Exclusivo en línea: La princesa periodista y escritora, una entrevista con Elena Poniatowska

Entrevista

Texto de y 05/12/19

Entrevista

Todo mundo vamos de prisa, hay un sinfín de negocios y el tráfico vehicular parece eterno. La calle que me recibe altera mi deambular acelerado pues, al ser empedrada, se me dificulta caminar por ahí e incluso el circular de los coches es pausado. Ella también es así de contrastante. Por un lado es tímida, cálida, amable, y, por el otro es firme, orgullosa, tajante. Ella es Elena Poniatowska.  

Nació en Francia y es descendiente del último rey de Polonia, estudio en Estados Unidos y vive en México desde 1942. Se inicia en el periodismo a los 16 años; en 1971 recibe su primer premio que es el Mazatlán de Literatura con Hasta no verte Jesús mío. Es la primera mujer en recibir el Premio Nacional de Periodismo y, en 2013, recibió el Premio de Literatura en Lengua Castellana Miguel de Cervantes. Hablar con ella es recibir un cúmulo de anécdotas de diferentes épocas que desmenuza con un sentido gozo y mucha paciencia.

El periodismo

Luis Rosas Oaxaca (LRO): ¿Cómo era el panorama en la actividad periodística para las mujeres en el México de 1953?  

Elena Poniatowska (EP): Para mí fue un golpe de suerte. En realidad había pocas mujeres en la sección de sociales, una de ellas: Ana Cecilia Treviño, cuya sección del periódico se llamaba “Sección B”, la cual era más cultural. Ahí estuve 21 años. Pude acceder al periódico Excélsior que era el más importante de esa época junto con El Universal. Todo fue por una amiga que tenía un tío que trabajaba en Excélsior; había otra mujer que además actuaba. Se llamaba María Idalia. Existía la escuela llamada Carlos Septién García que formo a muchos de los periodistas más destacados de esa época.

LRO:  En México se asesina a muchos periodistas, ¿qué opina al respecto?

EP: México es el país donde se ha asesinado a más periodistas en el mundo, sobre todo al norte donde hay más droga —lo comenta y su rostro refleja tristeza y preocupación— .Es grave, es importante se proteja a los compañeros, algunos están luchando por esa protección como Paula Mónaco o la directora del El Día: Socorro Díaz que además es política, otro es Enrique Ramírez y Ramírez.

LRO: ¿Por qué eligió la entrevista como una manera de difundir la cultura?

EP: La entrevista me pareció agradable porque es estar con la gente, es gratificante y generosa. Las entrevistas me enseñaron mucho, entrevisté a María Félix, Rufino Tamayo, Luis Barragán. Me respondían con mucha generosidad a mis preguntas.

LRO: El presidente Andrés Manuel López Obrador ha decidido que lo mejor es la austeridad en diferentes rubros y uno de ellos es el cultural, ¿cuál es su posición sobre esto?

EP: El presidente ha querido integrar a la cultura a los indígenas que están rezagados, que han estado sin darles el mérito que se merecen, el respeto a su idioma y respetar sus usos y costumbres, es por eso.

LRO: En relación a ese tema el presidente hizo un reclamo al gobierno español para que se disculpara por las injusticias cometidas durante la Conquista, ¿lo considera adecuado?

 EP: Estuvo bien la petición. La Conquista fue un crimen de mujeres y niños, fue una invasión y una conquista porque impusieron su religión.

La escritora

LRO: ¿En qué momento de su vida decide ser escritora?

EPA: Hablaba con la gente en la calle y hacia preguntas, fue una oportunidad que fue saliendo. He escrito 46 libros. En realidad son 45, el 46 se encuentra en la imprenta todavía y se titula Dos de dos”, que es la historia de más 200 años de Estanislao II, rey de Polonia, amante de Catalina la Grande, que es un tema que había dejado en espera.

LRO: Hablando de su origen polaco, tiene usted un nombre con seis apelativos.

EP: Esos nombres se usan en las familias aristócratas con nombres de abuelas y bisabuelas, a mi hermano le mentaban la madre en el cuartel.

LRO: ¿Qué libro suyo la ha marcado más?

EP: Tinísima. Tina Modotti fue una fotógrafa italiana que tenía como compañero de vida a Edward Weston, amigo de Diego Rivera. Ella fue una luchadora. Gabriel Figueroa me encargo el guion para la película sobre su vida, que se presentó antes de ser inaugurada la Cineteca Nacional por Margarita López Portillo a quien se le llamaba “La albóndiga de porcelana”. Las mexicanas le impactaron por viejas y tristes que daban su vida a la causa [ social ], muchas terminaron en la cárcel, [incluso] no supieron defender a Tina. [Andrés] Henestrosa decía que las mujeres confunden la palabra “camarada” con la palabra “cama”. Hubo más mujeres fotógrafas antes que ella, pero Tina impulso mucho la fotografía, fue maestra de Manuel Álvarez Bravo. Una de sus exposiciones fotográficas fue al lado del edificio Nieto. Tina también participo en la guerra civil española. Otro libro es Leonora.

LRO: ¿Qué puede contarnos de Leonora Carrington?

EP: Sí, con ella no llevaba grabadora porque no le gustaba. Fue una mujer de gran talento, que gustaba de los espíritus, Max Ernst fue su pareja. Viviendo en Europa, durante la Segunda Guerra mundial, ella enloqueció; sus padres la internaron en un manicomio en España y se enamora de Renato Leduc quien le envía muchas cartas que esperaba con anhelo. La visité una vez por semana, gustaba de platicar de política, pasaba a la cocina y, como inglesa, ofrecía muchas tazas de té. Tenía el pelo negro, era linda y ocurrente, llegó a hacer teatro con Octavio Paz. Ya mayor, más sola en casa y con recuerdos en la punta de la lengua, mujer de gran talento escribió un relato sobre el encierro [que tuvo] en España. Ambas mujeres, ella y Tina, destacan por su personalidad, vocación, dos creadoras, que creían en sí mismas y buscaban sobresalir, alejándose de las reglas, dejando de estar como las escopetas (cargada o en el rincón).

LRO: Usted trabajó con el escritor Oscar Lewis. ¿Cómo lo contactó?

EP: Lo conocí por Alberto Beltrán que ilustraba los libros de Miguel León-Portilla, [Lewis] se quedó un año con un equipo de antropólogos e iba a las vecindades. Se dijo que era un libro el que escribió que denigró a México. Yo fui a editar, un mes estuve con él, mientras iba a su clase de ópera y yo editaba para evitar las repeticiones.                           

Mujer

LRO: ¿Qué opina de las protestas contra los los feminicidios y la violencia de género?

EP: La mujer está desprotegida en México. Como ciudadana se le ve con una actitud de segunda, se le ha tenido como escopeta. No se le ha reconocido o muy pocas veces, y es víctima del machismo. Y es un símbolo sexual, por eso: las violaciones. Existe una injusticia aterradora, estoy de acuerdo con las mujeres que se levantan y se manifiestan, los gobiernos deben apoyar a las mujeres. No consideran si viven o no viven, son usadas, son utilizadas, violadas y después se les mata. Tienen toda la razón de estar hartas y protestar. Existe un absoluto hartazgo de parte de las mujeres y la única forma de hacerles caso y responder (es de esa forma). No es igual un monumento a una muerte, los asesinos siguen impunes. Todos los que tenemos hijas deseamos tranquilidad.

LRO: ¿Cómo usted apoya a las mujeres?

EP: He escrito sobre mujeres como [en el libro] Las soldaderas, donde la mujer es la seguidora de la tropa. También se les llamaba las “galletitas” de la tropa. A las mujeres se les ha rebajado con epítetos. Sin las soldaderas no hay Revolución Mexicana, ellas hacían la comida, protegían a su soldado, se les enviaba de avanzada llegando a los pueblos… Las mujeres eran muy aguerridas y valientes. Y dando a conocer mujeres que no les hacían caso como: Lupe Marín, Angelina Beloff, Leonora Carrigton, última surrealista de la faz de la tierra, Tina Modotti con muchas fotos de mujeres en Juchitán. Fotos de  como los hombres cambiaron el pulque por la cerveza y engordaron.

Política

LRO: El presidente actual dice ser de izquierda. ¿Cree usted que existe realmente esa línea política en México?

EP: Sí existe la izquierda [en México] el presidente actual es de izquierda al igual que su mujer, —contesta la escritora un tanto seria—. En Uruguay ha sido un ejemplo José Mujica con una vida muy sencilla, manejaba su bocho (VW) y su mujer lo acompañaba. La sencillez de la izquierda es parte de Andrés Manuel López Obrador, que ha decidido viajar en avión público y no tener una posición de privilegio. Antes el presidente era un dios.

LRO: ¿Qué le parece la política migratoria de México?

EP: Es atroz. Yo no me apellido Pérez, mi apellido es de origen polaco. Se me puede considerar una mujer migrante. Todos somos migrantes, mi circunstancia es de privilegio. Ahora se encuentran con el muro de México donde, en vez de ayudarlos, son rechazados, huyen por hambre y el gobierno quiere evitar las reacciones violentas de Trump y los aranceles. Pienso que se puede invertir en Centroamérica, en esos países que son muy pobres como El Salvador y Honduras. Así ayudamos con empleos y fábricas. Es lo que Estados Unidos con sus compañías bananeras ha provocado porque explotaban a la gente y la gente seguía igual de pobre.

La escritora, sonriente, da por terminada nuestra plática con un:Me siento agradecida por todo lo que he recibido en México. Tengo familia que han sido diplomáticos como Bernardo Sepúlveda Amor. Carolina Amor, Inés Amor, mujeres fuertes y violentas. Mi tía Pita Amor me decía: “no te compares con tu tía que es la dueña de la tinta”, no quería ninguna competencia.” EP

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