La cooperación y el conflicto en la agenda MEX-EUA

La agenda bilateral entre nuestro país y Estados Unidos está teñida por la cooperación y el conflicto, lo cual hace que sean necesarios el diálogo y la flexibilidad. Y más en estos tiempos. Este texto forma parte de los trabajos del grupo México en el Mundo.

Texto de 03/03/21

La agenda bilateral entre nuestro país y Estados Unidos está teñida por la cooperación y el conflicto, lo cual hace que sean necesarios el diálogo y la flexibilidad. Y más en estos tiempos. Este texto forma parte de los trabajos del grupo México en el Mundo.

La relación México-Estados Unidos ha vivido siempre momentos de cooperación y de conflicto en su agenda bilateral. Hoy comparto los temas en los que podría haber cooperación o conflicto. Parto de las diferencias en los programas de gobierno de ambos mandatarios, de no encontrar puntos de acuerdo para una relación constructiva, se ocasionará un mayor distanciamiento que será negativo para nuestro desarrollo.

Las principales propuestas de gobierno de Biden se conocieron desde su campaña y, el 20 de enero, comenzó a instrumentarlas con la firma de más de 40 órdenes ejecutivas en diversos temas, tan sólo en sus primeros diez días. Los temas abarcan el manejo de la pandemia, la economía, el desempleo, migración, igualdad racial, energías limpias, cambio climático, políticas multilaterales, reforma sanitaria, entre otras. Busca revertir las decisiones políticas de su antecesor y comenzará a poner orden en lo interno, pero también regresar a otro mundo. Ante sus propuestas, el gobierno de México, tiene en muchos de los aspectos, planteamientos opuestos. Será en estos en los que se darán mayores conflictos. Comencemos por aquellos en los que se puede cooperar:

Migración 

Al inicio del gobierno de López Obrador, se hizo una propuesta para desarrollar la región centroamericana y reducir el flujo de migrantes de los países del Triángulo del Norte: Honduras, Guatemala y El Salvador. Con Trump, se abandonó. Este es un punto de coincidencia con Biden. Es el momento para que López Obrador lo retome con acciones de cooperación bilateral. Una de las primeras medidas de Biden fue detener la construcción y financiamiento del muro fronterizo con México. Además, busca legalizar a los soñadores, dreamers, quienes llegaron a EU de niños y que hoy estudian y trabajan. Planteó una medida para legalizar a 11 millones de indocumentados. En este aspecto, México puede apoyar desde su red de consulados en los procesos de legalización. Para lo cual, hay que fortalecerlos con recursos económicos suficientes. Biden frenó inmediatamente la separación de familias y solicitó suspender la deportación de indocumentados por cien días. 

Cooperación bilateral con Centroamérica 

En la medida en que se desarrolle la región centroamericana, existirá un beneficio directo para ambos, México y Estados Unidos. Biden decidió plantear un Programa de Cooperación Económica con Centroamérica. El sur-sureste mexicano es la región de menor competitividad del país. Con una cooperación estadounidense se podría favorecer a toda la zona. Habría que pensar en proyectos de infraestructura entre México y los países centroamericanos: gasoductos, carreteras, suministro de electricidad; creación de empleos entre las diferentes fronteras; apoyar con recursos concretos a los daños ocasionados por el cambio climático frente a huracanes, tormentas e incendios que han destruido los terrenos agrícolas y afectado los mantos acuíferos. La participación de la iniciativa privada, las universidades, organismos financieros internacionales y las organizaciones sociales es imperativa para lograr resultados diferentes.

Suministro en las cadenas de valor y fomentar mayor competitividad en América del Norte

A las tres economías, México, Estados Unidos y Canadá, les conviene que no se frenen los flujos comerciales. La cooperación reducirá presiones y asegurará resultados. Es necesario que la región se proponga ser una región altamente competitiva. El T-MEC es un instrumento positivo, mas no suficiente. Al llegar a ser altamente competitiva, América del Norte puede contrarrestar al gigante chino cada vez más fuerte. Esto le interesa a Biden y para México es también sustancial si se quieren alcanzar menores niveles de desigualdad y pobreza. La cooperación en esta materia se podría profundizar con la siguiente propuesta que realizó el embajador Francisco Suárez Dávila durante una reunión de México en el Mundo a inicios de este año. 

Creación de un Comité Intersecretarial Trinacional para fijar esta posible agenda: 

a) Cooperación científica y tecnológica, becas de estudio e investigación; 

b) Identificacion de sectores de nuevo impulso, cadenas de producción, áreas de especialidad por país con ventaja competitiva; 

c) Identificación de fuentes de financiamiento como el Banco de Desarrollo de América del Norte que podría jugar un papel importante; e, 

d) Impulsar infraestructura requerida y desarrollo tecnológico.  

“La relación México-Estados Unidos ha vivido siempre momentos de cooperación y de conflicto en su agenda bilateral.”

Por la diferencia en los programas de gobierno, es urgente tener planteamientos para reconstruir la relación bilateral. Los temas en los que habrá conflicto son muchos y de la mayor prioridad. Empecemos con estos: 

Seguridad, narcotráfico y crimen organizado 

La política de “abrazos no balazos” no ha tenido resultados. Se desmantelaron los mecanismos de inteligencia en el país y las instancias de cooperación bilateral dejaron de funcionar. Peor aún, llama la atención la cercanía y familiaridad que hay entre el presidente mexicano y la madre de Joaquin Guzmán Loera, alias El Chapo Guzmán. Uno de los únicos operativos conjuntos entre la DEA y las instancias de seguridad pública mexicanas en estos 2 años, fue la frustrada detención de Ovidio Guzmán, hijo de El Chapo. Con la exoneración del General Cienfuegos y la descalificación de la DEA, se mandó a EU un mensaje de que no interesa la cooperación bilateral en seguridad. El gobierno de México no aceptó los recursos de la Iniciativa Mérida.  El tiempo que estuvo de embajador, Christopher Landau, buscó abrir sin éxito, canales para retomar la cooperación bilateral. Por el contrario, se rompió la confianza en el gobierno mexicano y al país se le percibe en EU como que favorece al crimen organizado.

La estabilidad en seguridad es sustancial para EU. Tan es así que el presidente Biden nombró a la ex-Embajadora de EU en México, Roberta Jacobson como coordinadora para la  Frontera sur en el Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca. Esto significa que además de quién vaya a estar en la embajada, el tema de la frontera lo sube de rango y se manejará también desde dicho Consejo. Este sí es un aspecto prioritario de la agenda. El objetivo de Biden es reconstruir los puentes y canales dinamitados en estos años. México necesita cambiar su estrategia.

Energía y cambio climático

Las políticas de ambos presidentes en estos temas, son absolutamente opuestas. Mientras que el mexicano apuesta por energías fósiles, hidrocarburos y combustóleo, Biden apuesta por energías limpias. En este aspecto los conflictos serán fuertes. Para López Obrador, es un tema ideológico y político, muy difícilmente cambiará de postura. Ha buscado acabar con la reforma energética y ahora también con la eléctrica. Como no ha podido hacer cambios constitucionales, se apoya en el Congreso para transformar el rumbo hacia las energías fósiles. Esto conllevará no solo problemas bilaterales, también se afectan las inversiones que necesita el país. 

La propuesta de cambio climático de Biden, es todo un proyecto integral de recuperación económica a partir del uso de energías limpias que sin duda será una opción oportuna frente al agotamiento del modelo económico de los últimos 30 años. Su lucha contra el cambio climático será de fondo, pues el problema es ya considerado una amenaza a la Seguridad Nacional. Al gobierno mexicano no le interesa el tema. Difícilmente se encontrarán coincidencias si México no recupera el rumbo. 

Cumplimiento de normas y reglas del T-MEC. Certeza Jurídica

AMLO ha dado marcha atrás a muchos de los acuerdos firmados en años anteriores, ocasionando un ambiente de incertidumbre que no ayuda a las nuevas inversiones ni a que se mantengan aquí las que ya están. La interrupción de contratos y la falta de respeto a las normas, el constante cambio de las reglas del juego afecta el buen curso de la relación. En el marco del T-MEC se cuenta con los mecanismos necesarios para hacerlas cumplir. No obstante, el ánimo inversor desde hace dos años ha sido profundamente lastimado. Cada vez habrá mayor número de demandas jurídicas en contra del gobierno de México por parte de empresarios, inversionistas y al menos de los gobiernos de Estados Unidos y Canadá, muy posiblemente también de los europeos.  Si se opta por la vía del conflicto, el principal perjudicado será México. Si se aprobó el T-MEC, corresponde cumplir. Es la única manera de alcanzar niveles de desarrollo y crecimiento positivos.

Cooperación en el manejo de la pandemia del coronavirus

Este tema es otro de los prioritarios para Biden. Desde antes del 20 de enero comenzó a mandar mensajes de un cambio en las medidas instrumentadas hasta hoy. Ya como presidente, creó un puesto de coordinador de la respuesta gubernamental al covid-19 y obligó al uso de mascarillas en propiedad federal. Además, ordenó expandir los programas de ayuda alimentaria. Biden propuso también al Congreso un paquete de alivio humanitario y económico por 1.9 billones de dólares ante la pandemia. Si la pandemia no se frena pronto, tampoco será posible la recuperación económica.El manejo que López Obrador ha hecho contra la pandemia es igual al de Trump: sin ningún tipo de control ni apoyo sanitario o económico. Los resultados son tan drásticos como los del republicano. Hasta hoy, no ha tenido tampoco interés en hacer un cambio de timón. Difícil poder cooperar con Biden si se mantiene un manejo político, populista y de ocurrencias. Proporcionalmente, tenemos un mayor número de muertos que los estadounidenses. EP

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