. El pensamiento y la reflexión no logran ofrecer respuestas satisfactorias para enfrentar los desafíos de nuestra época. Además, el desarrollo ya no representa una serie de etapas a través de las cuales una sociedad enfrenta el subdesarrollo, y la modernidad ya no sucede a la tradición. Todo se mezcla; el espacio y el tiempo se comprimen. Sólo existen medios, sin fines. En tal escenario, las reflexiones de Norberto Bobbio pueden ser consideradas como las de una brújula que siempre apunta en la dirección correcta.

El filósofo de la política ofreció explicaciones al laberinto de nuestra contemporaneidad, con racionalidad y pasión, con imparcialidad, con claridad y con fuerza de pensamiento. 1 Con sus reflexiones sobre los dilemas, antinomias y desafíos de una época compleja contribuyó al desarrollo de una teoría de la democracia. En cuanto pensador universal, diseñó un itinerario crítico para comprender los retos de nuestro tiempo y propuso un léxico civil para orientarnos en la realidad global. 2 Honramos la memoria del profesor sin limitarnos, conforme al significado de sus ideas, a repetir su lección científica y moral, sino intentando llevarla más allá y haciéndola fructificar en nuestras latitudes.

Itinerario vital

Norberto Bobbio falleció a los 94 años el 9 de enero de 2004, dejando un rico legado intelectual y político. Autor de más de dos mil escritos entre libros, ensayos, prefacios, reseñas y entrevistas, los intereses académicos del profesor abarcaron distintos campos del saber: desde la filosofía del derecho a la filosofía política, desde los estudios culturales a la teoría de los derechos humanos, desde las investigaciones sobre la paz y la guerra hasta sus propuestas sobre el socialismo liberal, desde la sociología a la ciencia política. 3 Maestro severo, implacable y riguroso, pero al mismo tiempo afable y paciente, siempre mostró pasión por la docencia y la investigación. En 1979 fue designado profesor emérito de la Universidad de Turín y en 1984 el presidente de la República lo nombró uno de los cinco senadores vitalicios que prevé la Constitución Italiana por haber “enaltecido a la Patria por sus altísimos méritos en el campo social, científico, artístico y literario”. 4

Norberto Bobbio es una de las figuras más eminentes del pensamiento democrático de todos los tiempos, siendo sus principales campos de estudio el derecho y la política. Su reflexión abarcó temas relacionados con la filosofía jurídica, en su triple dimensión de teoría del derecho, teoría de la ciencia jurídica y teoría de la justicia, 5 así como con la filosofía política, disciplina en la que estudió los valores y los principios democráticos desde el punto de vista del poder político y del Estado. 6 En ambas perspectivas, el horizonte último de su reflexión fue la libertad, la igualdad y el desarrollo ético de las personas.

Su obra puede ser considerada un espejo intelectual del siglo XX. Se distinguió por el rigor de sus investigaciones y por su apertura a nuevos horizontes culturales e ideológicos. Gran parte de su formación intelectual aconteció durante el periodo trágico del llamado “siglo de los extremos”, con sus pasiones, errores, violencias e ilusiones. 7 Su lúcida toma de posición sobre una amplia gama de temas relacionados con los desafíos del orden democrático convirtió al profesor en la conciencia civil de Italia. Sus escritos fueron objeto de amplios debates, controversias y análisis críticos porque no fue uno de esos intelectuales que se eleva en su “torre de marfil” para contemplar el mundo, sino un impulsor del pensamiento crítico y transformador. Ofreció orientaciones al caos de nuestro tiempo, así como un mapa de navegación sobre el universo de los fenómenos políticos. Su legado comprende una sistematización de los temas y problemas más recurrentes en la historia de las instituciones y de las doctrinas políticas. 8

Política de la cultura

El profesor mantuvo un diálogo ininterrumpido con las experiencias políticas e intelectuales de la segunda mitad del siglo XX, dedicando una parte de su extensa obra al estudio de las relaciones entre política y cultura, así como a la definición del rol de los intelectuales en las democracias modernas. Planteaba la necesidad del intelectual mediador como una síntesis superior de las dos figuras clásicas del intelectual revolucionario y del intelectual puro. 9 Afirmaba que el rol de los intelectuales es exaltar los derechos de la duda frente a las certidumbres del dogmatismo, reforzar los deberes de la crítica contra las seducciones del poder político e imponer la razón frente al imperio de la fe ciega, siempre en búsqueda de la verdad científica y contra los engaños de la propaganda. 10

Sostenía que poseer sólo certezas representa uno de los aspectos que ilustran “la traición de los intelectuales”, quienes se reconocen en la figura romántica del filósofo-profeta que cree poseer todo el saber humano —el cual por definición es necesariamente limitado. Por ello, expresaba su desconfianza respecto a la política sobre-ideologizada que divide el universo político en partes que se excluyen mutuamente. De esta forma, consideraba que la libertad en relación con cualquier tipo de poder es la condición esencial para el ejercicio de la actividad intelectual, dado que la verdadera “minoría de edad” del individuo es la incapacidad de valerse de su propio intelecto sin la guía de otro.

Sostenía asimismo que los intelectuales sufren un declive en cuanto interpretes de los cambios y los tiempos. Que el pensamiento y la reflexión no logran ofrecer respuestas satisfactorias para enfrentar los dilemas de nuestra época. Que la política ya no gobierna nuestra organización social, la cual, a su vez, ya no controla la actividad técnica y financiera, por lo que el mundo simbólico y el mundo instrumental se separan. Ante la barbarie cotidiana se desvanecen aquellos conjuntos a la vez políticos y territoriales, sociales y culturales, que antaño denominábamos civilizaciones.

Lecciones de un clásico

El maestro combina la filosofía del derecho con una vertiente normativa de la reflexión sobre la política y asume la discusión de las características que debe poseer una sociedad justa a partir de tres preguntas: ¿en qué consiste la “óptima república”?, es decir, la construcción de un modelo ideal de Estado que privilegie la sociedad justa; ¿cuál es el fundamento último del poder?, es decir, cómo se justifica la obligación política definiendo los principios de legitimidad del poder político; y finalmente, ¿cuáles son los alcances del concepto de política?, destacando sobre todo el significado de la autonomía de la política respecto de la moral.

En su teoría general de la política se desarrolla la “lección de los clásicos”, es decir, de aquellos autores que en la historia de las instituciones y las doctrinas políticas reúnen tres cualidades: son intérpretes auténticos y únicos de su tiempo; son siempre actuales, por lo que es necesario leerlos, releerlos y reinterpretarlos; y han construido interpretaciones que sirven para comprender la realidad. Distingue la noción de política de otras esferas de la actividad humana como la economía, el derecho, la cultura, la filosofía y la ciencia, y la relaciona con el poder, con su conquista, mantenimiento y defensa.

De esta manera, el “modelo bobbiano de la política” consiste en la recurrencia a los pensadores clásicos, donde no existe una disputa entre antiguos y modernos, sino más bien una continuidad de las teorías-modelo de la política desde Aristóteles y Platón, hasta Hobbes, Locke, Kant, Hegel y Max Weber, pasando, desde luego, por Maquiavelo, Montesquieu y Rousseau. 11 El maestro fue un pensador antidogmático por excelencia y puede ser considerado un filósofo militante contra los prejuicios. Identificó los valores que caracterizan la moderna convivencia civil estableciendo las premisas para la evaluación ética de la política que la democracia requiere en momentos de crisis.

Una distinción política persistente

El profesor se pregunta: ¿existen aún la izquierda y la derecha?, a lo que responde positivamente afirmando que la posición que las distintas fuerzas políticas asumen frente al tema de la igualdad es aquello que permite definir quién es de izquierda y quién de derecha. La izquierda da mayor importancia en su iniciativa política a lo que convierte a las personas en iguales, atenuando y reduciendo los factores de la desigualdad. Por su parte, la derecha está convencida de que las desigualdades son un dato inacabable y que no es deseable la desaparición de las distintas formas de desigualdad. Sus reflexiones sobre la relación izquierda-derecha resultan de gran actualidad. 12

Impulsó el movimiento liberal-socialista junto con otros intelectuales antifascistas de la época, como Piero Gobetti, Carlo Roselli, Aldo Capitini y Guido Calogero. 13 Es un proyecto político aún vigente que busca inyectar en los ideales de izquierda los anticuerpos liberales que se traducen en la desconfianza hacia las fórmulas del colectivismo estatalista, así como en la exaltación de la autonomía individual, la cooperación social y el pluralismo político. Para este movimiento el autoritarismo representaba un enemigo con el cual era imposible llegar a compromiso alguno y que debía ser derrotado por un cambio reformista, laico y participativo. El filósofo del derecho realizó contribuciones a la idea de un socialismo democrático, planteando la necesidad de superar la contraposición entre liberalismo y socialismo.

El desafío es concebir un liberalismo que permita eliminar las desigualdades. El proyecto socialdemócrata enfatiza las políticas del bienestar social, mientras que el proyecto liberal-socialista postula una férrea tutela de los principios de libertad. Sostenía que el socialismo será liberal o no será. La ideología del socialismo realmente existente fracasó, pero los problemas permanecen. Entonces, la pregunta es: ¿las democracias sabrán ofrecer respuestas a los problemas que el socialismo no pudo resolver? Anticipa que la crisis del comunismo histórico obligará a cambios en la identidad de la izquierda.

La democracia del porvenir

Sus reflexiones permiten entender la naturaleza de la democracia como forma de gobierno y sistema de valores. 14 Representa un sistema institucional que produce decisiones vinculantes para el conjunto de la sociedad. Establece dos condiciones para la definición de la democracia: 1) el principio de igualdad, según el cual es democrático aquel régimen que tiende a la eliminación del mayor número de desigualdades entre individuos y grupos; y 2) la existencia de procedimientos para la participación de los ciudadanos en el poder del Estado, de modo tal que permitan que el mayor número influya, directa o indirectamente, sobre las decisiones de interés público. La democracia proyecta un sistema ético y político que encarna un conjunto de principios y normas de convivencia social sin los cuales la confrontación pacífica es imposible.

Sus ideales son la no-violencia, el libre debate de posiciones contrastantes, la justicia e igualdad, la transparencia y la tolerancia. Sobre el sistema democrático destaca sus fundamentos, técnicas, reglas y valores. Afirma que la justicia es un ideal a perseguir, que los derechos humanos deben ser un elemento central de la cultura jurídica, así como uno de los principales indicadores del progreso histórico y de la legitimidad de los sistemas democráticos. La justicia es un valor progresista y como la libertad tiene en el lenguaje político un significado positivo. 15 Advierte que las desigualdades son una amenaza para las democracias y que existen dos formas de entender la justicia: en función de los poderosos y de acuerdo con los indefensos. Para los primeros, la justicia se encuentra vacía de contenido y vale sólo como justificación de su poder; para los segundos, proyecta un reclamo de igualdad. Estas reflexiones caracterizan la justicia democrática y su relación con los derechos humanos. 16

Sus lecciones éticas y políticas vienen al caso frente a los conflictos armados que persisten y que alteran la relación entre derechos humanos y paz. 17 Frente a una filosofía de la guerra, constata la inexistencia de una filosofía de la paz. Es el derecho quien pone límites a la fuerza, regulándola y estableciendo el quién, cómo, cuándo y porqué de su posible uso. Identifica distintos problemas que afectan a nuestras sociedades: el poder invisible, la antipolítica y el populismo, las crecientes violaciones a los derechos humanos, así como el aumento de las intolerancias, discriminaciones y exclusiones, tareas pendientes de la democracia. Norberto Bobbio sometió a crítica sistemática la realidad circundante para establecer los parámetros de un compromiso civil para las sociedades pluralistas de nuestro tiempo. El conjunto de sus reflexiones lo hacen un pensador imprescindible para entender la democracia del siglo XXI. EP

  1. Bobbio, Norberto, L´Utopia Capovolta, La Stampa, 1990.[]
  2. Bobbio, Norberto, Le Ideologie e il Potere in Crisi, Le Monnier, 1981.[]
  3. Violi, Carlo, Bibliografia degli Scritti di Norberto Bobbio 1934-1993, Laterza, 1995.[]
  4. Bobbio, Norberto, Autobiografia, Laterza, 1997.[]
  5. Bobbio, Norberto, Il Giusnaturalismo Moderno, Giappichelli, 2009.[]
  6. Bobbio, Norberto, Stato, Governo e Società, Einaudi, 1985.[]
  7. Bobbio, Norberto, La Cultura e il Fascismo, Einaudi, 1973.[]
  8. Bobbio, Norberto, Teoria Generale della Politica, Einaudi, 1999.[]
  9. Bobbio, Norberto, Politica e Cultura, Einaudi, 2005.[]
  10. Baca Olamendi, Laura, Bobbio: los Intelectuales y el Poder, Océano, 1998.[]
  11. Bobbio, Norberto, La Teoria delle Forme di Governo nella Storia del Pensiero Politico, Giappichelli, 1975.[]
  12. Bobbio, Norberto, Destra e Sinistra, Donzelli, 1994.[]
  13. Bobbio, Norberto, Maestri e Compagni, Passigli, 1994.[]
  14. Bobbio, Norberto, Il Futuro della Democrazia, Einaudi, 1984.[]
  15. Bobbio, Norberto, Eguaglianza e Libertà, Einaudi, 1995.[]
  16. Bobbio, Norberto, L´Età dei Diritti, Einaudi, 1992.[]
  17. Bobbio, Norberto, Lezioni sulla Guerra e sulla Pace, Laterza, 2024.[]

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