Somos lo que decimos: Óleos y mármoles. El arte es discurso

Para Silvia Fernández Hernández No poder ver (a alguien) ni en pintura, tener cuerpo escultural, esbozar un proyecto, estar (algo) de película, servir de modelo, haber un final de fotografía, ofrecer una visión impresionista, son locuciones cotidianas provenientes de diversas artes.2 En una de las primeras manifestaciones plásticas, la pintura rupestre, nuestros lejanos ancestros expresaban no su sentir ni sus percepciones —lo que ha ocurrido en […]

Texto de 24/08/16

Para Silvia Fernández Hernández No poder ver (a alguien) ni en pintura, tener cuerpo escultural, esbozar un proyecto, estar (algo) de película, servir de modelo, haber un final de fotografía, ofrecer una visión impresionista, son locuciones cotidianas provenientes de diversas artes.2 En una de las primeras manifestaciones plásticas, la pintura rupestre, nuestros lejanos ancestros expresaban no su sentir ni sus percepciones —lo que ha ocurrido en […]



Para Silvia Fernández Hernández

No poder ver (a alguien) ni en pinturatener cuerpo esculturalesbozar un proyecto, estar (algo) de películaservir de modelohaber un final de fotografíaofrecer una visión impresionista, son locuciones cotidianas provenientes de diversas artes.2

En una de las primeras manifestaciones plásticas, la pintura rupestre, nuestros lejanos ancestros expresaban no su sentir ni sus percepciones —lo que ha ocurrido en el arte posterior—, sino sus deseos, como tener suerte en la cacería. Luego, la temática fue abrumadoramente religiosa. Hoy vivimos en una época abstracta en no pocos sentidos.

Entre las artes las hay bellas, plásticas, malas (procedimientos reprobables), de magia (de birlibirloque), culinarias, amatorias.3 Por amor al arte quiere decir ‘sin beneficio tangible’.

De la pintura provienen: retratar de cuerpo entero (a alguien), ser retrato fiel y dibujar/pintar un panorama. Las pintas van desde las prejuiciadas buena y mala hasta el hecho de ausentarse de la escuela sin permiso, pasando por el omnipresente grafiti, pulsión cercana a la de los animales que marcan su territorio. “Está/quedó que ni pintado” lo adecuado, lo idóneo; cuando algo/alguien “pinta para…” es porque tiene un futuro previsible. En las elecciones hay candidatos que “no pintan”. “¿Y yo estoy pintado, o qué?”, reclama el padre al adolescente. Es pinturero aquello que tiene chispa.

Las artes más populares, la fotografía y el cine, están en el origen de las poses (generalmente de los engreídos), los desnudos artísticos, los encuadres originales, los zoom in y out. Una persona puede ser un cromo, una caricatura (se aplica también a situaciones)4 o el vivo retrato de algún antepasado. Se habla de la historia de mármol y de los héroes de bronce. Un barniz es una capa superficial, por ejemplo de cultura.

Se bosquejan las ideas tentativas: se presentan a grandes trazos/rasgos. Una pincelada consiste en añadir un detalle fino a algo; lo contrario, un brochazo. La paleta de un pintor es una metonimia por contigüidad: los colores son nombrados por la tablilla que los sostiene.

El cubismo se propuso fijar el movimiento; el surrealismo, materializar lo onírico. Se dice que André Breton afirmó que México era un país surrealista. Deambulan por ahí jóvenes “góticos” que ignoran, por ejemplo, la existencia de la catedral de Notre Dame, pero sí saben de Batman. Llamamos barroco a todo aquello intrincado, garigoleado, como el altar de Santa Prisca, en Taxco, o las explicaciones de los gobernantes.5 Se tilda de renacentista a la persona ducha en varias disciplinas; nuestros trabajadores manuales entrarían, entonces, en esa categoría. El realismo socialista del siglo xx —cuyas manifestaciones mexicanas fueron el muralismo y el Taller de la Gráfica Popular— le puso camisa de fuerza al arte. “No hay más ruta que la nuestra”, se llegó a escribir.

El término posmodernidad se adoptó sin considerar que, años después, habría que hablar de pos-posmodernidad y, luego, de pos-pos-posmodernidad, y así indefinidamente. Un fenómeno semejante consistió en bautizar como los Contemporáneos a una generación hoy extemporánea, pues dejó de producir hace muchas décadas: ¿los artistas y autores de nuestros días serían, pues, Neocontemporáneos?

Un fresco, tecnicismo pictórico, puede consistir en una serie de visiones parciales que, unidas, brindan una imagen de conjunto —por ejemplo de una sociedad—, como los murales de Rivera. Pero asimismo es un fresco el que, siguiendo a Balzac y a Zola, Carlos Fuentes fijó como meta para su obra narrativa.

Se moldea la arcilla pero también el carácter de un niño. Los derechos humanos se plasmaron en una Declaración Universal. Gracias a los moldes es posible reproducir esculturas en serie.6 Amoldarse implica ajustarse a una pauta determinada. Los mausoleos y las fachadas de los templos son las construcciones en las que mejor se entrelazan escultura y arquitectura.

Un collage es la yuxtaposición de elementos disímbolos. Hoy estamos a la espera de uno de naturaleza legislativa: una futura constitución para la Ciudad de México. Collages son asimismo los “ensayos” que muchos estudiantes editan a partir de varios portales de internet.

Cuando se habla de un dalí o un renoir se hace referencia a lienzos, no al pintor correspondiente, es decir que la fama hace que un nombre propio se vuelva sustantivo común. Se matizan los colores, lo mismo pasa con los conceptos, y aquellos también se difuminan, como los recuerdos.7 La palabra “perspectiva” tiene su origen en el dibujo pero se utiliza en otros contextos significando ‘punto de vista’. Son de arte y ensayo las obras que se alejan de lo meramente comercial. Hollywoodense, en cambio, es un frívolo estilo de vida, exaltado por filmes, actores y paparazzi, que pone a soñar a la gente.

Los tapices se hallan en la frontera entre el arte y las artesanías. Estas son funcionales, aquel casi nunca: su propósito es estético, no utilitario, si bien hay quienes adquieren cuadros solo si combinan con sus muebles.

Piezas emblemáticas en la cultura general son La Mona Lisa, el Guernica, los frescos mayas, La PiedadLa Fuente,8 Stonehenge, la Capilla SixtinaLas dos Fridas, la Esfinge…

Frases curiosas: pintura al pastel, aguafuerte, mano de pintura. Naturaleza muerta es casi un oxímoron (unión de palabras de significado opuesto); arte marcial lo es plenamente.

“De tu arte a mi arte prefiero esto último”, graceja el lépero.

RICARDO ANCIRA es profesor de literatura francesa en la Facultad de Filosofía y Letras y de español superior en el CEPE de la UNAM, RICARDO ANCIRA obtuvo un premio en el Concurso Internacional de Cuento Juan Rulfo 2001, que organiza Radio Francia Internacional, por el relato “…y Dios creó los USATM”. Es autor del libro de relatos Agosto tiene la culpa (El tapiz del unicornio, 2015).

1 Apenas si se mencionan aquí la literatura, música, arquitectura y el teatro, temas tratados en sendas columnas anteriores.

2 Nótese el femenino en plural, mientras que en singular la palabra es masculina.

3 El verso de arte menor tiene ocho o menos sílabas; el de mayor, más.

4 Nuestros caricaturistas, los moneros, a menudo son más eficaces que los editorialistas.

5 Al fin seres barrocos, tenemos un estilo propio: el churrigueresco.

6 También se usan en la producción industrial y en repostería. Las letras de molde son obligatorias al llenar formularios.

7 Que otras veces se vuelven grabados.

8 Célebre mingitorio volteado, concebido por Marcel Duchamp, antecedente de las instalaciones.



DOPSA, S.A. DE C.V
T.  56 58 23 26 / 55 54 66 08 /
56 59 83 60

Dulce Olivia 71,
Villa Coyoacán,
Coyoacán,
04000,
Ciudad de México