Poemas de un necio

* DIFERENCIAS irreconciliables me han llevado, aunque usted no lo crea, a la poesía. Este tipo de circunstancias, por decir lo menos, nada favorables. El mundo y yo, NO NOS PONEMOS DE ACUERDO. De modo que me he propuesto escribir poemas picarescos. ¿Los conoce usted? Versan sobre tópicos en que un hombre persigue a una […]

Texto de 26/06/18

* DIFERENCIAS irreconciliables me han llevado, aunque usted no lo crea, a la poesía. Este tipo de circunstancias, por decir lo menos, nada favorables. El mundo y yo, NO NOS PONEMOS DE ACUERDO. De modo que me he propuesto escribir poemas picarescos. ¿Los conoce usted? Versan sobre tópicos en que un hombre persigue a una […]

*

DIFERENCIAS irreconciliables me han llevado,

aunque usted no lo crea, a la poesía.

Este tipo de circunstancias,

por decir lo menos, nada favorables.

El mundo y yo, NO NOS PONEMOS DE ACUERDO.

De modo que me he propuesto escribir

poemas picarescos. ¿Los conoce usted?

Versan sobre tópicos en que un hombre

persigue a una mujer que lo ha desdeñado.

No podría ser de otra manera…

El amor, el mundo, la vida,

sólo pueden ser para los necios

(al amor, no le temen ni los necios,

estará usted de acuerdo conmigo…).

Y yo me propongo dilucidar,

más o menos fielmente,

sobre temas tan álgidos como comprometedores.

Por allí creo notar que alguien piensa que esto

no es más que una tomadura de pelo.

Pues bien: sepa usted que mi abuelo no era calvo.

*

¡VAYA sentimental!

Tener que escribir poemas lacrimosos,

desesperados, angustiosos, desoladores…

¡Vaya embustero!

¡Como si contigo no fuera bastante!

¿Por qué no aprendes de Bojórquez, de Alí,

del joven Riestra, o incluso de la mística Cross?

¿Acaso crees que la poesía es para ingenuos?

¡Poeta remendón! ¡Anticuado! ¡Soso!

Escaso en las formas,

pobre de imágenes,

vacuo en la expresión,

exiguo de interpretaciones,

casi literal;

y como si esto fuera poco:

¡de nervio poético desbordado!

*

¡VAYA con el editor!

Y yo tomando jarras de café…

Y el editor de barbita rubia,

explicándome no sé qué…

Y es que había bebido mucho café.

Pero el café para nada me altera…

¿Cierto? ¿Estamos en lo cierto?

Y el editor se tiraba de la barbita…

¡Pero yo estaba irreconocible…!

De pronto pensé en estrangularlo…

Pero me contuve…

¡Había bebido mucho café!

¡Y ya se sabe lo que provoca el café!

Aunque para nada dejé entrever mis intenciones…

¡Y no es poca cosa!

El editor prosiguió exponiéndome mi caso.

¡Vaya caso! ¡Vaya barbita! ¡Vaya palabrería!

Un rápido salto detrás de su escritorio,

mis manos sobre su cuello…

¡Y es que había bebido mucho café!

Y ya se sabe lo que provoca el café…

Pero la barbita continuó moviéndose… EP

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