
Fundada el 13 de octubre de 1890, la Colonia del Carmen lleva el orgullo porfiriano en su nombre, pues fue bautizada en honor a la famosa esposa del general Díaz, Carmen Romero Rubio. Quizá resulte un poco difícil de creer, pero es probable que este nombramiento no haya sido un capricho del presidente, sino un gesto del personaje a quien le debemos la creación de la colonia: Segismundo Wolff, un comerciante alemán asentado en México desde 1866.