Nueve años de Impunidad Cero: lo que hemos visto y aprendido

Catalina Kühne, Directora Ejecutiva de Impunidad Cero, presenta un balance de nueve años de lucha contra la impunidad en México.

Texto de 17/09/25

Catalina Kühne, Directora Ejecutiva de Impunidad Cero, presenta un balance de nueve años de lucha contra la impunidad en México.

Hace nueve años nació Impunidad Cero con una convicción sencilla: lo que no se nombra no existe. En México, se hablaba poco de impunidad, casi siempre de manera vaga, sin cifras ni diagnósticos claros. Sabíamos que para discutirla de verdad había que definirla, visibilizarla y medirla, darle existencia plena a través de datos y evidencias.

Hoy, después de varias investigaciones, podemos afirmar con evidencia que las raíces de la impunidad están en instituciones débiles, la falta de recursos y la corrupción. Y también que, lamentablemente, esas causas han permanecido casi intactas a lo largo de estos años.

Un recorrido por nuestras investigaciones

El camino ha estado lleno de aprendizajes. En 2017, publicamos nuestro primer Ranking de Fiscalías, diseñando una herramienta para evaluar cómo operan las instituciones encargadas de investigar los delitos. Aquel estudio reveló disparidades considerables entre estados y una eficacia muy baja. Volvimos a hacerlo en 2018, comparando estructura, operación, resultados y política criminal; en 2019, donde evidenciamos que denunciar un delito toma en promedio 2 horas con 21 minutos, 1 y en la siguiente edición hasta 2021, el más reciente donde se señala que la probabilidad de que un delito se denuncie y se esclarezca fue solo de 1 %, 2 con una caída de la efectividad de 19.4 % a 15.5 % respecto al 2019. 

Además, en el marco de nuestras investigaciones más recientes, como la de Transformación Digital de las Fiscalías (2024), reiteramos la gravedad de la cifra negra que enfrentamos: casi el 93 % de los delitos no se denuncian, y solo el 0.9 % de los denunciados llegan a resolverse.

Con cada edición, buscamos que estos datos no se pierdan en un informe más, sino que se traduzcan en diálogo público, en presión institucional y, sobre todo, en exigencia ciudadana. Por eso seguimos en el esfuerzo: el próximo Ranking se publicará a finales de este año, que da seguimiento a cómo funcionan —o no— las instituciones de procuración de justicia.

Después pusimos la mirada en los homicidios, el delito más extremo y violento. En 2016 hicimos el primer informe y lo que encontramos fue brutal: casi 9 de cada 10 homicidios quedan sin resolverse. 3 Para la edición de 2020, encontramos que de 2016 a 2021, la cifra de impunidad en homicidios era superior al 91 %, 4 e incluimos la tasa de impunidad en feminicidios y resultó que poco más de la mitad de los casos quedaban impunes.

En 2022, dimos un paso más: calculamos lo que había pasado en seis años. Uno de los hallazgos fue que solo 7 de cada 100 homicidios se esclarecieron en ese periodo, 5 mientras que en feminicidios, menos de la mitad terminó en sentencia. Para este año, ampliaremos la mirada e incluiremos también al transfeminicidio, porque nombrarlo y medirlo es indispensable para visibilizarlo y exigir justicia.

Con la ayuda de Data OPM y desde hace varios años, hemos levantado la encuesta Percepciones de Impunidad, una herramienta para escuchar directamente a la gente. A través de cada edición, hemos podido constatar el malestar general en la ciudadanía mexicana, y es que las personas no ven transformaciones sustantivas, consideran que la impunidad no ha disminuido, y que rara vez la justicia alcanza a los responsables. 6

En 2023, publicamos uno de nuestros informes más difíciles: la impunidad en delitos de desaparición. Lo que encontramos fue estremecedor y es que, de acuerdo con información de las mismas fiscalías estatales, un 99 % de los casos de desaparición en México permanecen sin resolución. 7 Peor aún, en algunos estados no había ni una sola sentencia condenatoria en años. Ese vacío de justicia es también una forma de violencia contra las familias que siguen buscando.

Cada investigación ha confirmado lo mismo desde ángulos distintos: la impunidad en México sigue siendo la norma. Los resultados se repiten con pocas variaciones —baja denuncia, escasa efectividad en las fiscalías, rezagos graves en homicidios, feminicidios y desapariciones, y una percepción ciudadana de que nada cambia—. Hoy contamos con un panorama mucho más completo, y también con mayor claridad sobre qué tendría que hacerse para revertirlo.

De la evidencia a la acción

Después de nueve años de trabajo, sabemos que las soluciones existen, aunque no se hayan aplicado con la seriedad que requieren. Desde nuestra experiencia, hay varios pasos clave que deberían guiar cualquier política seria contra la impunidad:

  • Fortalecer las fiscalías. Sin independencia política, sin recursos suficientes ni personal capacitado, cualquier esfuerzo se queda corto. Es indispensable que las fiscalías sean autónomas de verdad y que puedan investigar con profesionalismo.
  • Invertir en capacidades científicas. Los servicios periciales y forenses son el corazón de cualquier investigación. Necesitamos protocolos homologados en todo el país, mejores laboratorios y formación especializada para atender delitos complejos como los homicidios, feminicidios y desapariciones.
  • Prevenir y atender de raíz. Reducir la cifra negra pasa por generar confianza en la ciudadanía. Eso implica mejorar la atención en los ministerios públicos: menos tiempos de espera, un trato digno y accesibilidad real para todas las personas.
  • Transparencia y datos abiertos. La rendición de cuentas debe ser constante. Necesitamos indicadores claros y accesibles que permitan seguir el desempeño de las instituciones y que alimenten el escrutinio ciudadano.
  • Acceso a la justicia con enfoque diferenciado. Es urgente incorporar de manera transversal la perspectiva de género y atender a víctimas de grupos históricamente vulnerables. También reconocer fenómenos como el transfeminicidio y medirlos para poder enfrentarlos.
  • Una mirada más allá del castigo. No toda respuesta a la impunidad pasa por la cárcel. Apostamos por enfoques antipunitivistas y por la justicia restaurativa, que buscan reparar el daño, reconocer a las víctimas y transformar las relaciones comunitarias, en lugar de simplemente aumentar las penas.
Promoviendo y explicando la denuncia

Nuestro trabajo no se ha quedado en los diagnósticos. También hemos buscado que la ciudadanía tenga herramientas prácticas para acercarse a la justicia.

Por eso lanzamos Denuncia.org, una plataforma que orienta sobre cómo y dónde denunciar un delito; explica de manera sencilla qué hacer y qué derechos tienen las víctimas.

Además, elaboramos guías ciudadanas para denunciar temas como violencia familiar, corrupción en ministerios públicos o fraudes digitales. La idea es clara: si entendemos mejor el proceso, aunque sea en lo básico, podemos exigir justicia con mayor firmeza.

Este esfuerzo forma parte de nuestra labor pedagógica como organización de la sociedad civil: informar, acompañar y proteger, sobre todo a los grupos más vulnerables y frente a los delitos que más afectan a la sociedad.

Mirando hacia adelante

Después de nueve años, lo que celebramos no es que la impunidad haya disminuido —porque sabemos que no ha sido así—, sino que hoy ya nadie puede ignorar el tema. Está en la conversación pública, en los medios, en las universidades, en los congresos. Ahí queremos seguir: insistiendo en que la impunidad no es un destino inevitable, sino una consecuencia de decisiones políticas e institucionales que pueden cambiar.

Como organización de la sociedad civil, sabemos que nuestra labor es incómoda, pero necesaria. Hemos comprobado que los datos solo importan cuando se traducen en exigencia ciudadana y que la denuncia solo avanza si hay información clara y apoyo a las víctimas. Seguiremos investigando, explicando y acompañando, con la convicción de que la justicia se construye en el día a día, con acciones concretas y sostenidas. EP

  1. Zepeda Lecuona, G., & Rodríguez Jiménez, P. (2019). Índice estatal de desempeño de procuradurías y fiscalías 2019. Impunidad Cero.[]
  2. López Pérez, M. & Torres Ruiz, M. (2021). Índice estatal de desempeño de procuradurías y fiscalías 2021. Impunidad Cero[]
  3. Zepeda Lecuona, G. & Jiménez Rodríguez, P. (2016) Impunidad Frente al Homicidio Doloso en México. Impunidad Cero.[]
  4. Zepeda Lecuona, G., & Rodríguez Jiménez, P. (2020). Impunidad en homicidio doloso y feminicidio: Reporte 2020. Impunidad Cero.[]
  5. López Pérez, M. & Jáuregui Ballesteros, H. (2022) Impunidad en homicidio doloso y feminicidio 2022. Impunidad Cero.[]
  6. López Pérez, M., Jáuregui Ballesteros, H. (2024) Percepciones de Impunidad 2024. Impunidad Cero.[]
  7. López Pérez, M., Jáuregui Ballesteros, H. (2023) Impunidad en delitos de desaparición en México. Impunidad Cero.[]

El análisis independiente necesita apoyo independiente.

Desde hace más de 30 años, en Este País ofrecemos contenido libre y riguroso.

Ayúdanos a sostenerlo.

DOPSA, S.A. DE C.V