Boca de lobo: Mencho muerto, México en fuego y Mayer en el reality del desmadre

Aníbal Santiago escribe sobre la licencia por tiempo indefinido que solicitó Sergio Mayer —diputado del Congreso de la Unión— para participar en La Casa de los Famosos, sin ningún miramiento ante la situación de inseguridad y violencia de azota a nuestro país.

Texto de 23/02/26

El Mencho

Aníbal Santiago escribe sobre la licencia por tiempo indefinido que solicitó Sergio Mayer —diputado del Congreso de la Unión— para participar en La Casa de los Famosos, sin ningún miramiento ante la situación de inseguridad y violencia de azota a nuestro país.

La web oficial de Sergio Mayer en la Cámara de Diputados te estampa en los ojos una gran fotografía del modelo y bailarín. Lo vemos con su sonrisa de zirconia, mirada tres cuartos de Adonis de utilería y pelo de ondulaciones moldeadas con ceras capilares.

Aunque ese rostro parece trivial, no lo es: decide sobre la vida, la muerte y el Estado en un país donde el abatimiento del Mencho incendió en horas medio territorio. El gobierno mató a un capo y el capo, ya finado, respondió paralizando al país.

A la derecha de la web de Mayer, galán otoñal a cuyas canas las cubre un tinte castaño claro ceniza, en letras chiquitas leemos algo esencial: “Seguridad Ciudadana, Defensa Nacional y Justicia”. Es decir, el diputado es miembro de esas tres comisiones. Estar ahí lo vuelve cirujano del quirófano legislativo, espacio sagrado donde se busca curar al país de sus males con el estudio, corrección, modificación y negociación de las leyes para que se dictaminen tras mucho pensar.

Sí, el diputado que la semana pasada pidió licencia para unirse al elenco de La Casa de los Famosos es uno de los responsables de liberarnos de las garras que destruyen la seguridad ciudadana, la defensa nacional y la justicia. 

Algún defensor de Mayer dirá: “¿De veras su presencia en esas comisiones marca alguna diferencia? Que se largue a La Casa de los Famosos, le hace un bien a México suspendiendo la política y uniéndose a la frivolidad del reality”. Además, la Cámara de Diputados es un circo de madrazos, insultos, escupitajos y caos. Lo que Sergio hizo es mudarse de un reality horrible con poco rating a otro con mucho rating y más divertido.

Pero llegó el domingo 22 de febrero y a México lo cubrieron las llamas. En un operativo federal de alto impacto con apoyo del gobierno de Estados Unidos, fue liquidado Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación. La respuesta fue inmediata y pavorosa: cientos de narcobloqueos, incendios de vehículos, ataques a gasolineras y negocios en múltiples regiones del país. Con Jalisco como epicentro, en 20 entidades hubo 252 bloqueos. El eco de la violencia se esparció. El México de a deveras, no el televisado, fue una distopía en tiempo real.

El día que el humo se elevaba en carreteras y a varias ciudades las paralizaba el terror, un legislador de tres comisiones cruciales para la paz hacía tonterías en una casa con cámaras, micrófonos y edredones de patrocinador.

Repasemos solo tres dramas recién divulgados que las comisiones de Mayer deberían atender. El Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas suma ya 131 mil 800 individuos. En la Ciudad de México los feminicidios aumentaron en cuatro alcaldías. La Plataforma Ciudadana de Fosas documentó que, de 2006 a 2023, más de 72 mil cadáveres sin identificar entraron al SEMEFO. 

Si eso ocurre es porque nuestras leyes andan torcidas y no vendría mal mejorarlas. Materia legislativa no falta; falta legislador. Por suerte, Mayer resolverá la tragedia caminando en calzones, besando a alguna chavilla, durmiendo en un sofá a las 2 de la tarde; jugando a vestirse de botarga, a sostener por horas un vaso de leche, a bailar sin música o caminando como perro. ¿MORENA se indignó? No.

El país ensangrentado del Mencho se gobierna a gusto desde un sofá televisado. EP

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