
Mediante la comparación de los presupuestos correspondientes a las dos últimas administraciones federales, el autor analiza cómo las prioridades del actual gobierno se materializan en el Presupuesto de Egresos de la Federación 2020 y por qué —si se sobreestiman los ingresos y se minimiza el costo de la deuda— es poco probable que nuestras finanzas públicas logren que el país alcance sus metas.