Contenido exclusivo | La posible ruptura del T-MEC no es un asunto técnico, sino de poder. Un análisis sobre los riesgos estratégicos y existenciales para México.
Contenido exclusivo | La posible ruptura del T-MEC no es un asunto técnico, sino de poder. Un análisis sobre los riesgos estratégicos y existenciales para México.
Texto de Carlos García de Mucha 16/02/26
Contenido exclusivo | La posible ruptura del T-MEC no es un asunto técnico, sino de poder. Un análisis sobre los riesgos estratégicos y existenciales para México.
El Tratado de Libre Comercio entre México, Estados Unidos y Canadá, reencarnado a partir de 2020 en el T-MEC, es absolutamente vital para el bienestar económico de nuestro país. También es un hecho que su futuro depende de lo que pronto decida unilateralmente el presidente Donald Trump y que la decisión final podría tomarse al cinco para las doce, influida por la última persona con la que hable durante el día o por lo que vea ya entrada la noche en la televisión.
Hoy, las exportaciones manufactureras no automotrices soportan prácticamente todo el peso de la maltrecha economía nacional. Sin el T-MEC, México estaría en condiciones mucho más precarias para hacer frente a un bravo nuevo orden mundial que ya no se basa en reglas, mientras intenta ganar tiempo en lo que las “potencias medias” exploran alternativas a la ley de la jungla que impone Trump.
Si el destino inmediato del T-MEC fuera un asunto estrictamente racional, de números y resultados medibles con objetividad…