Murciélagos sin fronteras: conectando Norteamérica

En este texto, Fer Gual Suárez, Samara Pérez Harp y Rodrigo Medellín analizan la importancia de los murciélagos para las relaciones entre distintos países.

Texto de , and 25/10/22

En este texto, Fer Gual Suárez, Samara Pérez Harp y Rodrigo Medellín analizan la importancia de los murciélagos para las relaciones entre distintos países.

Los murciélagos son los únicos mamíferos voladores y, gracias a sus manos modificadas, han logrado asentarse en todos los continentes excepto en la Antártida. Existen más de 1,400 especies en el mundo y, aunque 3 de cada 4 comen insectos, entre el resto encontramos especies que se alimentan de fruta, de peces, de carne de otros animales, de néctar de flores y más. Dentro de este grupo tan grande y diverso, únicamente tres especies se alimentan de sangre, y sólo una se ha vuelto numerosa al alimentarse del ganado introducido por el hombre. 

Gracias a estas dietas diversas, los murciélagos se convierten en nuestros aliados, cumpliendo funciones importantísimas como la polinización, el control de plagas y enfermedades y la dispersión de semillas. Y, como veremos a continuación, algunas especies migran miles de kilómetros cada año, regando estos beneficios a través de las fronteras.

Polinización transfronteriza: el murciélago magueyero menor 

Como su nombre lo indica, el murciélago magueyero menor (Leptonycteris yerbabuenae) se alimenta del néctar y polen de las flores de agaves, cactus columnares, cazahuates, ceibas y más. Estas plantas florecen en diferentes momentos a lo largo del país, a menudo en ecosistemas que son inhóspitos el resto del año. ¿La solución de los murciélagos? Migrar. Su gran capacidad de desplazamiento les permite recorrer el país entero: algunos viajan desde el centro del país hasta los desiertos del sur de Estados Unidos; otros habitan desde el sureste de México hasta Honduras. Es una coreografía precisa: los murciélagos siguen las temporadas de floración y las flores abren a tiempo para recibirlos1. Así, los murciélagos son el nexo que une a estas plantas a través del tiempo y el espacio, cargando su polen.

Murciélago magueyero menor regresando a su refugio con granos de polen de saguaro en el rostro. Fotografía: Samara Pérez Harp.

La vida itinerante de estos murciélagos les impide tener un refugio permanente para reproducirse y cuidar de sus crías. Por ello, en ciertos momentos del año, decenas de miles de madres se reúnen en unos pocos refugios con condiciones adecuadas para dar a luz. En ningún lugar sucede esto de manera más espectacular que en el desierto sonorense, donde, a lo largo de la frontera, miles de saguaros abren sus flores en mayo, justo a tiempo para recibir a las mamás murciélago a punto de parir. Ellas recorren cientos de kilómetros entre ambos países cada noche, polinizando los saguaros y regresando al refugio a alimentar a sus crías. Al final de su estancia también consumen los frutos derivados de la polinización, y año con año emprenden el largo viaje al centro de México. Así, el futuro de este espectacular paisaje transfronterizo y las especies que sostiene está ligado a las madres viajeras. 

Saguaro en floración en medio del desierto sonorense. Fotografía: Samara Pérez Harp.

Esta especie también está fuertemente ligada a las prósperas industrias del tequila y el mezcal. Al igual que para los grandes cactus columnares, estos murciélagos son los principales polinizadores de los agaves, llevando el polen de flor en flor a cambio de néctar. Esto ha resultado en una estrecha relación de mutuo beneficio polinizador-planta, que ha evolucionado a lo largo de más de diez millones de años. Gracias a este vínculo, los icónicos agaves han logrado prosperar y diversificarse en todo el país, dando origen a los múltiples usos que les da el ser humano. 

En los estados con denominación de origen, como Michoacán, Jalisco, Guerrero y Oaxaca, las industrias del mezcal y el tequila están valuadas conjuntamente en miles de millones de dólares. Sin embargo, en ellas se interrumpe peligrosamente la relación planta-animal, pues para convertir en alcohol el azúcar acumulado por el agave, éste debe cosecharse antes de su floración. Esto impide su reproducción sexual y priva a los murciélagos de alimento, causando que muchas hectáreas sean sembradas con hijuelos genéticamente idénticos. La importante pérdida de diversidad genética hace a las plantas menos resistentes a enfermedades, plagas y al cambio climático, poniendo en peligro a los grandes cultivos. 

Para asegurar los servicios ecosistémicos que brindan estos murciélagos y la protección de sus poblaciones, el Laboratorio de Ecología y Conservación de Vertebrados Terrestres (UNAM) creó, junto con el Tequila Interchange Project, el proyecto de tequilas y mezcales Bat Friendly©, en el que se trabaja con productores para que permitan a un porcentaje de sus agaves florecer y ser polinizados, dando alimento a los murciélagos viajeros y aumentando la diversidad genética de sus cultivos. Gracias a éste y otros esfuerzos, el murciélago magueyero menor se ha alejado de la extinción.

Control de plagas a domicilio: la migración del murciélago guanero 

En verano, en el sur de Estados Unidos y norte de México, sucede un fenómeno extraordinario: decenas de millones de murciélagos se alojan temporalmente en algunas cuevas, túneles y puentes, de donde salen nubes masivas que incluso confunden a los radares del clima. Al igual que los murciélagos magueyeros, las hembras del murciélago guanero (Tadarida brasiliensis) se reúnen al norte del país y sur de Estados Unidos a parir en inmensas colonias de maternidad. Posteriormente, pasan el invierno en grupos mucho más pequeños en el centro de México, regresando año tras año a criar a la siguiente generación.

El murciélago guanero, ícono alado de la ciudad de Austin, Texas. Fotografía: Luis A. Trujillo

Cuando el puente en Congress Avenue, a pocas cuadras del centro de Austin, Texas, fue remodelado en 1982, los ingenieros crearon —sin darse cuenta— un hogar ideal para los murciélagos. Bajo el puente, las vigas de concreto dejan ranuras oscuras, aisladas y tibias, completamente inaccesibles para los depredadores. Los murciélagos llegaron ese mismo verano y, actualmente, con aproximadamente millón y medio de individuos, es la colonia urbana de murciélagos más grande del mundo. Durante años, los periódicos locales aterrorizaron a los residentes con encabezados como “Las colonias de murciélagos devoran la ciudad” o “Terror en el aire ante la invasión de murciélagos en Austin”, mientras el gobierno recibía peticiones para erradicarlos. En 1986, Bat Conservation International llegó a la ciudad y entabló un diálogo con los tomadores de decisiones y los residentes, desmintiendo mitos y resaltando el valor que estos animales tienen para el ser humano. Hoy en día, Austin se ha convertido en la capital de los murciélagos de Norteamérica y el puente atrae a casi ciento cincuenta mil turistas cada verano a observar su salida al atardecer. ¿Qué pueden aportar estos murciélagos que logró cambiar la forma de verlos de una ciudad entera? 

Turistas reunidos en el puente de Congress Avenue, Austin, para observar la emblemática salida de murciélagos al atardecer. Fotografía: Elena Tena. 

Helicoverpa zea, o el gusano de los elotes, es una polilla cuyas orugas atacan cultivos de gran importancia económica como el maíz, el algodón, el arroz y el tabaco. Cada año causa pérdidas millonarias a los agricultores en toda América y el uso de toneladas de pesticidas cada vez menos efectivos. ¿Su enemigo natural número uno? Los murciélagos. 

A diferencia del murciélago magueyero, con su lengua larga que le permite extraer el néctar de las flores y polinizarlas, el murciélago guanero es un depredador formidable, que con un vuelo de hasta 160 km/h, un sistema de ecolocalización sofisticado y dientes pequeños pero afilados como dagas, puede comer decenas de insectos cada noche. Al comerse las polillas antes de que infecten a las plantas, los murciélagos retrasan el crecimiento de sus poblaciones y, por lo tanto, reducen la cantidad de pesticidas necesaria. En una región del sur de Texas se ha estimado que las mamás murciélago ahorran por año, solamente a la industria algodonera, hasta 1,725,000 dólares2. Cada millón de murciélagos de esta especie consume 10 toneladas de insectos por noche. Si esto se multiplica por decenas de millones de individuos que migran a lo largo del continente, resulta en cientos de toneladas de insectos destruidas cada noche en distintas regiones, controlando sus poblaciones en beneficio del ser humano, sus cultivos y los ecosistemas. 

De costa a costa y de norte a sur: la migración del murciélago nevado

El murciélago guanero y el murciélago magueyero menor ilustran las principales razones por las que los animales migran: siguiendo su alimento, escapando de condiciones desfavorables y buscando sitios adecuados para tener a sus crías. Muchos murciélagos migran distancias menores, de los valles a los cerros, donde las temperaturas bajas les permiten hibernar. Además, machos y hembras pueden necesitar cosas distintas: ellas alimentan a las crías, por lo que migran a distintos lugares. Los hábitos nocturnos de los murciélagos dificultan el estudio de su migración y algunos, como el murciélago nevado (Lasiurus cinereus), se refugian solitariamente en árboles y arbustos y son poco comunes en toda su distribución, por lo que siguen siendo un verdadero misterio.

Los datos sugieren que el murciélago nevado migra distancias inmensas a nivel continental, desde el centro de Estados Unidos y sur de Canadá en verano, hacia las costas del sur de EU (hembras) y hasta México (machos), donde se cree que los climas más estables les permiten hibernar3. En primavera, las hembras se desplazan hacia el este, mientras que los machos se mueven hacia el noroeste de Estados Unidos y Canadá, probablemente siguiendo poblaciones abundantes de polillas, su principal alimento4. Ambos sexos aparecen en el centro de Estados Unidos en verano, cuando los bebés nacen5, y en otoño se sabe que algunos se encuentran y copulan en la costa de California.

El murciélago nevado, a pesar de ser sumamente vistoso, es difícil de estudiar debido a sus hábitos solitarios y nocturnos. Fotografía: Ganesh Marín.

Aunque el panorama no es claro, sabemos que esta especie emprende una de las migraciones más extensas y complejas entre los murciélagos. No obstante, este espectacular fenómeno está en riesgo incluso antes de que lo terminemos de entender: el murciélago nevado representa más del 30% de los cientos de miles de murciélagos que cada año mueren en accidentes con turbinas eólicas en Norteamérica. Se estima que la explosión en el desarrollo de parques eólicos en el continente podría diezmar su población a menos de la mitad para 20286. El que esto no suceda depende de que los tres países apliquen las medidas de mitigación adecuadas, permitiendo a este pequeño viajero seguir recorriendo el continente.

Los murciélagos nos conectan

La maratónica travesía que realizan las distintas especies de murciélagos migratorios año con año conecta ecosistemas a lo largo y ancho de Norteamérica y distribuye beneficios a través de las fronteras humanas. Desafortunadamente, los murciélagos son víctimas de múltiples estigmas falsos o desproporcionados que causan su persecución. Es sólo tras décadas de trabajo incansable de conservacionistas y científicos que hemos empezado a recontextualizar nuestra relación con ellos. Hoy, más que nunca, debemos ser conscientes de que las delicadas relaciones de estos animales con el resto de la naturaleza enriquecen nuestras vidas con sus dones y nos permiten disfrutar desde unos pantalones de algodón hasta un taco y, por supuesto, un mezcal. EP

  1. R. A. Burke, J. K. Frey, A. Ganguli, and K. E. Stoner, “Species distribution modelling supports ‘nectar corridor’ hypothesis for migratory nectarivorous bats and conservation of tropical dry forest,” Divers. Distrib., vol. 25, no. April, pp. 1399–1415, 2019. []
  2. C. J. Cleveland et al., “Economic value of the pest control service provided by Brazilian free-tailed bats in south-central Texas,” Front. Ecol. Environ., vol. 4, no. 5, pp. 238–243, 2006. []
  3. G. Marín et al., “Challenging hibernation limits of hoary bats: the southernmost record of Lasiurus cinereus hibernating in North America,” Mamm. Biol., vol. 101, no. 3, pp. 287–291, 2021. []
  4. E. W. Valdez and P. M. Cryan, “Food Habits of the Hoary Bat (Lasiurus cinereus) during Spring Migration through New Mexico,” Southwest. Nat., vol. 54, no. 2, pp. 195–200, 2009. []
  5. P. M. Cryan, “Seasonal Distribution of Migratory Tree Bats (Lasiurus and Lasionycteris) in North America,” J. Mammal., vol. 84, no. 2, pp. 579–593, 2003. []
  6. Friedenberg, N. A., & Frick, W. F. (2021). Assessing fatality minimization for hoary bats amid continued wind energy development. Biological Conservation, vol. 262, pp. 109309. []
Este País se fundó en 1991 con el propósito de analizar la realidad política, económica, social y cultural de México, desde un punto de vista plural e independiente. Entonces el país se abría a la democracia y a la libertad en los medios.

Con el inicio de la pandemia, Este País se volvió un medio 100% digital: todos nuestros contenidos se volvieron libres y abiertos.

Actualmente, México enfrenta retos urgentes que necesitan abordarse en un marco de libertades y respeto. Por ello, te pedimos apoyar nuestro trabajo para seguir abriendo espacios que fomenten el análisis y la crítica. Tu aportación nos permitirá seguir compartiendo contenido independiente y de calidad.

RECIBE NUESTRO NEWSLETTER


DOPSA, S.A. DE C.V