Domingo, 23 Noviembre 2014
Artículos relacionados
México es una porquería de país
Blog | Mutt | Bartolomé Delmar | 24.01.2013 | 1 Comentario

BartolomeBarra

Pasamos y nos ofreció a la venta una serie de llaveros de estéticas indiferentes y materiales en extremo baratos. Debió de haberlos encontrado tirados en algún lado, pues comerciar con mercancía tan irrelevante resultaba ser un indicio claro de gratitud o de la más imperdonable de las desesperaciones. Rechazamos, amablemente, sus ofertas. En eso se soltó en un mar de llantos.

Era una mujer grande, que con seguridad rebasaba los 75 años de edad. Había venido a la Ciudad de México, directo desde Uruapan, a una cita médica con su marido. Él llevaba “20 días de muerto” y ella había gastado todo en hacer del cuerpo abandonado de su esposo un algo. Entonces estaba atrapada, sin manera de regresar, ya viuda, después de 3 días de dormir en la calle. Esos llaveros inmundos eran el único escalón imaginable hacia alguna suerte de libertad. Lo demás era una condena.

Mi prima, quien me acompañaba, se quedó con ella mientras yo buscaba un banco. Platicaron de algo mientras sucedió en mí el azote de la sorpresa y una profunda tristeza. Algo pude conseguir, regresé y le pedí a la señora que comiera algo, que tomara un taxi a la estación de autobuses y que regresara a su casa. Ella soltó lágrimas más de agradecimiento y emprendió su camino de vuelta. Abrazó a mi prima, la besó, y nos dio bendiciones. En cuanto se perdió de vista, María y yo nos abrazamos y lloramos por unos minutos.

La primera vez que me vi carcomido por el dolor ajeno fue en un mercado de Canadá, cuando rondaba los 4 o 5 años de edad. A la distancia vi una muchacha joven, increíblemente hermosa, rodeada de un aire de vulnerabilidad agobiante mientras ofrecía, a un dólar, rodajas de una manzana. Que una persona se encontrara en una circunstancia semejante me pareció imposible, inexplicable e imperdonable. Las fantasías se hicieron mías de llevarla de regreso a casa y darle todo el apoyo necesario. De hacer algo por una tragedia que no merecía el arreglo de ninguna lógica.

Si por alguna razón me he interesado en los asuntos sociales, es en parte por este componente en específico de la inequidad y la injusticia: por su talante incuestionable de ser absurda. Porque es muy distinto forzar la indiferencia ante la tragedia como mecanismo de supervivencia (no pasa un día en la Ciudad de México sin que los ánimos por llorar no me invadan por estas razones) que ignorar la situación de millones y actuar de tal forma para empeorarla. Quien elija la segunda opción, y parecen haber otros tantos millones en México, no merece de esta vida más que lo que le ha otorgado: la más terrible de las enfermedades.

Ayer, Ezequiel Elizalde, por razones muy otras pero en realidad las mismas, fue lapidario: “México”, dijo, “es una porquería de país”. Lo que quiso decir, quizá, fue lo siguiente: mucho de México es una tragedia, fraguada por gentes imperdonables que, ellos sí, son una porquería.

En nuestro país la rabia duele, no mueve.

Una respuesta para “México es una porquería de país
  1. Moisés Cervantes dice:

    No sólo es México. En realidad sucede lo mismo en la mayoría de las grandes ciudades del mundo, es imposible tener ciudades con todos los recursos de la periferia sin que generen misieria. Saludos.

Dejar un comentario



El timbre de las campanas: Dos encuentros con la lengua de los otros
En el mixe de Ayutla, tääy significa “ser chistoso/ser gracioso/ser ocurrente” y en el mixe de Tlahuitoltepec significa “mentir”. Una sutil diferencia que en ciertos contextos me ha puesto en aprietos: “¿me estás mintiendo?” me preguntan y yo entiendo “¿estás siendo graciosa? ” a lo que, con entusiasmo, y con un guiño en el ojo, […]
Maxu’nk: Duérmase mi niño, duérmaseme ya Canciones de cuna en las lenguas del mundo
En algunas comunidades mixes se cree que los recién nacidos traen consigo un torta lingüística bajo el brazo: entienden una lengua universal que después se irá puliendo con las palabras de los adultos hasta sacar de ella un diamante prístino: el ayuujk. En sueños, algunas veces podemos recordar esa lengua universal con la que nacemos […]
México en el mundial: crónica de una mediocridad anunciada
Hace cuatro años, el director técnico de la selección mexicana, Javier Aguirre, ofreció una opinión honesta de las posibilidades de su equipo en la Copa Mundial de 2010:   “Se genera mucha expectativa respecto al equipo mexicano y luego hay voces que salen de tono, ¿Campeones? México es lo que es, fue 15 en Alemania, […]
Sexciudadanía
  Los vínculos entre sexualidad y ciudadanía son múltiples y vitales; entender su relación permite visualizar las problemáticas y soluciones del desarrollo humano y social con mayor nitidez desde una perspectiva integral. Existe una distancia entre la declaración de derechos y la posibilidad real de su observancia, exigencia y respeto, pues entre estas dos situaciones […]
El novelista: esa marmota indescifrable
Hace como dos años en la Feria del Libro Independiente que se organiza en el Museo de Arte Carrillo Gil, me encontré con una obra de la editorial alemana Bom dia, Boa tarde, Boa noite. Para ser honestos, lo más llamativo del stand era el vendedor. Me acerqué y me dijo algo así como que […]
Más leídos
Más comentados
Los grandes problemas actuales de México (31.651)
...

La distribución del ingreso en México (12.270)
...

Jóvenes que no estudian ni trabajan: ¿Cuántos son?, ¿quiénes son?, ¿qué hacer?1 (9.697)
...

¿Por qué es un problema la lectura? (6.642)
Desarrollar el gusto por la lectura no es cuestión meramente de voluntad individual. El interés por los libros aparece sólo en ciertas circunstancias.

Perfil demográfico de México (3.518)
...

Presunto culpable: ¿Por qué nuestro sistema de justicia condena inocentes de forma rutinaria?
Bas­tan­te han es­cri­to y di­cho ter­ce­ros so­bre Pre­sun­to cul­pa­ble....

Los grandes problemas actuales de México
Se dice que el país está sobrediagnosticado, pero en plenas campañas y ante...

I7P5N: la fórmula
Homenaje al ipn con motivo de su 75 aniversario, este ensayo es también una...

China – EUA. ¿Nuevo escenario bipolar?
No hace mucho que regresé de viaje del continente asiático, con el propósito...

La sofocracia y la política científica
Con el cambio de Gobierno, se han escuchado voces que proponen la creación...

1
Foro de Indicadores
Adjudicación directa: ¿excepción que se vuelve norma?
Eduardo Bohórquez y Rafael García Aceves

Debates que concluyen antes de iniciarse
El proceso legislativo reciente y sus números

Eduardo Bohórquez y Javier Berain

Factofilia: Programas sociales y pobreza, ¿existe relación?
Eduardo Bohórquez y Paola Palacios

Migración de México a Estados Unidos, ¿un éxodo en reversa?
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Donar no es deducir, donar es invertir. Las donaciones en el marco de la reforma fiscal
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Impuestos, gasto público y confianza, ¿una relación improbable?
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Los titanes mundiales del petróleo y el gas
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

La pobreza en perspectiva histórica ¿Veinte años no son nada?
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

La firme marcha de la desigualdad
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Factofilia. 2015: hacia una nueva agenda global de desarrollo
Roberto Castellanos y Eduardo Bohórquez

¿Qué medimos en la lucha contra el hambre?
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Bicicletas, autos eléctricos y oficinas-hotel. El verdadero umbral del siglo XXI
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Parquímetros y franeleros: de cómo diez pesitos se convierten en tres mil millones de pesos
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Factofilia: Una radiografía de la desigualdad en México
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Factofilia: Más allá de la partícula divina
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos