Entrevista con Farnesio de Bernal

En esta entrevista Arianna Aquino conversa con Farnesio de Bernal acerca de sus recuerdos en los inicios de su carrera.

Texto de y 09/10/20

En esta entrevista Arianna Aquino conversa con Farnesio de Bernal acerca de sus recuerdos en los inicios de su carrera.

Arianna Aquino (AA): ¿Cuándo usted era un niño qué quería ser?

Farnesio de Bernal (FB): Cuando era niño yo no quería hacer nada, hasta que un día mi mamá me dijo: “Farne, arréglate porque me vas a acompañar al teatro”, “¿cómo al teatro, mamá?” Y es que me tenía que llevar porque las mujeres no podían andar solas en esos lugares. Me arreglé y fuimos al teatro que era con María Teresa Montoya, una actriz mexicana que daba sus temporadas cada año. Llegamos y yo estaba furioso; después ay, ay… quedé fascinado.

AA: Farnesio de Bernal, nacido en Zamora, Michoacán, con sus 94 años no deja de sorprendernos. La larga lista de apariciones en la escena del teatro, el cine y la danza, suman muchísimas más que sus años, los cuales no han pasado en vano. 

De Bernal evoca los recuerdos más íntimos cada vez que alguien le pregunta por sus inicios; desde los 20 pesos que se debía pagar para entrar a la Escuela de Teatro de Bellas Artes, los espectáculos que observó desde el tercer piso escondido con su amigo para que no los descubrieran, hasta la generosidad de María Teresa Montoya con los jóvenes a quienes dejaba entrar gratis los jueves a sus espectáculos.

Las anécdotas que cuenta “Farne”, como cariñosamente lo llaman sus amigos, son extraordinarias; en una ocasión fue descubierto, junto con un amigo, viendo a escondidas los ensayos para un concierto en el Palacio de Bellas Artes:

FB: Fue una noche en que iba a cantar la Callas, ¡María Callas!, y pues ¡Ay, Dios mío, qué hacemos, qué hacemos! Mi amigo y yo estábamos desesperados; caminamos alrededor del teatro y en una puerta lateral estaban contratando con urgencia para “comparsear” y fuimos, nos inscribimos y “comparseamos”. Imagínese, estaba yo en el escenario parado con una pose muy egipcia y la Callas junto a mí cantando. [Muy animado, Farne canta un fragmento de la pieza interpretada por María Callas]. Así que puedo decir que trabajé con la Callas; fue maravilloso. Lo recuerdo con mucho gusto. 

AA: Con grandes e importantes intervenciones en la escena mexicana, Farnesio de Bernal atesora las enseñanzas de sus maestras. Al preguntarle qué lo motivó a incursionar en la danza y su experiencia en ella, responde que tras ver Otelo con José Limón no dejaba de preguntarse: “¿Cómo puede ser posible que alguien exprese tanto sin hablar?” 

Recuerda con gran intensidad el consejo que le dio Martha Graham en las clases de danza que tuvo oportunidad de tomar: “Ustedes deben amar su cuerpo; deben decir: ‘Bravo piernas, bravo tórax, bravo brazos, bravo Farnesio’; pues entonces, ‘Bravo yo’”.

¿Cómo convive la dualidad de la danza con el silencio y el teatro con la palabra dentro de Farnesio?

FB: El cuerpo puede decir muchas cosas sin hablar. Yo descubrí eso y era maravilloso sentir el movimiento, la fuerza; comunicar a los otros seres humanos por medio de este movimiento. 

El cuerpo traduce lo que siente uno, lo que quiere uno; encontré la manera de expresarme para que vieran lo que yo sentía, lo que yo quería. 

“Cuando uno es actor, actuar es una bendición que te mandan.”

AA: Respecto a las transformaciones que se han vivido en el teatro a lo largo de su trayectoria, ¿qué nos podría contar?

FB: Antes, en el teatro uno tenía que hablar fuerte para llegar al público; era muy especial la manera de actuar. Ahora uno actúa casi susurrando y los teatros tienen tan buena acústica que no hay problema. En esa época uno tenía que hablar fuerte y era muy difícil controlar la voz para dar sensaciones. 

AA: ¿Qué siente ahora ante el cambio radical que sufrió el teatro durante la pandemia? 

FB: Ahora ya soy grande; ahora sólo puedo actuar, porque bailar ya no (risas), pero todavía me gusta. A mi edad aún estoy en la Compañía Nacional de Teatro. Vivir la escena me gusta mucho. Cuando uno es actor, actuar es una bendición que te mandan; te dicen: “Vamos a actuar” y piensas: “Ay, qué bueno, yujuuuu.”

AA: Respecto a la obra Sobre el daño que hace el tabaco… y algo más, ¿le fue difícil trabajar en esta nueva modalidad el personaje?

FB: Todos los personajes hay que trabajarlos, pero hay algunos que… digamos que no son difíciles; es una cosa que uno aprende a hacer.

“Estoy muy contento de haber podido trabajar, de haber podido bailar, de haber podido hacer todo lo que he hecho.”

AA: Porque usted tiene un método de actuación, ¿cierto?

FB: Un método propio, sí, que he sacado de varios métodos, de todo lo que he leído, estudiado, visto; he creado mi propio método y lo uso. Es para la concentración, para la búsqueda del personaje, para todas las cosas. 

AA: Con 94 años y más de 60 de trayectoria ininterrumpida en los que ha sido merecedor de la medalla Virginia Fábregas en 1974 por sus 25 años como actor, el Ariel en 1991 por su participación en La mujer de Benjamín y la Medalla Bellas Artes en 2011 por su trayectoria, Farnesio sigue dotando de vitalidad todos y cada uno de los espacios que pisa. Ha sabido evolucionar a la par de la escena y adaptarse a las más adversas circunstancias, muestra es que la virtualidad no significó una barrera que él no estuviera dispuesto a cruzar. La disciplina y el amor al teatro son y seguirán siendo su guía. 

Con toda su experiencia, ¿qué les diría a las nuevas generaciones de actrices y actores que están ahora ocupando la escena mexicana?

FB: Les digo que sigan adelante, que hay que trabajar, que hay que seguir, seguir, seguir encontrando cosas nuevas siempre, encontrando y sintiendo ese contacto tan maravilloso que tiene uno con el público que es como una corriente eléctrica o no sé qué, eso que el actor siente cuando está con el público, ¡que están vivos, pues!, en el mismo intento de hablar de algo.

Actuar es una maravilla, conectarse con la gente a través de un método, de la actuación, es algo que lo deja a uno muy… no sé, muy satisfecho. Estoy muy contento de haber podido trabajar, de haber podido bailar, de haber podido hacer todo lo que he hecho, como ahora, que estoy ya grande, pero sigo trabajando en la Compañía Nacional de Teatro. EP

Esta entrevista se hizo el 14 septiembre de 2020.

Farnesio de Bernal nació en Zamora, Michoacán. Egresó de la Escuela de Arte Teatral del INBA y debutó en el Palacio de Bellas Artes bajo la dirección de Salvador Novo. Bailarín y coreógrafo de la Academia de la Danza Mexicana y de la Compañía de Danza Moderna; actor emérito de la Compañía Nacional de Teatro.

DOPSA, S.A. DE C.V
T.  56 58 23 26 / 55 54 66 08 /
56 59 83 60

Dulce Olivia 71,
Villa Coyoacán,
Coyoacán,
04000,
Ciudad de México