Editorial: abril 2021

Esta es nuestra carta editorial de marzo de 2021 sobre el contenido de nuestro número 359. Los Centrales se enfocan a ser joven en México. En Cultura abordamos las apuestas de cada sexenio. En Ambiente nos preocupamos por la basura interminable. Y en Sociedad nueva hablamos de cómo son habitados los cuerpos enfermos.

Texto de 05/04/21

Esta es nuestra carta editorial de marzo de 2021 sobre el contenido de nuestro número 359. Los Centrales se enfocan a ser joven en México. En Cultura abordamos las apuestas de cada sexenio. En Ambiente nos preocupamos por la basura interminable. Y en Sociedad nueva hablamos de cómo son habitados los cuerpos enfermos.

Este País 359 | Un futuro roto: jóvenes

Desde hace décadas (¿siglos?) se escucha de forma reiterada que los jóvenes son el futuro de los países, del mundo entero. En México ha sido una cantaleta repetida durante tanto tiempo que ya está envuelta en su propia realidad: no es más que una frase hueca para hacer política y proselitismo. Pero los jóvenes viven en nuestro país una realidad dura, son vulnerables y su panorama es, en el mejor de los casos, gris. 

En esta edición decidimos analizar cómo se ha dejado de lado desde hace al menos 50 años a quienes podrían construir un país mejor. Las políticas públicas no han buscado mejorar las condiciones de los jóvenes y el resultado ha sido desastroso. Sin ideas consolidadas y apoyándose en palabrería y programas asistencialistas, los gobiernos de todos los colores han empeñado el futuro nacional, quemándoselo en atender a quienes ya están en posiciones de ventaja. 

Aníbal Santiago hace un recorrido fascinante por la juventud desde los años 60 hasta hace no mucho: los protagonistas de esas juventudes narran su México en un recorrido que nos permite ver qué ha cambiado y cómo. Antonio Villalpando se mete de lleno a revisar las políticas públicas de las últimas décadas para descubrir una maraña desaseada de proyectos inacabados, malas jugadas y errores de apreciación que nos han costado la energía de millones de muchachos. Pablo Rendón habla desde el camino medio: es joven que puede mirar a los más jóvenes y ver hacia delante. Desde ahí, puede ver las aspiraciones más concretas de quienes están viviendo ahora la juventud de definición, según la cual se es joven de los 15 a los 29 años. ¿Y qué hacen?, ¿qué piensan?, ¿qué son esos jóvenes de los que hablamos? Gabriel Ramos desentraña a los jóvenes y sus vivencias, desde la apreciación que de ellos tiene la mercadotecnia, hasta las vivencias concretas y específicas que tienen en sus cuerpos, pasando por los yerros de las políticas públicas y de apreciación de las que somos todos culpables. 

Aprendamos a verlos para poder integrarlos. Antes del prejuicio, antes del descarte inmediato, veamos a los jóvenes: no es falso que son nuestro futuro. 

Las ilustraciones de este número son de Caro García. La portada es del maravilloso y joven José Fabián Estrada “Perrito”.

¡Este mes cumplimos años! ¡Tenemos 30! Dejamos esa juventud incipiente y nos consolidamos. Tenemos en esta edición unos textos de aniversario que puedes ver aquí. Para celebrar este cumpleaños, la talentosísima Sofía Grivas nos hizo unas fiestas digitales. Síguela aquí

Cultura 186: ¿A qué le apostamos? 

El saber común dicta que se invierte más a las cosas que más importancia tienen: si hay un gran interés en algo, se gastará en tenerlo, cuidarlo y procurarlo. Hace ya muchas décadas que México presume su riqueza cultural frente al mundo —y con razón. Mucho se habla de lo diversa que es, de lo profunda e interesante, de cómo abarca la alta cultura y la popular, que es intrínseca a las distintas naciones que componen este país y que permea al territorio completo y más allá. Es un “poder suave” que lleva años en nuestro imaginario colectivo y en el de otros países. Pero, ¿qué tanto ha valido para los gobiernos?, ¿cuál ha sido el peso real que ha tenido en las políticas públicas? Las apuestas culturales de México han cambiado a lo largo del tiempo y es ahí, donde se ponen los recursos más que los discursos, que podemos ver cuál es la importancia que se le da a esa producción cultural que ha sido orgullo de muchos. 

Para lograr esto buscamos a Mario Medrano, quien indagó con detalle no sólo en la evolución de lo que hoy es la Secretaría de Cultura, sino en los recursos y las áreas que han sido creadas para que la labor cultural sea considerada una labor productiva y se organice de tal forma. En ese mismo tenor está el trabajo de Eduardo Nivón, especializado en políticas culturales y un cuidadoso observador y estudioso del desarrollo cultural del país. Nivón se enfoca de manera más particular en la gestión actual, en la continuidad de los proyectos tanto como en las rupturas que se han presentado. El sector cultural genera un porcentaje interesante del Producto Interno Bruto en nuestro país, así que discutir sus derroteros como lo hace el autor en su texto es fundamental. Por último, Jesús Ramón Ibarra, poeta y promotor cultural, sobre el valor de la literatura, ese recodo cuya influencia y valor parecen invisibles pero que son fundamentales: los libros son muchas veces salvación, refugio, gozo y propuesta. La literatura es importante para el país, al igual que otras áreas de la cultura, aunque no sea obvio y tangible de inmediato lo que ofrecen o el beneficio que pueden traer. Por su relevancia, hablamos hoy de las apuestas culturales. 

Nuestra artista del mes es Julieta Gil, que “tomando como punto de partida las formas en las que nuestra existencia es alterada por la creciente digitalización, la artista utiliza las computadoras como su principal herramienta de trabajo”.

Nuestra Victoria, V. Julieta Gil

Ambiente: ¿Hacia dónde vamos con la basura?

La pregunta es muy sencilla: ¿podremos dar pasos atrás y volver a un planeta más o menos saludable? Si todo se vuelve insostenible para la vida humana serán los humanos quienes pierdan más, porque la vida en el planeta puede seguir sin nosotros. La desgracia es que en ese tránsito, habrá mucho sufrimiento, habrá dolor y angustia, y no sólo humanos. Esto viene a cuento porque hemos construido un mundo en el los países con más acceso a recursos económicos, debido a su consumo per cápita, han convertido al planeta en un basurero que muy pronto será inhabitable. La basura flota en el mar y en el espacio, los cuerpos de agua están intoxicados, la tierra está envenenada y el ciudadano promedio de los países menos pobres permanece incólume. La realidad es que deberían ser los gobiernos los que impulsaran políticas públicas que acotaran la forma en la que dañamos nuestro entorno; eso, sin embargo, sólo sucederá si las personas hacen la presión necesaria: para que cambien los hábitos, para que se regule la industria, para que se contemple como vital y prioritaria la naturaleza.

Para ocuparnos del tema invitamos a Pedro Zapata. Hablar de basura es hablar de lo que no queremos ver, tocar, oler… La contribución de Zapata sirve de alerta para lo que ocurre una vez que tiras la colilla de cigarro. Sobre los cuerpos de agua y su pésimo estado de salud, que debería ponernos los pelos de punta, escribe Agustín Ávila-Casanueva y ofrece una visión a la vez trágica y esperanzadora de lo que ocurre en ríos y lagos. Por su parte, Paulina Madrigal parte de una sensación incómoda surgida desde la infancia para hablar de las transformaciones posibles, para decir cómo sí se puede inyectar energía a un tema que resulta desolador. En esta edición ofrecemos, entonces, caminos posibles.

Shutterstock

Sociedad nueva: Vivir con enfermedad

Vivimos en un entorno que entrona a los cuerpos jóvenes, ágiles, saludables. El cuerpo sano funge como sinónimo de “persona feliz” y obvia que todos los organismos, absolutamente todos, son frágiles, dependen de un equilibrio difícil y están lejos de una perfección imaginada. La enfermedad es parte de la vida, el cuerpo enfermo es irremediable y eso ni lo hace menos ni lo hace peor. En esta edición hemos elegido hablar de los cuerpos dolientes que padecen distintos trastornos sobre los que la ciencia médica más convencional ha tenido poca o nula injerencia, que suelen dejar perplejos a quienes tienen que diagnosticarlos o tratarlos. Hablamos ahora de enfermedades que son colecciones de malestares y disfunciones del cuerpo que tienen un reflejo inmediato en lo que sucede con la mente. Isaura Leonardo se aproxima al relato de la enfermedad —a contarla, a decirla, hablarla y convertirla en algo tangible y manejable— y parte de las monjas místicas y las visiones divinas para hablar, gracias a distintos autores, también de su propia condición. Mariana Orozco se hace cargo de su enfermedad desde lo personal e íntimo, desde la furia de un diagnóstico a destiempo y la alegría de ser capaz de negociar con lo que le ocurre. María Richardson es puntual al describir los acontecimientos corporales que la han obligado a reimaginarse y a ser creativa. Los tres textos hablan de una fortaleza distinta a la que asumimos ideal: hablan desde la suavidad, una energía diferente, una luz interior. 

RECIBE NUESTRO NEWSLETTER

Relacionadas

DOPSA, S.A. DE C.V
T.  56 58 23 26 / 55 54 66 08 /
56 59 83 60

Morelos 23,
Del Carmen,
Coyoacán,
04100,
Ciudad de México