Reconozco haber llorado al contemplar el abrazo del atleta español Bruno Hortelano a su abuela tras haber conseguido clasificarse para las semifinales de los Juegos Olímpicos de Río 2016. Era el abrazo de una mujer que había visto el sufrimiento de su nieto; a quien 90 años no impidieron recorrer 9 mil kilómetros para que […]