En 1911 un joven ateneísta comparte en conferencias públicas los resultados de sus estudios literarios y una imaginación del pasado enriquecida por las lecturas que, por un lado, su inquieto espíritu ha seleccionado, y que, por otro, le han sugerido y acaso impuesto sus colegas y mentores. Como señala Juan Hernández Luna, el Ateneo de […]