Una guía psicoactiva para el encierro

Bajo la reducción de daños del uso de drogas, David Ricardo González Ruiz entrevista a Zara Snapp, directora y co-fundadora del Instituto RIA, sobre el consumo responsable de algunas sustancias psicoactivas durante la cuarentena.

Texto de y 20/04/20

Bajo la reducción de daños del uso de drogas, David Ricardo González Ruiz entrevista a Zara Snapp, directora y co-fundadora del Instituto RIA, sobre el consumo responsable de algunas sustancias psicoactivas durante la cuarentena.

Cuando escuchamos de sustancias psicoactivas pensamos, inmediatamente, en al ácido lisérgico (LSD) o en la psilocibina encontrada en algunos hongos. Pensamos en sustancias que alteran de forma radical, desconcertante y peligrosa nuestra conciencia con alucinaciones, alegría súbita, excitación, placer corporal, un galimatías de colores chirriantes, sonidos estrambóticos y objetos que pierden su forma y contorno.

La realidad es que una sustancia psicoactiva es toda aquella que produzca una modificación en el estado mental o físico de la persona. Por ejemplo, la cafeína es una sustancia psicoactiva que se ingiere para evitar sentir cansancio y aumentar la productividad, el estado de alerta y la concentración. Lo mismo sucede con los tés (valeriana, tila) que ofrecen relajación corporal y mental después de su ingesta. 

Un ejemplo menos obvio: popularmente, se piensa que el tetrahidrocannabinol (THC) es la sustancia psicoactiva de la cannabis y que el cannabidiol (CBD) es su componente no psicoactivo. Tanto el THC como el CBD son psicoactivos, pero cada uno presenta efectos distintos. El primero produce placer, risas y soltura; el segundo, una relajación profunda que puede ser, incluso, auxiliar en el tratamiento de la ansiedad.

Evidentemente, algunas sustancias psicoactivas están más estigmatizadas y penalizadas que otras. Nadie ve mal —ni es ilegal— tomarse un café apenas iniciado el día o beberse dos copitas de tinto en la noche para facilitar el sueño. No sucede lo mismo cuando alguien prende un cigarrillo de marihuana al final de la jornada laboral. Mucho más desagrado social produce que una persona decida aislarse un día entero a hacer introspección y exploración espiritual y creativa —o simplemente para tener algunas horas de desenfado mental y corporal— a través de LSD o de psilocibina, a pesar de que no representan un riesgo considerable a la salud de las personas ni producen comportamientos que pongan en riesgo la seguridad y la integridad de terceros cuando se consumen con responsabilidad.

Quienes consideramos que el prohibicionismo y la guerra contra las drogas son estrategias fracasadas, abogamos porque el Estado regule con fundamentos científicos —y no morales— la utilización personal y colectiva de sustancias psicoactivas de forma proporcional al potencial daño que pueden provocarle a las personas, a terceros y a la salud pública. Por ejemplo, la prohibición de la cannabis es, a todas luces, desproporcionada, pero ningún activista sensato por una política alternativa de drogas promovería la liberalización del mercado de la heroína.

Ese es otro punto relevante de nuestro manifiesto: además de resguardar las libertades y los derechos de las personas, el Estado tiene que actuar estratégicamente para evitar que los ciudadanos se hagan daño a sí mismos o a otros miembros de la comunidad. Eso sucede, por ejemplo, con los gobiernos que implementan salas de consumo supervisado de drogas, en donde personas que presentan adicción a la heroína reciben una dosis segura de metadona (droga sustituto) para reducir muertes por sobredosis de heroína, y jeringas nuevas, para evitar contagios de VIH (nunca se ha registrado una muerte dentro de alguno de los 78 espacios supervisados para consumir drogas que existen en Europa, según eldiario de España).

A partir de esta última convicción —la reducción de daños— es que propuse establecer un diálogo con Zara Snapp para crear una guía que permita que hagamos más llevadero el encierro provocado por el COVID-19 y que podamos acompañarlo, sin culpas, pero con responsabilidad y autocuidado, de algunas sustancias psicoactivas.

David Ricardo González Ruiz (DRGR): La saturación en redes sociales con información de la pandemia y el encierro están provocando muchísima ansiedad en algunas personas. Uno podría pensar que un Tafil o un Clonazepam cae bien en estos momentos. ¿Cuáles son los riesgos de iniciar la ingesta de este tipo de sustancias sin un acompañamiento clínico profesional?

Zara Snapp (ZS): No deberíamos tomar ningún medicamento de receta médica sin el acompañamiento de tu médico de confianza. Por varias razones, pero, principalmente, para cuidar la dosis y la forma en que uno está consumiendo ese medicamento.

El consumo de estos medicamentos tiende a ser excesivo y éstos presentan una amplia variedad de efectos secundarios negativos. También puede ser que estos medicamentos sean más efectivos cuando se acompañan de algún tipo de terapia psicológica. 

Si sientes mucha ansiedad en estos días, puede ser que lo mejor sea buscar a una persona con quien puedes hablar por teléfono o por alguna aplicación. Uno también puede limitar cuánto tiempo pasa en redes sociales, ya que sabemos que esto también puede provocar ansiedad. Es un momento para tomar el tiempo para hacer cosas que no hemos podido: empezar a pintar, tal vez, leer un libro, meditar u organizar tu clóset. 

Si sientes demasiado agobiado, hay terapeutas a distancia que pueden determinar si es fundamental tomar un medicamento, pero primero deberíamos empezar con otras actividades. ¡Ánimo! El mundo nos está exigiendo esto y deberíamos seguir sus instrucciones de parar un rato.

DRGR: ¿El CBD es una alternativa efectiva a los ansiolíticos?,  ¿cuáles son sus efectos no deseados y potenciales daños en el organismo?

ZS: Para empezar, es importante señalar que la planta de cannabis sigue siendo ilegal en México. No hay ningún vía de acceso que sea regulado por el Estado para poder asegurar la calidad del producto. 

Cada persona tiene que tomar la decisión de si quiere empezar a consumir CBD o algún otro tipo de terapia que podría ser una alternativa a los medicamentos que está tomando actualmente. Para el tratamiento de trastornos de ansiedad, el CBD es el principal cannabinoide y, en efecto, sí ha tenido un impacto positivo en producir efectos ansiolíticos en humanos, sin incrementar los niveles de ansiedad con altas dosis. 

Varios estudios con animales con trastornos de ansiedad indican que el tratamiento con CBD produce un efecto de reducción de la ansiedad o ansiolítico. Desafortunadamente, la evidencia nivel clínico es menor, aunque existen resultados preliminares que señalan el potente efecto ansiolítico del CBD. La administración de CBD pudo reducir la ansiedad experimentada cuando un grupo de pacientes con distintos trastornos de ansiedad tuvieron que hablar en público. Aún falta confirmar estos resultados en ensayos clínicos, pero sí hay varios que están estudiando la relación entre el CBD y la ansiedad. 

DRGR: ¿Cuál es la forma más recomendada de ingesta de CBD? ¿Gotas, vaporizador de aceite o cápsulas?

ZS: Depende de qué quieres lograr con tomar CBD. Para la ansiedad creada por las interacciones cotidianas, es mejor empezar con una dosis muy baja. Para tratar trastornos de ansiedad y ataques de pánico, es mejor tomar una dosis más alta. Se recomienda tomar dosis bajas pero más frecuentes si quieres tratar síntomas de trastorno de estrés postraumático. Las gotas o las cápsulas suelen ser los más utilizados por su facilidad de consumo, y para evitar cualquier posible daño a los pulmones. Sin embargo, la vía aérea es más rápida y más fácil de dosificar por la misma razón. 

Siempre es importante empezar con dosis más bajas si no conoces el producto para poder ir midiendo y evitar cualquier malestar. 

DRGR: El CBD, ¿mejor por las noches o por las mañanas?

ZS: Algunas personas lo toman antes de dormir en dosis más altas, mientras otras lo toman durante el día en bajas dosis para poder relajarse. Creo que cada persona tiene que determinar para qué lo quiere usar. De ahí, debe buscar un proveedor de confianza, y después empezar con bajas dosis para ir viendo cómo se siente. Mientras no hay un médico o persona especialista acompañando el proceso, es importante ir lentos pero seguros. 

DRGR: Aunque es prácticamente imposible encontrar variedades puras de mariguana, se clasifica, típicamente, en Índica y Sativa. La primera produce, mayormente, relajación, y la segunda, euforia. La Índica puede utilizarse cuando se busca aflojar los músculos y soltar los pensamientos por un rato. El problema es que en un mercado ilegal es muy difícil conocer con exactitud el tipo de variedad y su concentración de THC/CBD. ¿Cómo y dónde podemos encontrar hierba dentro del espectro Índica para bajar un poco la ansiedad en estos días?

ZS: Esto es una pregunta muy difícil porque justo tenemos un mercado ilegal en el que no tenemos un acceso seguro donde podemos exigir análisis de lo que vamos a consumir o un lugar seguro para conseguirlo. Esto significa que la vía de acceso más segura es el autocultivo. 

Entiendo que esto podría ser difícil para alguien que quiere consumir hoy o mañana y no tiene tiempo para esperar sus plantas. Pero creo que esto también puede ser un momento para germinar unas semillas, plantarlas, dejarlas en el sol, investigar sobre el cultivo, tomar algún taller virtual sobre el tema y, de esa forma, acompañar este proceso de aislamiento. Puedes usar las semillas que encuentras en lo que has comprado anteriormente, o puedes buscar semillas en algún banco que te los mande por correo (entendiendo que hay riesgos en eso). 

Hoy en día, me parece que la mayoría de las personas compra sus sustancias, incluyendo cannabis, en las redes sociales. Es ahí donde puedes seguir a marcas y ver cuál te da mayor confianza.

DRGR: Los fumadores de tabaco están en riesgo de sufrir con mayor severidad los efectos del COVID-19 y presentar complicaciones. La cannabis no es inocua en ese sentido cuando se fuma en cigarrillo o porro; a fin de cuentas, es meterse humo en los pulmones. ¿Los vaporizadores de flor son más seguros? ¿Cuál es la diferencia entre un vaporizador de flor y uno de aceite?, ¿por qué los vaporizadores de aceite de THC produjeron un número considerable de muertes en Estados Unidos?

ZS: Vaporizar cannabis en estos tiempos es más seguro porque eliminas la combustión y ese daño a tus pulmones. Sin duda, los vaporizadores de flor son seguros. No podría decir qué es lo más seguro, porque depende de cada persona, y cualquier modo de administración tiene sus riesgos. Para algunas personas comer cannabis es lo más seguro pero es difícil medir la dosis. Para otras personas, vaporizar les ayuda a disminuir algún malestar y puede ser más veloz el efecto. Y para otro grupo de personas, fumar la flor es lo que buscan para aliviar cierta condición y es lo que funciona para ellos. Cada persona tiene que decidir. 

Algunos vaporizadores sólo son para aceite, otros vaporizadores sólo son para flor, y después tienes algunos vaporizadores donde puedes utilizar flor o aceite. Antes de comprar un vaporizador es bueno saber para qué lo vas a usar y tomar una decisión informada. Mi primer vaporizador sólo era para flor, porque era lo que más se encontraba en México en el mercado ilegal. Ahora tengo otro que puede utilizar cartuchos genéricos pero que no se puede usar con flor. 

Los aceites se han puesto muy de moda en los últimos años, y más en Estados Unidos. Es una manera de consumir de forma más discreta y a muchas personas les gustan los diferentes sabores. El problema con los aceites es que uno no sabe exactamente lo que contiene y se pueden agregar aditivos que podrían tener algún efecto negativo en la salud. Si consumes la flor, puedes verla, olerla y saber de una forma general si es de buena calidad. En el caso de Estados Unidos, los problemas generados por los vaporizadores de aceite se derivan de un mercado no regulado a nivel federal, una venta sustancial en internet sin la regulación adecuada y por la adulteración de estos aceites con vitamina E, que tuvo graves daños a la salud. 

DRGR: Ahora hablemos de MDMA (éxtasis). Según el diario El País, el Instituto Municipal de Investigación Médica (IMIM-hospital del Mar) de Barcelona hizo un seguimiento de un grupo de consumidores (100 jóvenes, de entre 18 y 30 años) de esta sustancia entre 2001 y 2004, y descubrió afectaciones al sistema inmune. Al incrementar la secreción de cortisol —una hormona— se ocasiona una menor producción de células elementales para el funcionamiento del sistema inmune. 

¿Hay estudios concluyentes sobre el tema?, ¿debería de estar preocupado alguien que consumió éxtasis (en cristal o M) recientemente?, ¿cuál es el tiempo mínimo entre una ingesta y la siguiente para evitar estos daños?

ZS: Hay muchos estudios sobre esto desde el 2000: del Instituto Nacional de Salud de Inglaterra y del Instituto Nacional de Abuso de Drogas de Estados Unidos. Sabemos que el MDMA genera inmunosupresión, o una baja en la respuesta inmunológica de nuestros cuerpos. Los estimulantes pueden producir una baja en las defensas, entonces es mejor no consumir en estos tiempos. Si decides consumir, es mejor hacerlo de la manera más moderada. 

Si lo vas a consumir es mejor no esnifar porque podrías crear heridas en tu nariz que facilitan la entrada del virus a tu sistema. No deberíamos usar billetes para esnifar y mejor usar papel desechable. Además, el MDMA produce una elevación en la frecuencia cardíaca y a nuestra presión arterial, por eso las personas con problemas cardíacos o de hipertensión deberían ser cautelosos en su consumo. Sabemos que la hipertensión puede ser un factor de riesgo para personas que tienen coronavirus. Otro factor con el consumo de MDMA es que baja las inhibiciones y nos hace querer una cercanía con las personas a nuestro alrededor, entonces tal vez no vas a tomar las precauciones necesarias, como mantener la distancia física. 

Si has consumido éxtasis o MDMA recientemente, no te tienes que preocupar de más. Estamos en un momento donde nos tenemos que fortalecer y ahora es la oportunidad. Esto significa aumentar la capacidad de nuestro sistema inmunológico, a través de buenos hábitos, consumir vitamina C, tomar el sol, comer bien y las otras recomendaciones que nos hacen varias organizaciones, como Échele cabeza en Colombia, Energy Control en España, y ReverdeSer Colectivo aquí en México.  

DRGR: Erróneamente, existe en el imaginario popular una relación entre el consumo de LSD y un viaje onírico —casi galáctico— en donde se da rienda suelta a todo tipo de alucinaciones. La realidad es que el viaje —el tiempo y el grado de alteración de la consciencia— depende de la dosis consumida; particularmente, de las micras (la millonésima parte de un gramo) que contiene el papel con el ácido. 

La microdosis (dividir una dosis o cuadro en partes más pequeñas) se ha puesto de moda para estimular la creatividad, paliar algunas enfermedades mentales o, simplemente, hacer más disfrutable el día. Algunas personas también lo hacen con cantidades mínimas de hongos alucinógeno.

¿Qué se sabe de la microdosis?, ¿cuáles son sus riesgos potenciales?, ¿realmente produce los efectos placenteros o sanadores que relatan muchos usuarios?, ¿recomendarías hacer microdosis durante esta cuarentena?, ¿qué cantidad máxima de micras y de hongos para lograr una microdosis?

ZS: El punto de la microdosis es que no sientes ningún efecto psicoactivo. Si una persona busca tener un efecto psicoactivo o algún tipo de viaje, no deberías hacer una microdosis. Una dosis regular de LCD es alrededor de 100 µg para lograr un viaje, mientras una microdosis sería normalmente entre 10 a 20 µg cada tres días.

Aún no hay mucha evidencia, aunque hay más estudios que están siendo desarrollados para entender los efectos. Un estudio notó que había una percepción equívoca de la microdosis como “una varita mágica” para mejorar todos los aspectos de la vida; sin embargo, aunque hubo algunos resultados notables como mayor capacidad de concentración, no hubo evidencia de un aumento en la creatividad o satisfacción de la vida. Sí hubo niveles menores de estrés y depresión, y para muchas personas eso es sumamente importante. Para algunas personas que están lidiando con problemas de alcoholismo o que quieren dejar atrás algún comportamiento nocivo puede tener un efecto benéfico ingerir una microdosis. 

No hay mayor riesgo en la microdosis, según David Nutt, un académico inglés, pero él ha encontrado que una dosis baja de LCD, tomado cada día, podría disminuir la capacidad de las válvulas del corazón. Sin embargo, en general hay pocos riesgos a la salud con el consumo de LSD, a menos que se tenga una condición preexistente. Investigadores en el Imperial College de Londres están implementando actualmente el primer estudio clínico de esta práctica: personas que ya estaban usando microdosis ahora toman cápsulas que algunas veces son su dosis normal y, en otros casos, son placebos. Esto nos va a permitir conocer mucho mejor el impacto de estos psicodélicos en el cerebro, y si realmente interactúa con los receptores. 

Si nunca has probado estas sustancias, o no tienes una relación con ellas, este encierro o aislamiento probablemente no es el mejor momento para experimentar. Si ya tienes si ya has tenido un acercamiento, y has sentido un efecto positivo, tal vez sí podrías intentar hacer una microdosis durante estos días e ir documentando cómo te sientes.

Al consumir sustancias desde el enfoque de reducción de daños, siempre hablamos de la persona, de su estado mental (mindset) y de su entorno (setting). Es importante saber que estos tres componentes están estables antes de arrancar un consumo de sustancias. 

No es momento para experimentar, para tener peleas con algún familiar en tu casa ni para generar un estado de ansiedad. Justo tenemos que estar cuidando nuestra salud mental, cómo nos sentimos y cómo podemos convivir pacíficamente con todos los que tenemos a nuestro alrededor que en estos días. Probablemente sean pocas personas, pero ojalá sean personas que te ayudan a llevar el encierro con más tranquilidad.

DRGR: Esta situación de la pandemia tan compleja —y desesperanzadora, en alguna medida— puede tumbar a la gente en la cama y quitarle los ánimos de continuar con sus actividades cotidianas. Yo soy consumidor de paroxetina (con indicación psiquiátrica) y sé que la venden sin receta; alguien podría ir por una caja a la farmacia ahora mismo. ¿Cuáles son los principales riesgos del consumo de antidepresivos?

ZS: Si un doctor no te ha prescrito o no ha recomendado que consumas antidepresivos, es mucho mejor no empezar a hacerlo ahora. Hay múltiples riesgos en consumir algo que no conoces o que no ha sido acompañado con indicaciones médicas, incluyendo: no conocer muy bien cómo dosificar, qué hacer si no te sientes bien o cómo dejar ese consumo cuando ya no estamos en esta situación. Lo último que queremos para cualquier persona es que tenga que acudir por atención médica cuando no es parte de esta pandemia que estamos atravesando. Por la salud de las personas que están trabajando dentro de esos hospitales, y también por nuestra salud, no generemos situaciones de riesgo.

DRGR: Sé que esto depende de cada persona, de su cuerpo, sus emociones, su subjetividad y las distintas formas de sentir placer, pero, en términos generales: ¿qué sustancias no recomiendas en definitiva en una cuarentena y cuáles te parecen las más amables para el encierro?

ZS: Como bien dices, esto depende de cada persona. No voy a motivar el consumo de ninguna sustancia, pero aquí van algunas ideas. En general, las organizaciones de reducción de daños estamos recomendando no utilizar estimulantes durante este encierro porque puede pueden bajar nuestras defensas inmunológicas y aumentar la ansiedad. Esto puede incluir cocaína, MDMA o algún tipo de anfetamina. Respaldando la recomendación de no usar estimulantes, tampoco es recomendable exceder el consumo de bebidas como el café o las bebidas energéticas, que pueden aumentar niveles de ansiedad.

Si ya consumes cannabis, es mejor no fumar, sino vaporizar o usar comestibles. Si vas a fumar, es mejor no hacerlo encerrado en casa: mejor al aire libre (un jardín, el balcón, la terraza) o con la ventana abierta para no aumentar la inhalación de humo. Si consumes alcohol, es mejor no hacerlo todos los días y buscar la moderación. Nunca deberíamos estar compartiendo los utensilios usados para consumir sustancias, incluyendo vasos, botellas, bongs, porros o cualquier otro.

Algunas recomendaciones generales son: organiza tu tiempo y busca una rutina, incluyendo en tu consumo, para no aumentar las dosis por estar en el aislamiento o la cuarentena. Antes de que haya mayor restricción a los movimientos, recomiendo conseguir lo que vas a necesitar por unas semanas (si esto es posible económicamente). Si vas a consumir, es mejor dividir las sustancias en dosis más pequeñas para poder identificar cuando estés consumiendo más de lo común. 
Yo veo este tiempo como una muy buena oportunidad de aprender cómo estar en un lugar sin tener que estar corriendo por todos lados, sino reflexionar dónde está uno, el rumbo de nuestras comunidades, y cómo queremos crear sociedades para hoy y para el futuro. Vamos a tener muchas lecciones durante este proceso, y cuando termine, va a ser nuestro trabajo recordar esos aprendizajes, compartirlos y abrazarnos de nuevo. EP

DOPSA, S.A. DE C.V
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Dulce Olivia 71,
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