LO QUE SÍ PODEMOS HACER: UNIDOS cambiando realidades

Cuando uno observa algo que no le agrada a su alrededor, generalmente tiende a pensar en cómo lo cambiaría. Eso me pasó cuando un día, siendo aún una niña, me di cuenta de la forma en que las personas tenían miedo de acercarse a mis dos hermanos con discapacidad, pues en una ocasión hubo quienes […]

Texto de 24/11/16

Cuando uno observa algo que no le agrada a su alrededor, generalmente tiende a pensar en cómo lo cambiaría. Eso me pasó cuando un día, siendo aún una niña, me di cuenta de la forma en que las personas tenían miedo de acercarse a mis dos hermanos con discapacidad, pues en una ocasión hubo quienes […]

Cuando uno observa algo que no le agrada a su alrededor, generalmente tiende a pensar en cómo lo cambiaría. Eso me pasó cuando un día, siendo aún una niña, me di cuenta de la forma en que las personas tenían miedo de acercarse a mis dos hermanos con discapacidad, pues en una ocasión hubo quienes se retiraron instantáneamente de una banca a la que yo había llegado a sentarme con ellos.

Por muchos años, la sociedad vivió el estigma de la gente con discapacidad, considerándola como un grupo aparte, lejano, al que había que “sacarle la vuelta”. A menos que te tocara en la familia la problemática, ésta era invisible y eliminada de la realidad cotidiana. Para mí, era una experiencia tan rica convivir con ellos que no entendía por qué la gente prefería privarse de ella.

Hoy sé que si no hubiera tenido esa experiencia, habría respondido de la misma manera. Sin embargo, sabiendo el daño que podemos hacer a otros, por desconocimiento, me propuse superar mis miedos, percepciones y rechazos, tratando de convertir estas reacciones en apertura, amistad y crecimiento. Lo hice a través de lo que hoy es el movimiento UNIDOS Somos Iguales.

UNIDOS es el resultado de un emprendimiento que comencé con una amiga en la universidad hace 29 años, después de una infancia en la que me tocó presenciar el miedo de mis amigos para acercarse a mis hermanos y el aislamiento que como familia vivíamos por encontrar miradas de extrañeza al salir cada día a la calle con ellos. La pregunta fundamental era ¿por qué no podíamos convivir todos juntos de una forma natural?

Empecé, literalmente, tocando a las puertas de aquellas casas en donde sabía que había alguna persona con discapacidad, invitándolas a un programa de verano donde, en compañía de más personas sin discapacidad que quisieran entrar como voluntarios, pudiéramos hacer actividades y convivir, divertirnos juntos.

Lo que fue un primer verano a manera de programa piloto, pronto hizo eco entre los jóvenes voluntarios y entre las familias participantes que finalmente encontraban un espacio de inclusión y convivencia buscado por muchos años.

Todos ganamos con el paso del tiempo, pues los jóvenes con discapacidad a quienes de inicio buscamos ayudar se fueron transformando en maestros para muchos jóvenes voluntarios que aprendieron a vivir la empatía como un valor y a reconectarse con la sensibilidad hacia las necesidades y realidades de otros.

UNIDOS es hoy un modelo social que ha sido reconocido como una buena práctica,1 y se ha reproducido en varios estados de México y en Chile.

Vía programas recreativos y sociales —procurando la interacción entre jóvenes con y sin discapacidad—, como campamentos de verano, viajes, salidas en fines de semana, se generan experiencias que son pretexto para lograr encuentros que transforman.

Hoy estamos muy enterados de lo que pasa alrededor del mundo, pero olvidamos lo que pasa con nuestros seres más cercanos. Interactuamos virtualmente con amigos en otros continentes, pero no volteamos a ver la necesidad que tiene nuestro vecino. Somos poco tolerantes con quienes nos resultan incómodos o diferentes.

La realidad que vive la persona con discapacidad, desde sus aparentes limitaciones, le permite desarrollar en su interior aquello que contrasta con lo competitivo y que permite a quienes conviven con ellos regresar a los valores básicos. Siguiendo esta línea de pensamiento inicié UNIDOS, intentando también cambiar una experiencia de vida para generar así un entorno diferente y una sociedad involucrada. UNIDOS es una realidad que ha sido posible gracias a muchas personas, porque de nada sirve una idea si no hay manos, corazones y voluntades que ayuden a darle forma día con día.

La lista de sentimientos, momentos y experiencias es innumerable, así como lo comparte mi amiga poblana América Paulina Méndez:

UNIDOS me contagia de felicidad, de sentimientos positivos ante la vida, a seguir adelante a pesar de todo, a sonreír y dar abrazos sinceros sin ver diferencias… y de Pau, ¡qué puedo decir de mi gran amiga! Me enseñó a sonreír a cada momento, ¡a gritar lo que siento! Y bailarle a la vida… me enseñó que pocas cosas son imposibles, que hay que buscar siempre alcanzar nuestros sueños… me enseñó que las palabras no son el único medio de comunicación, que hay otros más sinceros, intentó enseñarme a escribir con el pie, pero supimos que tendría que seguir practicando porque mis dedos ni siquiera se mueven… me enseñó a hacer caras chistosas, reírnos hasta que la panza nos duela, bañar a una y terminar bañadas tres… experiencias que marcan vidas, en las cuales recibes ¡tanto!, por las cuales buscas hacer cosas que generen un cambio en la sociedad y en nosotros mismos… definitivamente ¡tienes que vivirlo!

Mi pregunta para ti es: ¿qué es aquello que hoy te incomoda? ¿Aquello que siempre piensas que puede ser mejor y que no te gustaría ver en tu sociedad? ¿Y por qué no cambiarlo?  EstePaís

1. Modelo social reconocido por Ashoka en 2002, por el Foro Económico Mundial en 2003 y condecorado por Indesol como 1 de las 24 mejores prácticas sociales a nivel nacional en el 2004.

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