La lucha antidemocrática de la CNTE

I. La apropiación privada del espacio público  Ahora ya casi nadie se acuerda, pero la parte más fuerte de las movilizaciones de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) en la Ciudad de México comenzó el 1 de mayo de 2013, cuando esa agrupación participó en la marcha conmemorativa del Día del Trabajo. […]

Texto de 25/12/16

I. La apropiación privada del espacio público  Ahora ya casi nadie se acuerda, pero la parte más fuerte de las movilizaciones de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) en la Ciudad de México comenzó el 1 de mayo de 2013, cuando esa agrupación participó en la marcha conmemorativa del Día del Trabajo. […]

I. La apropiación privada del espacio público

 Ahora ya casi nadie se acuerda, pero la parte más fuerte de las movilizaciones de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) en la Ciudad de México comenzó el 1 de mayo de 2013, cuando esa agrupación participó en la marcha conmemorativa del Día del Trabajo. En esa ocasión la CNTE anunció que dejaría un plantón indefinido en la Plaza de la Constitución como protesta contra la reforma educativa. Desde allí, o sea, desde el Zócalo, los maestros disidentes comenzaron a desquiciar a la capital de la República.

Las marchas a las Secretarías de Gobernación y de Educación Pública, a la Cámara de Diputados, a la Cámara de Senadores y a Los Pinos, la toma simbólica de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), mítines, bloqueos de calles y avenidas, se multiplicaron en las semanas y meses siguientes. Hasta el Aeropuerto Internacional Benito Juárez de la Ciudad de México sufrió los efectos de estas movilizaciones debido al cerco que la CNTE estableció a su alrededor.

El 8 de septiembre de 2013 un contingente de maestros de la CNTE participó en el mitin de Andrés Manuel López Obrador contra la reforma energética. Tres días después hubo un enfrentamiento violento entre maestros y granaderos en el cruce de Chivatito y Reforma.

En este recuento de hechos, vale la pena traer a la memoria que se acercaban las fiestas patrias del 15 y 16 de septiembre. El Zócalo permanecía ocupado por el plantón de la CNTE. El Gobierno de la Ciudad y el Gobierno federal pidieron que se desalojara de manera pacífica la Plaza de la Constitución para poder llevar a cabo esas festividades. Los ocupantes no hicieron caso. En consecuencia, el viernes 13 de septiembre de 2013 hubo un operativo de desalojo que terminó con 29 detenidos y 11 policías federales lesionados.

El campamento de la CNTE se trasladó al Monumento a la Revolución, con la consecuente afectación a los negocios y vecinos de la zona. Ese monumento se constituyó en la sede alterna de la CNTE en la Ciudad de México: desde allí se organizaron en lo sucesivo las manifestaciones, bloqueos y mítines.

II. Contra la reforma educativa

El punto es que esta organización vio amenazadas sus canonjías con la reforma educativa que se proyectó en el marco del Pacto por México firmado el 2 de diciembre de 2012. Dicha reforma tiene tres grandes objetivos: aumentar la calidad de la educación básica; incrementar la matrícula y la calidad de la educación media superior y superior, y recuperar la rectoría del Estado sobre el sistema educativo nacional.

El 10 de diciembre de 2012, la Subsecretaría de Enlace Legislativo y Acuerdos Políticos de la Secretaría de Gobernación envió a la Cámara de Diputados la iniciativa de reforma educativa del Ejecutivo Federal. El 13 de diciembre de ese año la Cámara de Diputados votó la iniciativa de reforma educativa y fue aprobada en lo general y en lo particular en una sede alterna, es decir, en el Centro Internacional de Negocios Banamex, debido a que la sede de San Lázaro fue bloqueada por la CNTE. El 20 de diciembre hizo lo propio la Cámara de Senadores. Entre el 6 y 7 de febrero de 2013 ambas cámaras declararon constitucional la reforma educativa. El 25 de febrero el presidente Enrique Peña Nieto firmó el decreto de la reforma educativa. El 26 de febrero se publicó la reforma educativa en el Diario Oficial de la Federación (DOF).

Valga otro dato: el 13 de agosto de 2013, el presidente envió al Congreso de la Unión tres iniciativas de leyes secundarias para concretar la reforma educativa: (1) para dotar de autonomía al Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE); (2) para crear las leyes del servicio profesional docente, y (3) para modificar la Ley General de Educación. Cumplido el procedimiento legal tanto en la Cámara de Diputados como en la de Senadores, el 10 de septiembre de 2013, en la residencia oficial de Los Pinos, el presidente Enrique Peña Nieto promulgó las tres leyes secundarias de la reforma educativa. Al día siguiente se publicaron en el DOF, y una vez hecho esto, el Congreso de la Unión tuvo seis meses para expedir la Ley del Instituto Nacional de Evaluación de la Educación, así como las reformas a la Ley General de Educación. Así se cubrió el expediente legal que dio marco a la reforma educativa.

III. El recurso de la violencia

 Decimos esto porque las movilizaciones llevadas a cabo por la CNTE tuvieron el propósito de exigir la reversión de este proceso. Saltándose el procedimiento jurídico-institucional propio de una democracia constitucional, esta minoría pretendió y pretende imponer su parecer por medio de la fuerza.

Aquí no se discute el derecho de manifestación que asiste a cualquier persona y agrupación. Lo que es inadmisible es el recurrir sistemáticamente a la violencia y a la afectación de los derechos de terceros para llevar a cabo sus propósitos. Cuántas personas agraviadas por las manifestaciones y los daños a sus viviendas y negocios no se habrán hecho el siguiente cuestionamiento: “Tu libertad de manifestación termina donde comienza mi libertad de circular, de vivir en paz, de abrir y trabajar mi negocio, etcétera”.

Para eso se constituyó el poder público: para garantizar la convivencia pacífica entre los particulares. Y vale la pena recordarlo: la única entidad autorizada para hacer uso de la fuerza es, precisamente, el Estado. En alemán, este dilema entre la violencia de los particulares y el poder del Estado se expresa de la siguiente manera: Macht (fuerza bruta), Herrschaft (poder autorizado). Uno excluye al otro. Así se evita el desorden, la anarquía.

Por eso una de las citas más recurrentes durante todo este tiempo en que vimos los excesos de la CNTE fue la de Max Weber: “El Estado es el monopolio de la violencia física legítima”.1 Pero viene inmediatamente la necesidad de aclarar el concepto “uso legítimo de la fuerza” en razón de que ese uso no puede ser arbitrario. Debe ser hecho en el marco de la ley. Aquel agente o funcionario que abusa del poder se convierte en un transgresor. Eso fue lo que pasó en 1968: el Gobierno de Gustavo Díaz Ordaz hizo uso excesivo, arbitrario, de la fuerza. El resultado fue que los gobiernos sucesivos tuvieron miedo a usarla por temor a ser criticados o a perder legitimidad. Y tocamos el extremo opuesto: el defecto de poder, es decir, no aplicar la ley, para no ser acusado de ser un “Gobierno represor”.

Ésa fue, precisamente, la expresión que usaron los simpatizantes de la CNTE cuando ésta fue desalojada del Zócalo aquel 13 de septiembre de 2013. Pero lo que se hizo, simple y sencillamente, fue aplicar la ley que no había sido aplicada pese a los múltiples delitos en que incurrió dicha agrupación.

Sucede que la CNTE usa convenencieramente el marco legal e institucional de nuestra democracia para unos propósitos que no tienen nada que ver con esa democracia liberal sino con un proyecto insurreccional de corte marxista. La reforma educativa es tan sólo un pretexto para lanzar un proyecto político de mayor alcance. Lo que está en su hoja de ruta es, por descabellado que suene, la toma revolucionaria del poder; la confrontación, la alteración del orden establecido. Ellos justifican el tipo de violencia que utilizan a partir de la destrucción del orden burgués. Así lo dicen en su página oficial: “La CNTE es una organización de masas conformada por los trabajadores de la educación democráticos del país, independientemente de la burguesía y de su estado [sic]… Es un frente de clase, porque participan en ella trabajadores de la educación que aceptan el principio universal de lucha de clases”.2

De acuerdo con la teoría marxista, lo importante es agudizar las contradicciones, ponerle trabas al sistema capitalista; ver a la política como una confrontación permanente. Desde esta perspectiva, el diálogo con el enemigo sólo es una táctica para usar el tiempo a favor propio; lo importante, a fin de cuentas, es ganar la batalla.

Ése es el afán destructivo que hemos visto desplegar en estos años a la CNTE: los bloqueos de carreteras y vías de comunicación, el desabasto, el saqueo de comercios, el vandalismo, el cerco a refinerías, el clima de zozobra sembrado en los estados donde tiene presencia. Según la teoría enarbolada por la CNTE esa violencia será fructífera en cuanto que producirá una nueva sociedad.

Como dice Giovanni Sartori en su reciente libro, La carrera hacia ningún lugar, desde ese mirador “la violencia es la prueba extrema de la vitalidad de los valores”.3 Luego entonces:

Sobre estas premisas se vuelven posibles todos los engaños y todas las estupideces. El del marxismo ha sido redimir la violencia propia (la viga) y denunciar sin descanso la violencia ajena (la paja). En los años sesenta y setenta un gran sector de la opinión pensó que el auténtico “violento” —el agente primario de la violencia— era el Estado; pero no, fíjense, el Estado de la dictadura del proletariado, sino precisamente y sobre todo el Estado democrático liberal (oportunamente exhibido bajo los rasgos infames de Estado capitalista burgués). Y el otro engaño fue inventar una “violencia destinada conscientemente a abrir un nuevo destino”. Era la tesela que faltaba para transformar la revolución en “creación”, en acto creativo y creador.4

Con esta cobertura ideológica, la divisa de la CNTE ha sido la intolerancia, el ataque contra aquellos que no se pliegan a sus consignas. Son innumerables las imágenes de profesores que no se doblegaron a las órdenes giradas por la CNTE y fueron vejados. Como en tiempos de la Inquisición, a quien se les viene en gana lo hacen caminar colgándole sambenitos, lo golpean y humillan. Entre esas muchas imágenes, recuerdo una en la que integrantes de la Sección 7 raparon a maestros que intentaron presentar ese examen de evaluación docente obligatorio. Los hechos ocurrieron el 4 de julio de 2015 en Chiapas. Nayeli Mijangos se presentó en las instalaciones del cetis 138, en Tuxtla Gutiérrez, para realizar su examen como docente de educación media superior. Un grupo de supuestos maestros de la CNTE le impidieron el paso; le cortaron el cabello y la hicieron objeto de burla.5

Otro ejemplo de vejación fue la que se llevó a cabo el 14 de diciembre de 2014 cuando integrantes del Movimiento Popular Guerrerense, organización vinculada a la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación en Guerrero (CETEG), entraron por la fuerza a un salón de fiestas en Tlapa. En ese lugar, el Club de Periodistas de Guerrero premiaba a los mejores trabajos del ramo. Los vándalos consideraron que ese festejo era una “burla” para el movimiento de Ayotzinapa. Durante cinco horas los allí reunidos fueron privados de su libertad. “Los integrantes de la CETEG retuvieron a dos periodistas y a otras dos personas, los llevaron al Ayuntamiento. La CETEG exigía dinero a cambio de los periodistas. Se reunieron 4 mil pesos, se entregaron a los integrantes de la CETEG y después los liberaron”.6

Como muestra de su desprecio por lo que ellos llaman “democracia burguesa”, durante el proceso electoral de 2015 los militantes de la CNTE atacaron en repetidas ocasiones sedes del ine y de los órganos electorales locales, así como de los partidos políticos. Retuvieron, sin justificación alguna, a personal que labora en esos órganos. Incluso pusieron en riesgo las elecciones en varios estados de la República, particularmente en Oaxaca, hasta que, finalmente, las autoridades se decidieron a actuar.

Aunque la verborrea de la CNTE es de corte marxista-leninista, su manera de proceder puede catalogarse, sin exageración, en el rango del nazi-fascismo. Recordemos la quema del Palacio Legislativo de Guerrero el 12 de noviembre de 2014. Ese acto sólo tiene comparación con el incendio intencional del Reichtag, o sea, el Parlamento alemán, el 27 de febrero de 1933.

Las agresiones de estos individuos no han sido sólo contra el Estado mexicano y la ley, sino contra la sociedad en su conjunto. Han puesto en jaque a la convivencia civilizada.

La dictadura del proletariado con la que se identifican es, simple y llanamente, un totalitarismo trasnochado. La violencia subversiva es su método de lucha y, para tal fin, como hemos testificado en numerosas oportunidades, cualquier barbaridad se justifica: el atropello a las personas, a las vías de comunicación, a la norma jurídica, a las instituciones y a la paz pública.

IV. ¿Cómo se sostiene?

 Pero ¿cómo logra la CNTE sostener estas actividades? Mucho se ha especulado acerca de cuáles son las fuentes de financiamiento de esta agrupación. Lo que se sabe de cierto es que tenía acceso a recursos cuantiosos gracias al dominio que tenía sobre el Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO), el cual fue creado el 23 de mayo de 1992 por el gobernador Heladio Ramírez, quien se lo entregó, tal cual, a la CNTE. Ese control terminó el 21 de julio de 2015 cuando el gobernador Gabino Cué publicó un decreto que transformó al IEEPO.7 De hecho, el anuncio fue realizado por el gobernador en compañía del secretario de Educación, Emilio Chuayffet, y el vocero de la Presidencia, Eduardo Sánchez, e implicó la desaparición del IEEPO. Eso le quitó a la CNTE el control del presupuesto y las plazas de profesor.De inmediato se notó el debilitamiento de las movilizaciones y de las acciones que este grupo había venido realizando.

¿Qué fue lo que la reactivó? A mi parecer fue la captura de sus líderes, Francisco Villalobos, secretario de Organización de la Sección 22, detenido el 11 de junio de 2016, y, sobre todo, de Rubén Núñez, secretario general de esa organización, encarcelado al día siguiente. Las acusaciones contra ellos fueron desde la operación con recursos de procedencia ilícita hasta robo agravado, ataque a instalaciones federales, cierre de carreteras, saqueo y provocación de incendios. Los compañeros de Núñez y Villalobos pidieron la liberación inmediata en razón de que se violaron sus derechos humanos. Echaron mano de todos los recursos legales de los que pudieron. Asunto por demás paradójico porque en su activismo político violaron cuantas leyes les vino en gana.

La investigación realizada por la shcp y la pgr permitió comprobar que, al amparo de diversos convenios suscritos por la Sección 22 con algunas empresas, éstas entregaron al imputado (Rubén Núñez) una comisión quincenal del 3.5% por las ventas de bienes y productos a sus agremiados, a los cuales, a su vez, se les descontaba el pago de los mismos a través de la nómina que se administraba cuando la Sección 22 aún controlaba el IEEPO.

El monto de las operaciones con recursos de procedencia ilícita que fueron adquiridos y administrados por el inculpado ascendió a más de 24 millones de pesos, como resultado de los depósitos que las empresas involucradas hicieron en el periodo comprendido de 2013 a 2015, en cumplimiento a los convenios calificados de ilícitos.9

Como resultado de estas detenciones empezó de nuevo la agitación, los bloqueos y el vandalismo. Los estados más afectados fueron aquellos en donde la CNTE tiene mayor presencia, es decir, Oaxaca, Chiapas, Guerrero y Michoacán.

Es curioso y no carente de significado que a los pocos días de haber sido detenidos Núñez y Villalobos se hayan registrado los hechos de Nochixtlán. Los acontecimientos violentos en aquel poblado oaxaqueño tuvieron lugar el 19 de junio de 2016. La Policía Federal y la Policía Estatal realizaron dos operativos de desalojo. El primero se dio entre las 7:00 y las 8:00 de la mañana sin mayor contratiempo en la autopista Oaxaca-Cuacnopalan. Sin embargo, a partir de las 10:00 de la mañana los integrantes de la CNTE comenzaron a reagruparse. Atacaron a los miembros de la policía. Cuando inició el ataque se escucharon detonaciones de arma de fuego por parte de los “maestros” hacia los policías. Mandos policiacos aseguraron que profesores y padres de familia les estaban disparando con rifles de asalto AK-47.10

De los hechos ocurridos, se tienen dos versiones. La versión de la Policía Federal es que los miembros de la corporación, al inicio del zafarrancho, no llevaban armas de fuego. Pidieron refuerzos armados para repeler el ataque. Se apegaron al protocolo de uso racional de la fuerza pública.

La versión de la CNTE fue que los policías ya estaban armados y que ellos tuvieron que actuar en consecuencia. Dice también que en la escena hubo helicópteros sobrevolando la zona y que esto se ha convertido en un símbolo de la “represión” por parte del Gobierno. Sin embargo, lo que se sabe es que estas unidades fueron empleadas para el traslado de personas heridas.

Sea como fuere, el asunto es que hubo 11 muertos, 41 policías federales heridos, 53 civiles heridos y 21 detenidos. Por la gravedad de los hechos, el caso fue atraído por la pgr.11

De lo ocurrido en Nochixtlán derivó que grupos simpatizantes de la CNTE bloquearan varios puntos nodales de las vías de comunicación del estado de Oaxaca. Para ser precisos, 37. Se inició así el bloqueo y el desabasto que duró varias semanas.12 Oaxaca y Chiapas fueron los estados más afectados. Mantener a tanta gente durante tantos días en pie de lucha requiere de fondos cuantiosos que ya no fluían del IEEPO. ¿De dónde salió tanto dinero para levantar la lucha que estaba en franco declive?

De otra parte, vaya usted a saber qué tipo de negociaciones hubo con los gobiernos locales y federal, pero el hecho es que a los dos meses de haber sido detenidos, Rubén Núñez y Francisco Villalobos fueron puestos en libertad con las reservas de ley. La fianza de Núñez fue de 70 mil pesos; la de Villalobos de 120 mil pesos.13

Los cálculos sobre la afectación a las economías de los estados involucrados durante el tiempo que duraron los bloqueos varían mucho. De acuerdo con Gustavo de Hoyos, presidente nacional de la Coparmex, esos bloqueos produjeron pérdidas por 115 mil millones de pesos en los estados de Oaxaca, Chiapas, Michoacán y Guerrero.14

La presión sobre el Gobierno federal fue para que aplicara la ley, para que echara mano del uso legítimo de la fuerza. La respuesta fue que se debía agotar la vía del diálogo y la negociación. Que se debía actuar con prudencia y no caer en la provocación. Evitar un derramamiento de sangre.

El magisterio agrupado en la CNTE decidió no regresar a clases el lunes 22 de agosto, como sí lo hizo la mayoría de los maestros del país. La Secretaría de Educación Pública, encabezada por Aurelio Nuño, informó que en 27 estados se reanudaron las clases al 100%; en Oaxaca al 47% y en Chiapas al 42%.

Al final, el vocero de la Sección 7, José Luis Escobar, informó que los maestros habían decidido regresar a clases (el 16 de septiembre de 2016, un mes después de lo que marca el calendario escolar). Pero advirtieron: “Levantar el paro no significa claudicar, seguimos en pie y ahora vamos por un cambio de raíz”. Esta frase reivindica esa perspectiva marxista de la toma revolucionaria del poder; el uso de la violencia con el propósito de llevar a la práctica un programa político de carácter subversivo; alterar el orden vigente para imponer un orden social diferente. Entraron en la etapa de acumulación de fuerzas.

Para ellos, el comunismo no ha fracasado; el Muro de Berlín aún no ha caído.  EstePaís

NOTAS

1 Max Weber, El político y el científico, Alianza Editorial, Madrid, 2009, p. 83.

2 <cntrabajadoresdelaeducacion.blogspot.mx>.

Giovanni Sartori, La carrera hacia ningún lugar, Taurus, México, 2016, p. 29. Agradezco a Federico Reyes Heroles el haberme recomendado la lectura de este libro en verdad muy clarificador.

4 Ib., pp. 29-30.

5 <www.MetroTV.pr.publimetro>.

6 <Noticieros.televisa.com>.

7 <elgrafico.mx>.

8 Adrián Acosta Silva, “El IEEPO: una historia de poder y políticas”, Nexos, 23 de julio de 2015 <http://www.nexos.com.mx/?p=25663>.

9 “Fue legal captura de los líderes de la CNTE, apunta gobierno de Oaxaca”, La Razón, 12 de junio de 2016 <http://www.razon.com.mx/spip.php?article311150>.

10 Vanguardia, 20 de junio de 2016 .

11 Carlos Quiroz, “PGR investiga enfrentamiento en Nochixtlán, Oaxaca”, Excélsior, 1 de julio de 2016 <http://www.excelsior.com.mx/nacional/2016/07/01/1102360>.

12 “Los enfrentamientos en Nochixtlán, Oaxaca, narrados con fotografías y videos”, Animal Político, 20 de junio de 2016 <http://www.animalpolitico.com/2016/06/los-enfrentamientos-en-nochixtlan-oaxaca-narrados-con-fotografias-y-videos/>.

13 “Salen libres Rubén Núñez y Francisco Villalobos de la CNTE”, El Universal, 12 de agosto de 2016 <http://www.eluniversal.com.mx/articulo/estados/2016/08/12/salen-libres-ruben-nunez-y-francisco-villalobos-de-la-CNTE>.

14 “Bloqueos de la CNTE generan pérdidas de 115 mil mdp: IP”, El Financiero, 17 de agosto de 2016 .

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JOSÉ FERNÁNDEZ SANTILLÁN es profesor del Tecnológico de Monterrey (CCM). Discípulo y traductor del filósofo italiano Norberto Bobbio. Ha sido Fulbright-Scholar-in-Residence en la Universidad de Baltimore (2015); profesor visitante de la Universidad de Georgetown (2013), e investigador visitante en la Universidad de Harvard (2010). Entre sus libros está Política, gobierno y sociedad civil (Fontamara, 2013). Fue miembro del consejo editorial de la revista Este País. Es investigador nacional nivel III del SNI.

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