Friday, 28 November 2014
Artículos relacionados
Lectura y utopía (primera de dos partes)
Años | Blog | Palimpsestos | Antonio Santiago Juárez | 15.01.2013 | 2 Comentarios

BarraBio-AntonioSantiagoNew

Debe existir una relación entre el bajo nivel de lectura de un pueblo, y el deseo de no querer saber sobre lo trágico de la existencia. Leer desestabiliza, nos abre al otro y a lo otro, nos lleva a comprender que en el último horizonte de la interpretación se encuentra la muerte del sentido y la muerte de Dios.

Que no exista santo al cual encomendarnos no quiere decir que se haya perdido toda fe o que efectivamente Dios haya muerto y nosotros lo hayamos matado. Lo que significa es que nadie puede actuar como si recibiera órdenes directas del creador (que puede que exista pero también puede que no) y que, a fin de cuentas, el nuestro es un mundo moderno imposibilitado para dar marcha atrás y erigir de nuevo el dogma, que ojalá permanezca enterrado para siempre junto con los Papas, santos y muertos católicos y protestantes, así como los iluminados que mataron en su nombre (o en el del super hombre). ¿Qué dice el libro sagrado? ¿Qué dice la ley?

En Una historia de la Lectura, Alberto Manguel nos cuenta que la Iglesia católica instituyó la pena capital por herejía desde 382 D.C., pero que no fue hasta 1022 que se mandó a la hoguera a un grupo de notables convencidos de que la revelación cristiana sólo podía venir de la iluminación del Espíritu Santo, nunca de las Escrituras: “invenciones que han escrito los hombres sobre pieles de animales”.

Para fortuna de todos nosotros estos precursores no fueron los únicos rebeldes. Unos siglos más tarde llegaron Lutero y Calvino, que aún con su conservadurismo extremo, contribuyeron a liberar la lectura de la Biblia de la interpretación de ciertos poderosos. Así, comenzó a brindarse autonomía moral al individuo preparando, en primer lugar, el advenimiento de la Revolución Francesa y la Revolución Americana y, en segundo, el de la democracia. Y resultó que todos éramos capaces de comprender las escrituras y otros textos, y de analizarlos en sus contextos históricos diversos, y de compararlos refiriendo sus mitos a otros mitos, entendiendo más y mejor las verdades que estos encierran y comparten con otras creencias y religiones.

La lectura individual nos preparó así para afrontar un mundo caótico y cambiante que, de entrada, no es el centro de la creación ni mucho menos. Nos preparó para la muerte porque toda vez que no hay certeza absoluta a la cual asirnos, podemos observar un mundo atravesado por la incertidumbre y por la falta, por la muerte que si bien nos rodea por todos lados, también nos saca a flote.

Y, si toda gran referencia ha muerto, si los mitos que brindaban pertenencia son infértiles no natos, ¿qué puede hacer el hombre para darse sentido? Tal parecería que no hay maneras correctas de decir ni de escribir ni de vivir. Algunos creen que todo está permitido. Lo que es un hecho es que durante generaciones hombres y mujeres se las han arreglado no sólo para enfrentar la incertidumbre, sino también para ser felices. Que tal felicidad dependa o no de una ilusión, eso no es asunto nuestro, sino, de cada quien.

Así, nos hemos construido de entrada un derecho a la felicidad. Nuestras constituciones, con su libertad de creencias, también nos han respetado un derecho a la ilusión, así como cierto derecho a la embriaguez (que estará completo cuando se legalicen las drogas). Tenemos el derecho a creer que existe un Dios, y a escucharlo si esto es necesario para nuestra estabilidad emocional. Tenemos incluso la posibilidad de hablar con él si de eso depende nuestra cordura. A lo que no tenemos derecho es a que nuestra ilusión dependa de que le sean negados a otros, los derechos que exigimos para nosotros mismos.

Interpretación francesa

Más de 300,000 personas marcharon en Francia para protestar contra el proyecto de ley que el presidente francés dirige hacia la legalización del matrimonio y la adopción entre personas del mismo sexo. ¿Desde qué perspectivas y tradiciones, interpretando qué saberes o qué textos, es posible construir argumentos para opinar sobre un asunto que tiene incidencia en las sociedades del futuro?

2 Respuestas para “Lectura y utopía (primera de dos partes)
  1. Antonio Santiago dice:

    Muchas gracias!

  2. Tonino dice:

    Me gustó y estoy de acuerdo

Dejar un comentario



Recomendaciones y reseñas (noviembre 2014)
Así empieza lo malo, la novela más reciente de Javier Marías, entraña el desafío intelectual que ya es seña de identidad en la obra del autor. De una inteligencia notable, es una narración que se teje a partir de susurros, de rumores. No se desarrolla en un sentido lineal sino que se desdobla hacia diversos […]
Los creyentes y su Iglesia: hacia nuevas formas de pertenencia
En la era de la información, el modo en que las sociedades entienden las nociones de espacio e identidad se transforma. El sentido de pertenencia a un lugar y una comunidad, en el que la Iglesia basa su estructura, se diluye. A ello se refiere esta entrega de la serie que, junto con el Imdosoc, […]
¡No quiero que me recuerden!
Luis Villoro Toranzo
Este texto estará disponible en el transcurso del mes. Por favor, visite el sumario general o el sumario del suplemento de Cultura regularmente. Los títulos subrayados indican que el artículo completo ya está disponible. Suscríbase a Este País y reciba la versión impresa cada mes a la puerta de su casa o cómprela con su […]
Por una inteligencia no pesimista
Una milenaria tradición intelectual encarnada en un género de hombres taciturnos se ha arrogado la posesión de la inteligencia: en esas cabezas, sabiduría y pesimismo se confunden. Sin embargo —plantea el autor—, una breve revisión de la facultad de la inteligencia podría inclinar la lucidez del lado de la alegría.  B. Metafísico estáis. R. Es […]
Más leídos
Más comentados
Los grandes problemas actuales de México (34.514)
...

La distribución del ingreso en México (13.127)
...

Jóvenes que no estudian ni trabajan: ¿Cuántos son?, ¿quiénes son?, ¿qué hacer?1 (10.613)
...

¿Por qué es un problema la lectura? (7.129)
Desarrollar el gusto por la lectura no es cuestión meramente de voluntad individual. El interés por los libros aparece sólo en ciertas circunstancias.

Perfil demográfico de México (3.839)
...

Presunto culpable: ¿Por qué nuestro sistema de justicia condena inocentes de forma rutinaria?
Bas­tan­te han es­cri­to y di­cho ter­ce­ros so­bre Pre­sun­to cul­pa­ble....

Los grandes problemas actuales de México
Se dice que el país está sobrediagnosticado, pero en plenas campañas y ante...

I7P5N: la fórmula
Homenaje al ipn con motivo de su 75 aniversario, este ensayo es también una...

China – EUA. ¿Nuevo escenario bipolar?
No hace mucho que regresé de viaje del continente asiático, con el propósito...

La sofocracia y la política científica
Con el cambio de Gobierno, se han escuchado voces que proponen la creación...

1
Foro de Indicadores
Adjudicación directa: ¿excepción que se vuelve norma?
Eduardo Bohórquez y Rafael García Aceves

Debates que concluyen antes de iniciarse
El proceso legislativo reciente y sus números

Eduardo Bohórquez y Javier Berain

Factofilia: Programas sociales y pobreza, ¿existe relación?
Eduardo Bohórquez y Paola Palacios

Migración de México a Estados Unidos, ¿un éxodo en reversa?
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Donar no es deducir, donar es invertir. Las donaciones en el marco de la reforma fiscal
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Impuestos, gasto público y confianza, ¿una relación improbable?
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Los titanes mundiales del petróleo y el gas
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

La pobreza en perspectiva histórica ¿Veinte años no son nada?
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

La firme marcha de la desigualdad
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Factofilia. 2015: hacia una nueva agenda global de desarrollo
Roberto Castellanos y Eduardo Bohórquez

¿Qué medimos en la lucha contra el hambre?
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Bicicletas, autos eléctricos y oficinas-hotel. El verdadero umbral del siglo XXI
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Parquímetros y franeleros: de cómo diez pesitos se convierten en tres mil millones de pesos
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Factofilia: Una radiografía de la desigualdad en México
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Factofilia: Más allá de la partícula divina
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos