
Pablo Parás Ochoa hace un análisis de la manera en que los mexicanos perciben y experimentan el cambio climático a partir de la encuesta realizada por DATA OPM durante este 2025.
Pablo Parás Ochoa hace un análisis de la manera en que los mexicanos perciben y experimentan el cambio climático a partir de la encuesta realizada por DATA OPM durante este 2025.
Texto de Pablo Parás Ochoa 16/12/25

Pablo Parás Ochoa hace un análisis de la manera en que los mexicanos perciben y experimentan el cambio climático a partir de la encuesta realizada por DATA OPM durante este 2025.
Los veranos son más cálidos. Los inviernos más duros. Las tormentas son más fuertes, pero las sequías más largas. Los bosques arden. Abrumadoramente, los y las mexicanas perciben la existencia del cambio climático como un fenómeno que ha salido de lo teórico, que no es una mera pesadilla, sino una realidad a lo largo y ancho del país. El pan nuevo de cada día.
En septiembre y octubre del 2025, DATA OPM realizó la doceava ronda de su encuesta Ómnibus Académico Nacional. Como parte del cuestionario de dicho estudio, fue incluido un módulo cuyo objetivo era capturar las opiniones y experiencias de las y los mexicanos respecto al cambio climático. Este módulo incluye tres componentes: 1) la existencia/relevancia del cambio climático; 2) la experiencia personal que tienen las y los encuestados con eventos relacionados con este fenómeno; y 3) las causas del cambio climático. A continuación se describen los resultados principales de cada uno.
Para empezar, es importante señalar que en México la evidencia del cambio climático no es motivo de controversia. La abrumadora mayoría (94.1 %) de la población mexicana afirma que el cambio climático es “real”. Sólo 5.4 % creen que es algo “inventado”; lo anterior contrasta fuertemente con nuestro vecino del norte, donde 72 % indican que el cambio climático está ocurriendo (y sólo 59 %, que es causado por actividades humanas). 1 En México, el cambio climático no es moneda política que polariza a la población: es una realidad y es urgente. Esto lo demuestra la proporción de las personas encuestadas que indicaron que es necesario atender el cambio climático con urgencia, así como aquellas que manifestaron estar más preocupadas sobre el tema con respecto al año anterior. Las distribuciones de estas variables se muestran en las Figuras 1 y 2.


Estas dos variables parecen estar asociadas. Y la mayor parte de la población indica estar más preocupada y pensar más frecuentemente en el cambio climático. Ello se muestra en la Figura 3:

Como puede observarse, 22 % de personas señalaron estar más preocupadas sobre el cambio climático, así como pensar “muy frecuentemente” en él. Asimismo, 64.8 % de los encuestados se encuentran en los cuatro recuadros de la esquina inferior izquierda, lo cual demuestra un alto grado de preocupación sobre el tema, mismo que va en aumento.
Es importante notar que, si bien el cambio climático es una preocupación relevante para los y las mexicanas, no es la más importante. En la encuesta también se incluye una serie de preguntas sobre la importancia que le dan a las metas de desarrollo sustentable de la ONU. Entre ellas, metas relacionadas con el cambio climático —como “Acción climática”, “Consumo y producción responsables”, “Ciudades y comunidades sostenibles” y “Energía accesible y limpia”— fueron mencionadas por sólo 14.4 % de las personas encuestadas. Dominaron en cambio temas relacionados con la pobreza, la economía, la paz, la justicia y la educación. Ello no implica que en México no haya preocupación por el cambio climático, sino simplemente que para el país otros temas son más urgentes.
En cuanto a soluciones y políticas públicas, existe un relativo consenso en México: más de dos tercios (71.1 %) de los encuestados indicaron que era “muy urgente” o “algo urgente” que México sustituya fuentes de energía no renovables por fuentes renovables. El consenso es aún más fuerte en lo que se refiere al terreno educativo, pues el 94.8 % indicaron que las escuelas deberían “enseñar más” sobre estos temas.
En esta encuesta, quizá lo más alarmante de todo es cómo la población mexicana reporta haber vivido eventos relacionados con el cambio climático. Cuando una persona grita “lobo” es fácil ignorarla y pensar que el lobo no está, pero ¿qué pasa cuando todo un país grita “lobo”?
Se preguntó a los entrevistados si habían experimentado en su localidad, durante el último año, 5 tipos de eventos distintos; para ello se utilizó el siguiente cuestionamiento: “Le voy a leer una serie de eventos; para cada uno dígame si sucedieron o no sucedieron en los últimos 12 meses en el lugar donde vive…”:

Como se puede ver, de estos eventos el más comúnmente reportado fueron largos periodos de calor inusual, con 9 de cada 10 de personas encuestadas afirmando haberlos vivido. El segundo evento, sequías o escasez de agua de agua y lluvias o inundaciones inusuales, con 7 de cada 10 personas encuestadas. A su vez, aproximadamente la mitad de mexicanos y mexicanas experimentaron frentes fríos inusualmente graves. Por último, el tipo de evento menos común se trata de incendios forestales graves, con 2 de cada 5 personas.
Es posible que la encuesta este sobrerrepresentando la incidencia real de estos eventos debido a sesgos de inmediatez y a la frecuencia en que las personas encuestadas escuchan noticias sobre estos temas. Sin embargo, los porcentajes son, para algunos eventos, muy altos. ¿Será que en todos estos casos “el lobo no está”?
Resalta también algo alarmante: la Figura siguiente muestra la distribución del número de tipos de eventos diferentes reportados por persona. Es decir, la columna “5” representa a las personas que han reportado haber experimentado, en el lugar donde viven, por lo menos una vez cada uno de los eventos descritos anteriormente.

Como puede observarse, el 70.4 % de las personas reportan haber experimentado al menos tres tipos de eventos y un alarmante 17.6 % declara haber vivido los cinco tipos de eventos en su localidad durante el año anterior. Sólo el 3.1 % de las personas encuestadas indicaron no haber experimentado ninguno de los eventos.
Finalmente, la encuesta incluye una pregunta respecto a las causas del cambio climático, cuyos resultados se presentan a continuación:

Como se puede observar, cerca de la mitad de los encuestados indicaron que la causa principal del cambio climático son las industrias, seguido de una porción mucho menor, alrededor de 1 de cada 5, que declara que se debe a la sobrepoblación; cerca de 1 de cada 8 indican que es por los coches.
El panorama que muestran los resultados de nuestra encuesta es claro: el cambio climático ya dejó de ser la preocupación de nuestros hijos e hijas; ahora es de todos. Su retaguardia está aquí, queramos o no. Estemos listos o no. Ya no es cuestión meramente de prevenir y educar. Toca la labor ardua de mitigar lo más posible sus efectos. Mientras tanto, los bosques arden y seguirán ardiendo. EP