Cuando un problema puede ser parte de la solución: la influencia de la movilidad urbana en la movilidad social

Jorge O. Moreno Treviño, investigador externo del Centro de Estudios Espinosa Yglesias, explica por qué el transporte público es clave para reducir desigualdades y ampliar oportunidades en educación, salud y empleo.

Texto de 04/02/26

Jorge O. Moreno Treviño, investigador externo del Centro de Estudios Espinosa Yglesias, explica por qué el transporte público es clave para reducir desigualdades y ampliar oportunidades en educación, salud y empleo.

La movilidad urbana y la problemática del transporte público se presentan de manera consistente como prioridad de la ciudadanía en la agenda pública. Esta prerrogativa se debe, entre otros aspectos, a la importancia que tiene este rubro en el gasto de los hogares, al tiempo dedicado a desplazarse entre el origen y el destino de los traslados, así como a los múltiples problemas derivados de este fenómeno, como los relacionados a la salud mental y la contaminación. Sin embargo, cuando lo analizamos con otros temas sociales, más específicamente con los vinculados a la desigualdad económica y la movilidad social, el contar con un transporte que facilite el desplazamiento urbano surge como un mecanismo inmanente para contribuir a la solución de muchos de ellos.

El desarrollo de nuestra civilización durante milenios permitió que, pese a diversos altibajos en el transcurso de sus distintas etapas y ciclos históricos, nuestra sociedad pasara de formar conjuntos separados de cazadores nómadas a concentrarse en grandes urbes con actividades altamente especializadas que, en algunos casos, agrupan a decenas de millones de seres humanos en un espacio relativamente compacto pero organizado. De manera paralela, y sin precedentes con respecto al número de personas que cohabitan simultáneamente este planeta, la organización económica de miles de millones de decisiones y necesidades en estas ciudades ocurre, en la mayor parte del mundo occidental, mediante la coordinación de voluntades en un sistema descentralizado de mercados a partir del mecanismo de los precios.

A saber, esta conjunción entre consumo y producción se presenta a través de los precios de las mercancías, los cuales, cuando son sustentados en los cuatro pilares del desarrollo social en los que se basa la civilización occidental (la libertad, la igualdad, la transparencia y la justicia), permiten que una sociedad asigne eficientemente sus recursos dentro y fuera de una urbe. Además, de la mano de un sistema político democrático y participativo, garantizan que el mérito y el esfuerzo sean los mecanismos primordiales que determinan los resultados económicos y la ascensión en la escala social.

A mediados de la década de 1960, y junto con el avance de la ciencia económica hacia un enfoque más social e integral, Gary Becker (Nobel de Economía en 1992) puso de relieve la importancia del tiempo como un factor escaso pero fundamental en la toma de decisiones del individuo, del hogar y de la sociedad en su conjunto. En particular, el tiempo requerido para encontrar, desplazarse y adquirir un producto o un servicio constituye una parte esencial de su valor económico y, por tanto, del precio efectivo final que enfrenta un consumidor.

Debido a esto, si introducimos el concepto de valor-tiempo en una economía de mercado, coordinar la oferta y la demanda dentro y fuera de la ciudad mediante un sistema de precios requiere, además, de un sistema de transporte eficiente que permita conectar a los distintos participantes en todos los sectores, en especial aquellos que son fundamentales para el desarrollo económico. En particular, más allá de la necesidad de unir los tradicionales puntos de consumo, producción y comercio, existen otros mercados que requieren una conectividad accesible, segura, efectiva y eficiente para funcionar y desempeñar su papel en la promoción del bienestar y la movilidad social, como la educación, la salud y el trabajo.

Para desarrollar un poco más estas ideas, tomemos el caso particular del estado de Nuevo León, México, que, de acuerdo con los datos del censo más reciente (INEGI, 2021), registraba casi seis millones de habitantes. Con esto, la Zona Metropolitana de Monterrey (ZMM), que incluye la ciudad capital y 10 municipios circundantes, se coloca como la segunda más poblada del país, lo que ubica a Nuevo León, a nivel nacional, como el estado con mayor índice de crecimiento poblacional.

En el Informe de movilidad social en Nuevo León 2025 (Moreno et al., 2025), recientemente publicado por el Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY), se muestra que este estado presenta indicadores de movilidad social ascendente considerablemente más dinámicos que el resto del país, con una menor dependencia de las condiciones económicas de origen, pero con una mayor importancia relativa de la educación de los padres para ascender socialmente. En otras palabras, en Nuevo León, el mérito y el talento permiten relativamente el ascenso, pero la dependencia aún está fuertemente vinculada a la educación alcanzada en el hogar de origen.

Por otra parte, de acuerdo con los registros históricos de la Encuesta Así Vamos, realizada por Cómo Vamos, Nuevo León y el Centro de Estudios Económicos de la Universidad Autónoma de Nuevo León, desde 2016, los indicadores de tiempos de traslado han estado incrementándose consistentemente año con año. Para este 2025, el promedio global de tiempo de traslado es de casi 160 minutos (2.67 horas) por viaje redondo para quienes usan el transporte público en la ZMM y de 205.47 minutos (3.42 horas) en la zona periférica, el cual en la mayoría de los casos se hace entre cinco y seis veces por semana, al tratarse del desplazamiento al trabajo o la escuela. Esto muestra que el tema no es trivial en términos de los recursos de tiempo que se están empleando.

Para conectar los puntos que motivan el estudio de la importancia de la movilidad urbana para la movilidad social —tema principal del presente artículo—, en el caso de la educación, un estudio reciente para la ZMM (Moreno et al., 2023) muestra que la falta de acceso a transporte público puede incidir en el acceso y continuidad de la educación universitaria, lo que genera oportunidades desiguales entre estudiantes que no encuentran rutas y tarifas que les permitan asistir regularmente a sus clases. Este resultado también puede extrapolarse a la educación media superior, donde la apertura de nuevos centros de estudio, como preparatorias y escuelas técnicas, evidencia un rezago importante en zonas de reciente desarrollo, como el poniente y el norte de la ZMM, lo que subraya la importancia de los costos del transporte para acceder a estos niveles educativos.

Por otra parte, con respecto a la salud, la falta de un transporte eficiente, seguro e inclusivo que conecte a los usuarios de forma oportuna con hospitales —aunado a la saturación de los servicios médicos y el déficit de inversión en nuevos centros hospitalarios en zonas periféricas— reduce de manera significativa el acceso a estos servicios, incluso en casos de emergencia. Adicionalmente, sin un transporte inclusivo para las personas con discapacidad o adultos mayores se termina por excluir a las poblaciones vulneradas y con bajos ingresos, quienes no pueden costear su traslado por medios privados como son un auto propio, taxi o transporte por aplicaciones.

En el ámbito del mercado laboral, las investigaciones que evidencian la importancia del transporte y su incidencia en el desarrollo de la igualdad de oportunidades y de la movilidad social resultan aún más concluyentes. Un estudio reciente que utilizó la expansión del metro en la ZMM como un experimento natural demostró que el incremento del acceso a este transporte reduce la brecha de género en el mercado laboral, para beneficiar relativamente más a las mujeres (Escobedo et al., 2025). Los resultados principales sugieren que la expansión de la red del metro: a) aumentó el empleo de mujeres en un 10.67 %, b) incrementó su tasa de participación en la fuerza laboral en un 1 % y c) mejoró el empleo relativo: 1.74 mujeres por cada 100 hombres en el mercado laboral.

En otro estudio (Escobedo, 2021) se demuestra que esa misma ampliación del metro en la ZMM: a) incrementó la participación laboral de mujeres y hombres en el sector formal de la economía, b) redujo el tamaño del sector informal y c) evidenció la relevancia del transporte para crear oportunidades laborales de calidad para los trabajadores. Este hecho no es trivial cuando contextualizamos que, justamente, Nuevo León es el estado con mayores índices de formalidad laboral a nivel nacional, pero existe aún potencial para mejorar estos indicadores. Es más, estos resultados abren el debate sobre la informalidad, más allá de lo fiscal y del cobro de impuestos, a un tema relativo a la conectividad entre la oferta y la demanda de trabajo.

En el marco de su visita y como parte de las celebraciones del 92 aniversario de nuestra universidad, James Heckman (Nobel de Economía en 2000) dirigió, en el Teatro Universitario del Campus Mederos, la cátedra magistral titulada «Promoviendo la movilidad social». Sus profundas reflexiones sobre el tema trascienden tiempo, espacio, localidad y ámbitos de estudio para quienes analizan, diseñan, implementan y evalúan las políticas públicas. Heckman planteó cómo la enorme mayoría de estas se concentran en resolver los problemas que enfrentamos, y no en evitarlos ni en aplicar soluciones cuyo impacto sea perceptible a largo plazo.

El diseño y la inversión en un transporte público que facilite la movilidad urbana pueden incidir directamente en mercados clave para promover la igualdad de oportunidades en el futuro. Es necesario replantear, desde lo social y lo público, servicios integrales de transporte que permitan la movilidad en las grandes urbes, así como impulsar esfuerzos en la búsqueda de alternativas efectivas que aprovechen la infraestructura existente y fortalezcan la coordinación de los sectores productivos y los hogares, al tiempo que salvaguarden la salud e integridad de los pasajeros, de una manera costo-efectiva en lo económico y lo social.

Lo que es más, la evidencia anterior demuestra que las políticas orientadas al uso de los mercados en temas específicos para corregir problemas sociales, como la mejora del transporte público y la movilidad urbana, podrían constituir un instrumento eficaz para promover la integración social, reducir las brechas educativas, incrementar la calidad en el acceso a servicios de salud, aumentar las oportunidades en el mercado laboral e impulsar la equidad de género al disminuir las disparidades entre mujeres y hombres. En otras palabras, es posible promover la movilidad social mediante políticas públicas que, pensando «fuera de la caja», identifiquen las razones fundamentales del fenómeno y potencialmente resuelvan muchos problemas de manera simultánea, lo que hace que este tipo de intervenciones resulten, desde la perspectiva económica, rentables y, desde una visión social, altamente deseables. EP

Referencias

Cómo Vamos, Nuevo León. (en prensa). Resultados de la Encuesta de Percepción Ciudadana «Así Vamos, 2025».

Escobedo, Jaime J., Moreno, Jorge O. y Cuellar, Cecilia Y. (2025). Urban public transportation access & female labor supply: evidence from a natural spatial experiment in Monterrey, Mexico. Feminist Economics, 31(2): 351-382. 

Escobedo, Jaime J. (2021). Tópicos de economía laboral: informalidad, transporte público y género [tesis de doctorado]. Universidad Autónoma de Nuevo León.

Instituto Nacional de Estadística y Geografía [INEGI]. (2021). Censo de población y vivienda 2020: marco conceptual.

Moreno, Jorge O., Caamal, Cinthya y Luna, Edgar M. (2023). Mobility & sustainable transportation in higher education: evidence from Monterrey Metropolitan Area in Mexico. International Journal of Sustainability in Higher Education, 24(2): 339-360. Moreno Treviño, Jorge Omar, Monroy-Gómez-Franco, Luis y Vélez Grajales, Roberto (2025). Informe de movilidad social en Nuevo León 2025. Centro de Estudios Espinosa Yglesias.

El análisis independiente necesita apoyo independiente.

Desde hace más de 30 años, en Este País ofrecemos contenido libre y riguroso.

Ayúdanos a sostenerlo.

DOPSA, S.A. DE C.V