Notas para un cuento

“Una tía y su sobrina no se hablan desde hace cinco años. La sobrina, quien se separó hace poco de su pareja sentimental, llega a vivir a un departamento, propiedad de la tía. Un lugar abandonado”.

Texto de y 10/07/20

“Una tía y su sobrina no se hablan desde hace cinco años. La sobrina, quien se separó hace poco de su pareja sentimental, llega a vivir a un departamento, propiedad de la tía. Un lugar abandonado”.



Personajes
  • Yo: una fotógrafa que escribe. De mediana edad (¿?). Comprometida hasta hace una semana. Soltera. (No quiero que sea autobiográfico. Pero quiero hablar de esta casa que me asfixia. Puede ser un falso yo, extendido. Un yo cubierto de invenciones y mentiras). 
  • Mi tía, casada con un hombre violento que ejerce sobre ella violencia psicológica sistemática desde hace ¿20? años.
Escenario
  • Un departamento con: una habitación, sala-comedor, cocina, baño completo. Olor a humedad. Paredes sucias, por el polvo y los años de abandono. 
Planteamiento
  • Una tía y su sobrina no se hablan desde hace cinco años. La sobrina, quien se separó hace poco de su pareja sentimental, llega a vivir a un departamento, propiedad de la tía. Un lugar abandonado. El trato para vivir ahí es que la sobrina debe hacer limpieza a profundidad para que, cuando encuentre otro sitio, el departamento pueda rentarse. Tras un par de semanas de revisar y clasificar objetos encontrados, la sobrina puede hacerse a la idea sobre algunos sucesos que ocurrieron en ese espacio, no del todo agradables. (Si me la imaginara como una película o un corto no sería un éxito en taquilla: quizá una película de arte, con pocos diálogos y muy buena fotografía. Con luces a medias. Siempre que me animo a escribir prefiero antes imaginarme la adaptación audiovisual. Como si el cuento fuera apenas la etapa inicial de un guión). 
Conflicto(s)
  • Yo contra: 
  • Yo misma, y el hecho de ser mujer.
  • Mi familia, quizá la idea de familia en general. 
  • Mi tía, en particular. 
  • ¿Mi ex?
Algunos objetos entregados al camión de la basura que pasa por las mañanas a dos cuadras de aquí
  • Blusas, camisas, pantalones, calcetines, ropa interior de hombre y de mujer
  • Libretas con apuntes de la universidad
  • Material de papelería con logotipos empresariales
  • Comida caducada desde hace siete años
Objetos de los que quiero y no puedo deshacerme
  • El vestido de novia de mi tía, guardado en una caja de cartón, junto con la foto de la boda en un marco de madera de filo dorado. 
  • Una mesa de centro de mármol, pesadísima. 
  • Un esquinero de madera. Mueble en dos partes, una baja con puerta, otra alta sólo con entrepaños. (¿Para qué existen los esquineros? ¿Quién los inventó? ¿Alguien habría pensado antes en su capacidad para estorbar y su incapacidad para guardar una cantidad de objetos considerable, de tamaño normal?)
  • Estas imágenes, cada una centrada entre dos vidrios, con un marco de madera negro: 

* Creo que no puedo deshacerme de ellos porque presiento que tienen algún valor económico o sentimental.

Objetos de mi propiedad que, entre el desorden, he perdido aquí
  • Un arete formado por dos círculos de metal barato, latón de manufactura china. Ambas figuras están huecas. El círculo más pequeño, cercano al ganchito que lo sostiene de la oreja, contiene en el centro una piedra de plástico que simula una zirconia. 
  • Una piedra pómez que sirve para sacar las pelusas de la ropa, comprada en el metro.
  • Una copia de las llaves de la casa, la que no tenía llavero. Son dos llaves, una para el zaguán de la entrada principal, otra para el departamento.
  • Una libreta pequeña, donde anotaba mis sueños. 
Escenas posibles
  • Mi tía toca a la puerta. Dice que ha vuelto por las cosas que dejó antes de mudarse. Le digo que tome lo que quiera. Sólo toma el vestido de novia. 
  • Me hago amiga de alguien en la colonia o en el trabajo y esa persona viene aquí un día y se ofrece a ayudarme.
  • Durante la madrugada, escucho pasos en la cocina y la sala. La casa está repleta de fantasmas.
  • Mi ex y yo volvemos a hablarnos, nos pedimos disculpas. 
Objetos que inexplicablemente siguen aquí
  • Una botella de licor de melón, con fecha de envase de hace quince años. El líquido verde y viscoso está cada vez más concentrado; forma una pasta blanca en la superficie: el azúcar que se eleva. El alcohol, dicen, nunca se echa a perder, mucho menos si está acompañado de azúcar.
  • Un estéreo, creo que podré arreglarlo algún día.
  • Diez metros de cable de red, ethernet. Por si algún día se necesita (¿para qué?).
  • Un teléfono inalámbrico (¿alguien utiliza teléfonos todavía?).

*Nota: todo está cubierto de polvo. 

Preguntas que intentaré responder con esta historia
  • ¿En qué momento comenzó la acumulación compulsiva de mi tía? 
  • ¿Por qué ella no se ha divorciado aún? ¿Lo hará algún día?
  • ¿Quería guardar todo esto? ¿Era como guardar sus recuerdos? ¿Entonces por qué no los llevó a su nueva casa? 
  • ¿Todas en mi familia seremos acumuladoras compulsivas? 
  • ¿Algún día abandonaré este lugar de repente y me iré sin siquiera lavar los platos? 
Objetos que resultaron ser un tesoro
  • Una lavadora. 
  • Un tripié para cámara de fotos. 
  • Un ventilador: el departamento tiene dos ventanales que dan a la calle. Convenientes en invierno; pero estos días, en verano, la luz que dejan entrar es insoportable, sobre todo al mediodía. El lugar es caliente.
  • La obra completa de Isaac Asimov.
Retos que debo superar todos los días
  • Subir a donde está el tinaco para cerrar la llave de paso antes de salir. La lavadora tiene una fuga. 
  • Perder el miedo a las cucarachas. Matarlas cada vez que aparecen, tratando de ignorar el crujido bajo el zapato. 
  • Considerar qué insectos deben matarse y cuáles no: hormigas, mosquitos, arañas. ¿En qué parte de la cadena depredadora estoy yo?
  • Barrer la azotea para evitar inundaciones por lluvia.
  • Lidiar con los gatos de la vecina, que intentan entrar por la ventana abierta. 
Lo que hubiera preferido no encontrar
  • Una pequeña colección VHS y revistas porno. 
  • Un pequeño dildo oculto bajo el colchón. 
  • La peor carta de amor del mundo. 
Títulos posibles
  • Arqueología de una casa
  • Ruinas habitables
  • Pensar una casa
  • Serie de fotografías
  • Estudio multidisciplinario de los matrimonios fallidos
Títulos de notas que leo en internet y me hacen sentir una mierda
  • “La generación sin casa ni pensión”
  • “Una generación sin hogar” 
  • “Los millennial, ¿la generación sin casa?”
Cómo ocupo mi tiempo mientras estoy aquí
Inicios
  • Mi tía dejó de hablarle a mi mamá cuando se divorció por primera vez. Volvió a hablarle cuando yo nací. Yo quise mucho a mi tía, pero ella dejó de hablarme cuando discutí a gritos con su marido en alguna cena de navidad. Aún no arreglamos las cosas: la verdad mi abuela intercedió por mí para conseguir este espacio, después de que me quedé sin un lugar donde vivir tras el rompimiento. Vivo en otra ciudad, por eso no puedo volver con mi madre… (¿Es un cuento o una serie de explicaciones?)
  • Una casa es un invento. Puede pensarse como una estructura de metal y cimiento, con espacios rectangulares para poner ventanas, pero también como cualquier sitio donde una pueda acostarse a gusto y cubrirse para encontrar calor: una tienda de acampar, el espacio debajo del escritorio en la oficina, los brazos de alguien. Puede ser, a veces también, algo asfixiante: una prisión, una cárcel. (¿Tiene sentido contar todo esto? Si dudo apenas comienzo, ¿debería dejarlo?)
Evadirse
  • Horas extra en el trabajo, editando fotos para promocionales, para que otros millennials como yo compren cosas que no necesitan.
  • Pasar la noche en casa ajena. Una amiga, alguien de Tinder.
  • Mirar documentales en la cama king size, ignorando las cajas polvosas, los bichos, el agua goteando, todo lo que hay que hacer para que este lugar funcione.
Colapso maya

El colapso de la civilización maya del periodo clásico se refiere a la decadencia y el abandono de las ciudades mayas en las tierras bajas del sur de Mesoamérica entre los siglos VIII y IX. La sofisticación cultural alcanzada por los mayas antes de la caída, en combinación con la relativa brusquedad del propio colapso, hace que este fenómeno uno de los mayores misterios de la arqueología. 

Desarrollo

Reencontrar a mi tía, que no veía en mucho tiempo, por los indicios que dejó en su casa. Prolongar la idea de familia por una cadena de favores que se imponen al rencor. Un favor, es decir, prestar ayuda a alguien, también es dejarle una deuda. Ahora le debo algo a mi tía. Quisiera que ese algo fuera sacarla del infierno en que vive con su esposo. Lo sé porque aquí me ha dejado pistas. 

Mi tía es una persona difícil. Pero su marido, su marido es imposible.

Búsqueda en Google
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La peor carta de amor del mundo

“No tomas en cuenta lo afortunada que eres de que esté aquí para aguantarte. Eres floja y desidiosa, siempre te propones cambiar y no lo haces. Siempre dices que vas a ordenar la casa y hacer ejercicio. Y no haces nada”. (Escrita con pluma, en una hoja blanca, metida en un sobre estampado de adornos de flores y la frase I love you!)

Finales alternativos
  • Los fantasmas no me dejan en paz, hasta que me vuelvo loca.
  • Ella viene y me exige que me vaya de aquí. 
  • Tengo un sueño con mi bisabuela, que aparenta conducirme a una catarsis; al final sólo me dice que limpie de una vez por todas. 
  • Me desespero, recojo mis cosas (las que no he perdido entre el desorden) y me voy de aquí (¿a dónde?).
Mis sueños más recientes

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Debajo del iceberg

Una llamada que podría salvarme, pero prefiero no contestar porque no quiero ser salvada. EP



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