Observatorio Internacional: El desconcierto mundial por el ataque de rusos contra rusos

Este mes, Susana Chacón analiza puntualmente la situación suscitada recientemente en Rusia, cuando Prigozhin tomó la ciudad Rostov-on-Don.

Texto de 29/06/23

Este mes, Susana Chacón analiza puntualmente la situación suscitada recientemente en Rusia, cuando Prigozhin tomó la ciudad Rostov-on-Don.

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El fin de semana del 23 de junio, Rusia de nuevo desconcierta al mundo. En medio de la guerra contra Ucrania, el mundo se despierta con una noticia inesperada. Cuando se pensaba que la guerra continuaría con la búsqueda de Putin por llegar a tomar la ciudad de Kiev, la capital ucraniana, el presidente ruso se encuentra con que, inesperadamente, tendría que defender su propia capital, Moscú.

¿Y qué fue lo que sucedió? Yevgeny Prigozhin, fundador del grupo paramilitar Wagner, creado durante la invasión a Crimea en 2013-2014 por solicitud y con apoyo del mismo Putin y recursos del estado ruso, acusa al ministro de defensa, Sergei Shoigu, de quererlo destruir como grupo y de haber atacado uno de sus campamentos al sur de Rusia en el que murieron 2 000 soldados de Wagner. Como represalia, Prigozhin decide tomar la ciudad Rostov-on-Don, también al sur del país y desde ahí marchar a 200 kilómetros cerca de la ciudad de Moscú. Lo que pedía era “una marcha por la justicia”, no un golpe de estado en contra del gobierno, sino en contra del ministro de defensa ruso. Ya desde principios de junio, el 2, Prigozhin había mandado mensajes de alerta por Telegram en los que mencionaba que Shoigu enviaba a soldados rusos a colocar minas y explosivos en el territorio por el que pasarían los mercenarios de Wagner. El descontento del fundador de los paramilitares en contra del ministro de defensa, aunque no nuevo, no se dejó esperar y mostró una posible ruptura interna en el caso de que Putin no hiciera algo para contener las acciones de su propio ministro.

Vale la pena rescatar dos elementos internos que llaman la atención: por un lado, al paso de los paramilitares por las diferentes ciudades rusas, su población, en lugar de preocuparse, sin miedo alguno los festejaban y aplaudían. Esto significa que el pueblo ruso está cansado de la guerra contra Ucrania. No le encuentran sentido alguno y son ellos mismos quienes han sufrido importantes consecuencias en su contra desde su inicio. Están cansados, primero por las represalias sufridas directamente ante el boicot económico internacional y, además, por el maltrato y falta de recursos con los que se encuentran los soldados rusos en los diferentes puntos invadidos en Ucrania. Pensar que el grupo Wagner podría ser una presión para terminar la guerra, no les pareció nada mala idea y aplaudieron su paso.

“Durante las primeras horas del problema, Putin no pronunció ningún mensaje ni publicó tampoco un comunicado”.

No obstante, la realidad dista de lo que la población quiere y esto me lleva a mi segundo elemento. La actuación de la maquinaria rusa ante una posible ruptura interna y ante una amenaza de los mismos rusos. La respuesta inmediata de Shoigu fue negar los hechos planteados por Prigozhin y la postura del Servicio Federal de Seguridad ruso —conocida anteriormente como la famosa KGB— fue decidir abrir una causa penal en contra del fundador de Wagner por un “llamamiento al motín armado”. Durante las primeras horas del problema, Putin no pronunció ningún mensaje ni publicó tampoco un comunicado. Pidió, por el contrario, que se le entregara un informe completo de los sucesos, desde su comienzo; desde antes de junio. Su silencio inicial llevó a la comunidad internacional a hablar de que, dada su desaparición, era posible que hasta hubiera muerto. Nada de eso: la misma madrugada, por ahí de las tres de la madrugada hora de México, salió a dar un mensaje en el que hablaba de llegar a un acuerdo para detener el conflicto. Y así fue, en menos de 24 horas, Putin acordó con el presidente de Bielorrusia, Alexander Lukashenko —quien es su incondicional— que se le daría un indulto a Prigozhin y que podría permanecer en la ciudad de Minsk, fuera de Rusia. Él aceptó para evitar un derramamiento de sangre rusa. No obstante, todo parece indicar que el problema no acaba aquí y que veremos en los próximos meses cómo se desarrollan los acontecimientos.

En todo caso, el mundo nunca esperó que se diera tan abiertamente la posibilidad de una guerra interna en Rusia y esto conlleva, entre otras, dos posibles situaciones. Por un lado, deja ver que Putin cuenta cada vez con menos apoyos internos para continuar su guerra en Ucrania y que está más débil de lo que aparenta; por el otro, que este evento le permitirá replantear los términos de su estrategia y proceder hacia adelante con sus objetivos. La reacción internacional no se hizo esperar.

Para Anthony Blinken, secretario de Estado de Estados Unidos, el que un grupo ruso con fuerza militar cuestione desde dentro las acciones de Putin ante la guerra denota una fisura en el aparato y en la estrategia rusa. Tanto para Blinken como para los medios estadounidenses, esta historia no ha terminado, pero tampoco queda muy claro hacia dónde se encamina. El cuestionamiento puede continuar por parte de otros militares mismos, que están cada vez más renuentes en continuar una guerra sin recursos ni el armamento necesario. Sin duda seguirán muy de cerca los acontecimientos que vienen.

Después de una reunión de viceministros de Exteriores en Pekín, China expresó su apoyo a los esfuerzos de la Federación Rusa para estabilizar la situación del fin de semana. Para los chinos, es importante fortalecer la unidad y la prosperidad de Rusia. Por su parte, para el Consejo de Seguridad Nacional y de Defensa de Ucrania, los eventos representan el principio del fin del poder de Putin. La Unión Europea se mostró sorprendida y preocupada por los movimientos militares internos en Rusia y coincide con EUA en que esta situación no ha terminado.

“Después de hacerse amigos, fueron también socios y Prigozhin se convirtió en proveedor de comidas y banquetes en diferentes dependencias del gobierno ruso”.

Ahora bien, ¿por qué tanta incertidumbre sobre lo que viene? ¿Quién es en realidad Prigozhin y qué representa? Es un exconvicto que estuvo en la cárcel durante 12 años y a su salida, sin tener nada, comenzó vendiendo comida. Primero en un carrito de hot dogs hasta que llegó a tener con un número importante de restaurantes en diferentes ciudades rusas. Así fue como conoció a Putin ya que iba con frecuencia a comer a uno de sus restaurantes. Después de hacerse amigos, fueron también socios y Prigozhin se convirtió en proveedor de comidas y banquetes en diferentes dependencias del gobierno ruso. No sólo estuvo de acuerdo con crear una fuerza paramilitar, financiada por el mismo Putin para llevar a cabo las tareas y labores sucias en diferentes países, mismas que no podía hacer el ejército ruso, desde la anexión de Crimea. Actuó en diferentes continentes procediendo con acciones encubiertas. Entre las más importantes estuvieron en Siria, África Central y en la misma Ucrania. Pasaron de tener un número reducido de soldados, 500, a más de 30 000. Por otra parte, levantó una gran empresa de “granjas de trolls” para intervenir digitalmente y a través de las redes sociales de otros países, en procesos electorales como el de Estados Unidos en 2016 y a favor de la elección de Trump.

Además de que Prigozhin tiene una estrecha relación con Putin, ha estado en muchos momentos en contra de Shoigu, acusándolo de malas decisiones y de una gran corrupción. No sabemos cuál fue el acuerdo al que llegó con Putin para retirarse, sin castigo y, por lo pronto, a Bielorrusia en lugar de entrar a Moscú. Lo que sí sabemos es que tiene mucha información de lo que ha hecho el presidente ruso en estos últimos 23 años y que no es tan fácil que se quede con los brazos cruzados. Una posibilidad es que Putin cambie a su secretario de Defensa, pero otra igual de viable es el que en los próximos meses veamos nuevas rupturas al interior de su gobierno, de los militares y en el mismo pueblo ruso. Existe un creciente malestar interno por la guerra en Ucrania que no necesariamente será socavado con represión. EP

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