Una sequía anunciada tiempo atrás: el Valle de México ante la escasez hídrica

En este texto, Alejandra Atzín discute sobre los problemas de escasez hídrica a los que se enfrenta el Valle de México y sobre la crisis que afecta al Sistema Cutzamala.

Texto de 07/02/24

No sin agua

En este texto, Alejandra Atzín discute sobre los problemas de escasez hídrica a los que se enfrenta el Valle de México y sobre la crisis que afecta al Sistema Cutzamala.

Tiempo de lectura: 7 minutos

Se pronostica que, a lo largo de las próximas semanas y meses, uno de los temas que más captará nuestra atención será “la falta de agua”. Este año se perfila para ser uno de los más secos en la historia del Valle de México, lo que traerá consigo múltiples consecuencias para la sociedad en general. No es una novedad afirmar que el ecosistema ya presenta un desequilibrio entre la demanda de agua y su recarga natural, y que las medidas que se han tomado para lograr la gestión integral de este líquido vital son insuficientes. Por ello, en este texto se exploran las principales causas que propician la escasez hídrica, aquellas que la agudizan y las consecuencias más inminentes.

“[…] el sistema hídrico nacional se encuentra rebasado a nivel institucional, presupuestal, normativo…”

En lo que va del 2024, se han podido observar manifestaciones ciudadanas, cierre de vialidades e inconformidades por la carencia de agua en ciertas colonias de la Ciudad de México y de la Zona Metropolitana; se ha vuelto constante escuchar y leer en los medios de comunicación cómo se responsabiliza a la administración local, al Sistema Cutzamala e incluso a las “grillas políticas” por la presente crisis. Sin embargo, poco se menciona acerca de los problemas sistémicos, estructurales y de planeación que han propiciado nuestra situación actual. Y es que el sistema hídrico nacional se encuentra rebasado a nivel institucional, presupuestal, normativo, así como en temas de coordinación sectorial.

La importancia del Sistema Cutzamala

El Sistema Cutzamala es de vital importancia para la Ciudad de México y su área metropolitana debido a su papel fundamental en el abastecimiento de agua. Es una compleja infraestructura cuyo objetivo y reto es abastecer de agua, desde el río Cutzamala, a la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM) y a la Zona Metropolitana del Valle de Toluca (ZMVT). El sistema está dividido entre Michoacán, el Estado de México y la Ciudad de México; se encuentra en un espacio físico donde vivimos miles de personas, tanto de contextos rurales como urbanos.

La recarga del Sistema Cutzamala implica la acumulación de agua en sus presas a partir de diversas fuentes que convergen en la cuenca del río Cutzamala, un proceso que se genera de manera natural. La salud de las cuencas y los bosques están estrechamente vinculados en varios aspectos, entre los cuales destaca la regulación del ciclo de agua, pues los bosques influyen en la disponibilidad de agua subterránea debido a su papel en la infiltración de esta en los suelos, además de mantener su calidad al reducir la erosión y, en consecuencia, la cantidad de sedimentos en la misma. Esto significa que un porcentaje del agua que sostiene la vida de millones de mexicanos depende de forma directa del equilibrio y la salud de los bosques y subcuencas del Estado de México y de Michoacán. Reconocer el impacto socioambiental que la Zona Metropolitana ocasiona en el Estado de México y en Michoacán es una de las grandes deudas que tenemos a nivel regional, y es fundamental hacerlo para impulsar estrategias más equitativas a la hora de la asignación de presupuesto y recursos para la conservación y gestión de los bosques que nos brindan servicios hídricos y nos permiten tener agua.  

El Sistema Cutzamala proporciona casi 15 metros cúbicos de agua por segundo para satisfacer las necesidades diarias de aproximadamente 5 millones de habitantes —para darnos una mejor idea, una alberca olímpica tiene aproximadamente 3,375 metros cúbicos, por lo que el Sistema Cutzamala tardaría menos de 4 minutos (225 segundos) en llenarla. Este sistema se encuentra conformado por tres presas y actualmente la gravedad de la sequía en las tres es considerable. De hecho, el pasado 29 de enero el Organismo de la Cuenca de Aguas del Valle de México (OCAVM) de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) informó que el Sistema Cutzamala se encontraba al 39.8 % de su capacidad, el registro más bajo en los 28 años de su operación, lo cual indica una inminente crisis hídrica.

“El Sistema Cutzamala proporciona casi 15 metros cúbicos de agua por segundo para satisfacer las necesidades diarias de aproximadamente 5 millones de habitantes.”

El hecho de que el Sistema Cutzamala abastece aproximadamente el 23.7 % del agua de la ZMVM resalta su papel crítico en la seguridad hídrica de la región; de lo anterior se deriva la necesidad de mantener y mejorar la infraestructura, así como de implementar prácticas sostenibles de gestión del agua para hacer frente a los retos presentes y futuros. Pero esto ya se ha dicho antes por organizaciones de la sociedad civil, académicos, académicas y personas expertas en el tema hídrico, hecho que ha sido ignorado una y otra vez.

Sobreexplotación de los mantos acuíferos

Incluso cuando el Sistema Cutzamala opera de forma regular, el agua que nos brinda no es suficiente, por lo cual nuestras autoridades han optado por sacar agua de los mantos acuíferos. Esto, en consecuencia, propicia un desbalance hídrico debido a que hay una mayor extracción que recarga. De hecho, más del 60% del agua que se utiliza en la Ciudad de México se extrae de mantos acuíferos, cifra que representa el doble de lo que se recarga de manera natural y ocasiona el hundimiento del suelo entre 10 y 40 centímetros anuales. Estamos sobreexplotando los reservorios naturales de agua sin tomar en cuenta las consecuencias que trae consigo, como el daño a la infraestructura urbana, inundaciones, problemas de drenaje y daños al ecosistema.

En este contexto, también el Acuífero del Valle de Toluca (AVT) —el segundo más sobreexplotado en México— se encuentra rebasado debido a la extracción de la que es objeto para el abastecimiento de agua potable de la Ciudad de México. En otras palabras, cerca de 360 pozos de bombeo operan dentro del AVT para abastecer al 30 % de la población del Valle de México. Además, el crecimiento poblacional conllevará una nueva demanda de recursos naturales, los cuales podrían ser insuficientes frente a tal reto.

La escasez actual: un problema más allá del Sistema Cutzamala

Si bien el Sistema Cutzamala es fundamental para garantizar el abastecimiento de agua en la Zona Metropolitana, la sostenibilidad hídrica no depende exclusivamente de presas, tuberías e infraestructura, sino de un sistema en su conjunto, uno socio-ambiental que involucre el equilibrio ecosistémico, el sistema político y la oportuna toma de decisiones.

México ha registrado varias sequías importantes en los últimos años: en 1997-1998, 2005, 2009, 2011-2012 2019 y 2021. Este no es un tema inesperado. Desde los últimos 30 años se han pronosticado las consecuencias de no invertir en una política hídrica integral, y a pesar de que se ha contado con los datos para poder alertar sobre sequías futuras y con proyecciones ante tales escenarios, las autoridades no han destinado los suficientes recursos técnicos ni económicos para dar atención a la compleja problemática y así mitigar la crisis. La sequía no nos toma por sorpresa pero sí desprevenidos, pues la crisis del agua se atiende sin un plan a nivel nacional.

Sequía / Unsplash
Entre elecciones y carencia de agua

La crisis hídrica en el Valle de México se verá agudizada durante esta temporada a causa de la poca precipitación pluvial y los bajos niveles en el Cutzamala. Sin embargo, la escasez hídrica y la desigualdad en su gestión ya existen desde hace tiempo y es la población de las zonas más marginadas la que padece las consecuencias de no contar con acceso al agua de forma regular. Actualmente, en la Ciudad de México 2,127,544 personas no tienen agua de manera continua, y 239,637 personas reciben agua cuyo consumo implica algún tipo de riesgo. Demarcaciones como Iztapalapa, Tlalpan, Magdalena Contreras, Tláhuac, Ecatepec, Coacalco, Nezahualcóyotl y Cuautitlán Izcalli llevan años en una situación crítica y pugnando por hacer visible tal situación; a pesar de ello, sus consignas no han logrado tener eco en la implementación de políticas públicas que atiendan esta problemática. Recordemos que, según informes de UNICEF y de la ONU, las personas más pobres, mujeres y niñas son las personas más vulnerables ante la escasez hídrica. Por ello, resulta en cierta medida indignante y clasista que ahora que zonas con mayor poder adquisitivo, como Polanco o Metepec, se enfrentan a la escasez de agua el tema adquiera más relevancia en el debate público. 

Asimismo, la coyuntura electoral del año 2024 será otro factor clave en la gestión integral del agua para el Valle de México, ya que los ojos de la opinión pública se encontrarán volcados en las personas candidatas y las estructuras partidistas en las campañas. Vale la pena reflexionar sobre la importancia que tendrá el que la ciudadanía demande a las y los candidatos que nos indiquen qué lugar ocupa la crisis del agua o la emergencia climática en sus agendas de trabajo, es decir, qué proyectos piensan impulsar en estos temas, qué inversión planean asignar para el mantenimiento de la estructura hidráulica, y si darán impulso a tecnologías como la cosecha de lluvia o la creación de nuevas plantas de tratamiento de aguas residuales. Desde el Legislativo hay una tarea pendiente: dar salida a una “Ley General de Aguas Nacionales” que esté a la altura de los retos actuales, hecho que se ha postergado durante los últimos años.

“Es necesario repensar la gobernanza hídrica a la luz de la emergencia climática y exigir a nuestros tomadores de decisiones medidas integrales y ecosistémicas.”

Sin duda la sequía del Sistema Cutzamala es una problemática compleja que abona a una crisis hídrica en la región, pero es necesario reconocer que la crisis va más allá del Sistema Cutzamala. Es necesario repensar la gobernanza hídrica a la luz de la emergencia climática y exigir a nuestros tomadores de decisiones medidas integrales y ecosistémicas. Vale la pena recordar que, como diría Wystan Hugh Auden: “Miles de personas han sobrevivido sin amor, ninguna sin agua”. EP

Fuentes
  • Canez, F. G., De Nys, E., Poveda, R. A., Martinez, C. L. H., Contijoch Escontria, M., Funes, E. S., … Caribbean, D. D. (2015). A shared vision for the Cutzamala system: a model basin in water management. Disclosure.
  • Díaz Santos, M. G. (2021). Vulnerabilidad sociohídrica al tandeo y calidad del agua en la Ciudad de México: Hacia una política de seguridad hídrica doméstica. Tesis doctoral, Centro de Estudios Demográficos, Urbanos y Ambientales, Ciudad de México.
  • Hamilton, L. S. et al (2009). Los bosques y el agua: Estudio temático elaborado en el ámbito de la Evaluación de los recursos forestales mundiales 2005. Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, Roma. Disponible en https://www.fao.org/3/i0410s/i0410s.pdf
  • López, J. A. S. (2022). Seguridad hídrica y género desafíos en agua, saneamiento e higiene. El presente número de Impluvium reúne nueve trabajos dedicados al enfoque de género en la gestión y cultura del agua, con el propósito de abordar alternativas tecnológicas y de políticas públicas que contribuyan a atender las inequidades que enfrentan, 14.
Este País se fundó en 1991 con el propósito de analizar la realidad política, económica, social y cultural de México, desde un punto de vista plural e independiente. Entonces el país se abría a la democracia y a la libertad en los medios.

Con el inicio de la pandemia, Este País se volvió un medio 100% digital: todos nuestros contenidos se volvieron libres y abiertos.

Actualmente, México enfrenta retos urgentes que necesitan abordarse en un marco de libertades y respeto. Por ello, te pedimos apoyar nuestro trabajo para seguir abriendo espacios que fomenten el análisis y la crítica. Tu aportación nos permitirá seguir compartiendo contenido independiente y de calidad.

DOPSA, S.A. DE C.V