Suave Patria: permite que te envuelva
en la más honda música de selva
con que me modelaste por entero
al golpe cadencioso de las hachas,
entre risas y gritos de muchachas
y pájaros de oficio carpintero.
[…]
Patria: tu superficie es el maíz,
tus minas el palacio del Rey de Oros,
y tu cielo las garzas en desliz
y el relámpago verde de los loros.
El Niño Dios te escrituró un establo
y los veneros del petróleo el diablo. ~
* Fragmento tomado de Ramón López Velarde, La suave patria, edición facsimilar, UNAM/Universidad Autónoma de Zacatecas, México, 1988 (publicada originalmente por la Imprenta Universitaria en 1944).
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