Entrevista con el murciélago

Escuchemos la ayuda y cooperación que los murciélagos nos están pidiendo. Este es el primer texto de #ElReinoAnimal, una serie que reflexiona sobre la fauna y su importancia.

Texto de 06/07/21

Escuchemos la ayuda y cooperación que los murciélagos nos están pidiendo. Este es el primer texto de #ElReinoAnimal, una serie que reflexiona sobre la fauna y su importancia.

Hay dos versiones de cada historia. Al menos. Y desde hace más de un año y medio hemos estado escuchando, repetidamente, sólo un lado de la historia sobre los murciélagos de Wuhan. Si bien hay quienes los acusan de ser el origen del virus SARS-CoV-2 que genera el covid-19 y ser culpables de iniciar esta pandemia, la verdad es que no se ha comprobado que el último hospedero no-humano de este virus haya sido algún murciélago. Aunque es bastante probable.

Pero todas estas historias provienen de nosotros. ¿Cómo contarían esta historia los murciélagos? Si bien los avances tecnológicos y científicos son vastísimos, lamentablemente, ninguno me permitiría traducir mis palabras a chillidos para hacer una entrevista con el murciélago y conocer el otro lado de la historia. Además, por más que los quiera antropomorfizar, me parece que los murciélagos no tienen un sistema de organización que les permita nombrar a un representante para la entrevista.

Afortunadamente, varios grupos de personas dedicadas a la ciencia, han estado estudiando murciélagos en distintas partes del mundo y escuchando lo que dicen. Estos mamíferos voladores han resultado muy parlanchines y sus chillidos parecen ser muy elocuentes. 

El investigador Yossi Yovel y su grupo de trabajo del laboratorio de neuroecología de la Universidad de Tel Aviv, estudiaron a dos machos y a veinte murciélagas egipcias de la fruta (Rousettus aegyptiacus) durante 75 días. La proporción de machos es baja porque realizan muy pocas vocalizaciones, pero era importante observar las interacciones entre los distintos sexos. Durante esos 75 días, lograron grabar cerca de 15 mil vocalizaciones hechas por dichas murciélagas, además de grabar su comportamiento.

Hasta hace cerca de una década, casi todos los estudios de vocalización en animales se habían realizado en aves, ya que los llamados de las ballenas, delfines, primates no humanos y otros animales —como los murciélagos— eran muy difíciles de interpretar. Pero estudios como los del doctor Yovel y sus colegas han empezado a romper esta barrera. La manera en que lograron interpretar la mayoría de las vocalizaciones fue ajustando un software de reconocimiento de voz para que lograra reconocer las diferencias entre los llamados de las murciélagas.

Al comparar el comportamiento visto en el video, con las vocalizaciones y la información obtenida por el software, los investigadores lograron clasificar el 60 % de las vocalizaciones de las murciélagas en cuatro categorías. La primera eran llamados respecto al consumo de la comida —la fruta que se dejaba a disposición dentro de las jaulas—. Otra categoría era sobre el acomodo a la hora de dormir, algo parecido a “¡ey! estás muy cerca” o “yo llegué antes aquí”. La tercera categoría eran advertencias de las hembras hacia los machos que intentaban aparearse con ellas cuando no estaban receptivas. Y la cuarta categoría era un llamado para alertar a un murciélago que se había colgado muy cerca de otro; parecida la segunda categoría, pero durante las horas activas de la noche.

El doctor Yovel y su equipo no solamente lograron hacer estas cuatro clasificaciones, sino que encontraron algo más. Cada murciélaga era capaz de realizar un tono distinto del llamado dependiendo de la murciélaga a la que se refería. Parecido a como nosotros usamos un tono distinto cuando hablamos con nuestros amigos, que al que usamos con nuestros padres o en el trabajo. Aparte de humanos y delfines, esta capacidad de hacer llamados específicos para los individuos de un grupo sólo se ha encontrado en muy pocas especies y esta fue la primera vez que se reportó para murciélagos.

Estas cuatro clasificaciones de llamadas: demasiada cercanía —al dormir o descansar momentáneamente—, pelea por la comida o intentos de apareamiento no deseados, son advertencias, llamadas agresivas que pueden terminar en un conflicto físico entre dos o más murciélagos. ¿Hay algo que nos hable de otro tipo de comportamientos dentro de esta especie?

Los murciélagos que imaginamos más sanguinarios son los vampiros, pero hay mucho más que agresión a la hora de compartir sangre. Estos pequeños murciélagos salen a buscar alimento todas las noches, aunque no siempre lo logran. Dado su pequeño tamaño y que el gasto energético del vuelo para un mamífero es altísimo, los vampiros la pasan muy mal si no encuentran comida durante dos días seguidos. Un tercero resulta fatal.

Pero ningún vampiro es una isla. Estos murciélagos suelen anidar en árboles huecos o cuevas formando grupos que van desde una decena hasta los cientos de individuos. Y las noches en las que un murciélago no logra su cometido hematófago, su vecino probablemente no falló. Es entonces cuando los llamados empiezan.

Al volver al nido, aquellos murciélagos que no comieron piden ayuda a sus compañeros. Y ahora no es ninguna señal de agresión, es un llamado de ayuda, un llamado a la cooperación. Es en este momento cuando algunos vampiros regurgitan un poco de su cena para que los hambrientos puedan obtenerla lamiendo las lenguas de estos donadores. Este comportamiento de regurgitar sangre para alimentar a otro vampiro es principalmente visto cuando las madres alimentan a sus crías. Sin embargo, no es exclusivo del lazo maternal. Es una actividad que también se presenta entre vampiros adultos, sean o no de la misma familia —o sea que no necesariamente son familia directa, quisiera decir consanguíneos, pero literalmente están compartiendo sangre durante este proceso, aunque no es la de ninguno de los involucrados… la consanguinidad es complicada cuando se es vampiro—.

Evolutivamente hablando, el entregar recursos es sospechoso. Pero no todo es una lucha entre rivales ni la supervivencia del más fuerte. Ayudar a un compañero de nido puede significar que la noche siguiente en la que yo pase hambre y genere un llamado de ayuda, es más probable que aquellos a los que ayude vengan ahora a mi rescate. El cuidado es desde la comunidad. 

Según los estudios de Gerald Carter, Rachel Page y sus equipos de trabajo de la Universidad de Ohio y el Instituto de Investigaciones Tropicales del Smithsonian, en Panamá, los murciélagos vampiro forman lazos que se van fortaleciendo a lo largo de los años con aquellos vampiros con los que colaboran más. Ahora, no sabemos lo suficiente sobre vampiros como para saber si podemos llamar a esta relación una amistad. Pero es claro que los vampiros van formando un lazo de sangre, sin ser familia directa, lo cual se acerca bastante a la definición de amistad.

Los murciélagos son extremadamente diversos. Después de los roedores son el segundo orden de mamíferos con mayor diversidad, representando cerca del 22 % de las especies de mamíferos en el mundo. Y los hemos escuchado muy poco. Pero esto está cambiando, no solo con las investigaciones ya mencionadas. Acá en México, la doctora María Cristina Mac Swiney González de la Universidad Veracruzana junto con colegas del Instituto de Biología de la UNAM y otros institutos –de Tabasco, Tlaxcala, Morelos, Yucatán, Baja California Sur, Guadalajara, Zacatecas y Oaxaca– están colectando una fonoteca de los murciélagos insectívoros de México. El Proyecto Sonozotz contiene sonidos de la mitad de las especies de murciélagos del país y es la primera librería de su tipo para una región megadiversa como lo es México.

Ya estamos tomando los primeros pasos para escuchar a los murciélagos. Pero para seguirlos escuchando tienen que existir murciélagos. La destrucción de sus hábitats —la razón detrás de la epidemia que vivimos actualmente—, así como las quemas de cuevas y nidos están dejando a la población mundial de murciélagos, vulnerable. Además de que las poblaciones quirópteras de América del Norte están sufriendo su propia epidemia: desde el 2006, el síndrome de la nariz blanca —una enfermedad causada por un hongo que solamente ataca a murciélagos— ha matado a más de cinco millones de murciélagos hasta la fecha.

Los murciélagos se encargan de controlar una enorme cantidad de plagas de mosquitos y de insectos que gustan de comer de nuestros cultivos. Polinizan los agaves de los que obtenemos tequila y mezcal. Como parte de distintos ecosistemas, nos beneficiamos de múltiples maneras de sus funciones naturales. Si los escuchamos tal vez algunos nos estén pidiendo ayuda y cooperación, como hacen los vampiros, y otros, como los murciélagos egipcios de la fruta, tal vez sólo nos están advirtiendo que estamos demasiado cerca de su hábitat y que lo mejor sería que nos alejemos un poco. EP

Referencias

Prat, Y., Taub, M. y Yovel, Y. (Dec. 2016). Everyday bat vocalizations contain information about emitter, addressee, context, and behavior. Scientific Reports 6, 39419. https://doi.org/10.1038/srep39419 

Ripperger et al. (Dec. 2019). Vampire Bats that Cooperate in the Lab Maintain Their Social Networks in the Wild. Current Biology 29(23). https://doi.org/10.1016/j.cub.2019.10.024 

Wilkinson, G. S., Carter, G. G., Bohn, K. M., y Adams, D. M. (Feb. 2016). Non-kin cooperation in bats. Philosophical transactions of the Royal Society of London. Series B, Biological sciences, 371(1687). https://doi.org/10.1098/rstb.2015.0095 

Zamora Gutierrez, V., Ortega, J., Avila Flores, R., Aguilar Rodríguez, P., Alarcón Montano, M. y Avila Torresagatón, L. et al. (Jun. 2020). The Sonozotz project: Assembling an echolocation call library for bats in a megadiverse country. Ecology And Evolution, 10(11), https://doi.org/10.1002/ece3.6245
Letko, M., Seifert, S.N., Olival, K.J. et al. (Jun. 2020). Bat-borne virus diversity, spillover and emergence. Nat Rev Microbiol,18(461-471). https://doi.org/10.1038/s41579-020-0394-z

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