
En este ensayo, Carla Pascual esclarece la relación entre el islam y la posición de la mujer en las sociedades de Qatar y de los países de Golfo Pérsico al incorporar el patriarcado como parte de la explicación.
En este ensayo, Carla Pascual esclarece la relación entre el islam y la posición de la mujer en las sociedades de Qatar y de los países de Golfo Pérsico al incorporar el patriarcado como parte de la explicación.
Texto de Carla Pascual 17/10/22
En este ensayo, Carla Pascual esclarece la relación entre el islam y la posición de la mujer en las sociedades de Qatar y de los países de Golfo Pérsico al incorporar el patriarcado como parte de la explicación.
La imagen y las estadísticas que tenemos sobre las mujeres árabe-musulmanas muestran que tienen poca participación e influencia en la vida pública de sus países. Además, están confinadas al ámbito del hogar y de la crianza. De manera general, esta situación es real en Qatar y en los demás países del Consejo de Cooperación para los Estados Árabes del Golfo, que son Arabia Saudita, Baréin, los Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Omán. Sin embargo, no emana del islam, sino de valores tribales patriarcales previos a su llegada.
En este ensayo explico primero la conformación de las tribus del desierto y del patriarcado milenios atrás, luego hablo del islam y más adelante de cómo se construyeron los roles de género que aún subsisten y la subordinación de la mujer al hombre.
En Qatar y en los países del CCEAG los valores provienen de las tribus patriarcales, cuya autoridad detenta el abuelo.
La escasez de recursos en el desierto dio paso al surgimiento de las tribus entre los árabes hace más de 3 mil años, antes del nacimiento del islam en el siglo VII d.C. La socióloga qatarí Kaltham Al-Ghanim explica que dentro de las tribus surgieron valores y rasgos identitarios que fueron inculcados generación tras generación.
Los hombres, basados en su abuelo a la cabeza, son la fuente de identidad y definición social relativa a otras tribus y los hombres son conferidos con el poder de controlar las acciones y actitudes de la familia, en particular, las de las mujeres en su parentela [pues en las estructuras por parentesco patrilineal, los hombres tienen un estatus mayor]… A lo largo del tiempo, la división de roles por género consolidó el sistema patriarcal que continúa modelando la posición del hombre y de la mujer dentro y fuera de la familia en las sociedades árabes.1
Los roles de género fueron diversos en las regiones árabes antes del islam. En Mesopotamia del Sur las mujeres de alto rango eran aisladas en espacios privados. El uso del velo entre las mujeres asirias era obligatorio, mientras que fue prohibido entre las prostitutas y esclavas. Cabe recalcar que entre mayor dependencia del parentesco, como es el caso de Qatar y los países del CCEAG, más preocupación por la pureza del linaje y más restricciones a las libertades de la mujer.2 En contraste, en el Antiguo Egipto, las mujeres gozaban de los mismos derechos que los hombres.3
Las mujeres en el Corán
El mensaje del Corán respecto a la relación entre el hombre y la mujer fue revolucionario en esa época. El Corán, el libro sagrado del islam, fue revelado por Alá al Profeta Mahoma en el siglo VII d.C. y afirma que Dios creó al hombre y a la mujer del mismo espíritu como guardianes uno del otro en una relación de cooperación y no de dominación.4 En su texto también reconoce a las mujeres su contribución en la crianza de los hijos, tener thimmah (rango o conciencia) financiera independiente y, como consecuencia, administrar sus finanzas separadas de las de su marido,5 y les otorga los mismos derechos que a los hombres, tales como derecho a divorciarse, derecho para votar y participar en el proceso político.
El Corán instruye a las y los musulmanes a educarse y a ganar conocimiento y no excluye a las mujeres del desarrollo profesional. En él se lee el verso 3:195 que dice: “Nunca he de sufrir de perder el trabajo de ninguno de ustedes, hombre o mujer”. Además, el Corán condenó el asesinato de las recién nacidas por el hecho de ser mujeres. Finalmente, no hace a algunos seres mejores que a otros, lo único que llegará a distinguirlos será su grado de piedad, ese es el último estándar en el islam.5 Entonces, ¿por qué en nuestros días las mujeres árabe-musulmanas están subordinadas a los hombres?
En las sociedades árabes a las que se extendió el islam, el Corán fue interpretado bajo los valores tribales patriarcales de la época y se fue conformando la subordinación de la mujer al hombre.
La doctora musulmana-estadounidense Aziza al-Hibri explica que el Corán es el fundamento de la ley islámica. La sunnah (los dichos y el ejemplo del Profeta Mahoma) es usada como fuente secundaria de clarificación y guía. Donde el Corán y la sunnah dejan preguntas sin resolver, los académicos musulmanes recurren al itihad, la ciencia de la interpretación y la creación de reglas, y pueden complementar la ley con costumbres locales, siempre que sean coherentes con el Corán y la sunnah. Dada la diversidad de comunidades y regiones, surgieron muchos itihad. Los itihad y la rama judicial se convirtieron en dominio masculino primordialmente, ya que en estas comunidades los valores predominantes eran los patriarcales y, además, no aprobaban la participación de las mujeres en la vida pública, a diferencia del Profeta Mahoma.
Posteriormente, los gobiernos autoritarios fueron restringiendo la libertad de los académicos para desarrollar itihad hasta centralizar el desarrollo de la jurisprudencia. “Son cinco las escuelas de pensamiento de jurisprudencia islámica aceptadas por todos los países musulmanes: Ja‘farí (23% de los musulmanes); Hanafí (31% de los musulmanes); Malikí, (25% de los musulmanes); Shafi΄í (16% de los musulmanes); y Hanbalí (4% de los musulmanes). El resto de los creyentes sigue escuelas minoritarias, como Zaydi e Isma΄ilí.”.6 Hanbali fue la adoptada en Qatar, así como en Arabia Saudita.
Desde el siglo VIII, algunos gobiernos quitaron al individuo la posibilidad de elegir la itihad bajo la cual acogerse y escogieron la escuela de jurisprudencia a aplicar, pero fue hasta el siglo XVI que su implementación fue exitosa por el sultán Salim I del Imperio Otomano. La codificación de la ley tuvo lugar en el siglo XIX, cuando el Imperio Otomano recibió mayor influencia occidental.7
A lo largo de la historia que explica la doctora Aziza al-Hibri, las sociedades árabe-musulmanas aislaron cada vez más a la mujer al hogar, separaron a los hombres y a las mujeres en los espacios públicos y establecieron que ellas se cubran con mantos. Todo esto con la finalidad de evitar contacto sexual y así, conservar la pureza del linaje y el prestigio del grupo al contar con mujeres honorables. El Corán sólo dice que la mujer debe vestir modestamente y algunas interpretaciones dicen que debe cubrirse, además, antes de salir de su casa, pero no indica cómo.
De manera general, las escuelas de jurisprudencia establecieron o establecen que el padre o un hombre de la familia en ausencia de él arregle el matrimonio de su hija, que la mujer no pueda iniciar el divorcio y que obedezca a su marido, dentro de lo que cae obtener su permiso para salir de casa.8 Esta subordinación no sorprende, pues en la sociedad tribal patriarcal previa al islam los hombres tienen mayor estatus que las mujeres y el Corán se interpretó a la luz de los valores y costumbres patriarcales. Aunque claramente la relación entre los géneros no es balanceada ni va acorde a la idea de cooperación entre ellos y de no dominación establecida en el Corán.
En el siglo XXI, las reglas escritas y no escritas y los valores tribales patriarcales aún están arraigados entre los árabe-musulmanes.9 Sin embargo, en Qatar ha habido reformas políticas en línea con el Corán y la sunnah. También hay mujeres modelo que están abriendo las puertas a la participación de las mujeres en la vida pública y a modificar los roles de género. De estas reformas hablaré en los siguientes ensayos de esta serie.
Debido a lo expuesto anteriormente, se puede llegar a tres conclusiones principales:
De esta codificación en la Ley de la Familia número 22 de Qatar hablaré en el siguiente ensayo. EP
Texto previo a esta serie: Qatar: organización tribal y supervivencia en el desierto
Siguiente texto en esta serie: Qatar: las qataríes en la educación, el trabajo y el matrimonio
Adelanto de la novela autobiográfica Descubrirme en Qatar