Tuesday, 03 March 2015
Artículos relacionados
Inmigración
Blog | Norteando | Patrick Corcoran | 05.02.2013 | 0 Comentarios

PatrickCorcoran

La semana pasada una gran parte de la clase política estadounidense se unió para apoyar un proyecto que urge desde hace años: una reforma migratoria.

Obama trazó su propuesta el martes en un discurso en Las Vegas, un día antes, un grupo de ocho senadores –cuatro republicanos y cuatro demócratas– plantearon otra reforma muy parecida. Falta ver si la coalición se mantiene coherente mientras avanza el proyecto, pero la ausencia de reclamos de los republicanos más extremos, sobre todo en la Cámara de Representantes, ha sido muy notable. Todo indica que el partido en su conjunto está a favor de una reforma, cosa que da una revolución al escenario.

Los detalles aún no se han definido, pero el marco básico de una futura reforma incluye lo siguiente: una vía hacía la residencia legal y la ciudadanía para la gran mayoría de los 11 millones de indocumentados que ahora viven en Estados Unidos; un programa de trabajadores extranjeros para asegurar que las necesidades del mercado laboral se cumplan; un programa de verificación obligatoria, para que las empresas sepan que sus empleados tienen el derecho de trabajar; y un incremento en los esfuerzos para frenar el tráfico de indocumentados en la frontera.

El último punto es lamentable. Durante siglos, se ha demostrado de sobra que un control absoluto sobre la frontera no es viable. La distancia es demasiado larga, el terreno es demasiado duro, los huecos son inevitables. Además, casi la mitad de los indocumentados llegan legalmente como turistas, así que un muro electrizado de 100 metros de altura, de Tijuana a Matamoros, no detendría una gran parte del flujo migratorio. Redoblar los intentos a controlar lo incontrolable es una receta para frustración y desperdicio. Peor aún, la propuesta del Senado dice que no habría residencia ni ciudadanía para los indocumentados hasta que se logre un mayor control en la frontera, cosa que no es posible, por lo menos no en el sentido aplicado.

Sin embargo, después de años sin progreso legislativo en este tema, la aprobación de una reforma defectuosa contaría como un gran logro. Con esta sola excepción (y creo que finalmente se tendrá que matizar el control de la frontera como punto de partida), ahora tenemos las dos corrientes políticas en la misma sintonía en cuanto a la inmigración, y por lo tanto, el alcance de lo posible ya es muchísimo más.

El cambio que facilitó todo lo anterior viene de los republicanos. Desde la última reforma en 1986, pese a los esfuerzos de algunos líderes de la derecha, como George W. Bush y John McCain, la base electoral del partido se ha vuelto cada vez más hostil hacia los inmigrantes. Esta oposición al nivel más básico donde nació los Minuteman y donde opera el famoso Sheriff Joe, siempre ha sido suficiente para superar los intentos lanzados desde arriba.

Ya no. Una de las pocas lecciones que tomó el partido republicano de su derrota en noviembre es que no pueden competir por la presidencia mientras los latinos votan cada vez más por el partido contrario. Apenas 27% de los votantes latinos optaron por Romney, comparado con 31% que preferían a McCain en 2008, y 44% que votaron por Bush en 2004. Ya que los latinos forman el sector de la población de mayor crecimiento, tales estadísticas representan una catástrofe electoral.

En pocas palabras, el pragmatismo electoral de los republicanos dejará a los antiinmigrantes políticamente marginalizado por el futuro previsible, por lo menos a nivel nacional. Por lo mismo, la reforma es una vuelta hacia las mejores tradiciones del país, de dar la bienvenida a todos los que quieran trabajar y aportar a la sociedad. Económicamente, es una decisión facilísima. La reforma agregará competitividad a la economía, aumentará la recaudación, y liberará recursos gubernamentales. El gran miedo es que la llegada de cientos de miles de migrantes, muchos de ellos de países pobres, podría frenar el crecimiento de los salarios, sobre todo entre los ciudadanos más pobres. No obstante, como afirmó David Brooks el viernes pasado, un buen número de las investigaciones relevantes llegan a la conclusión de que la inmigración ha tenido un impacto escaso, o hasta positivo, sobre las ganancias de los estadounidenses. En fin, todos ganamos.

Es una lástima que su actitud hacia los hispanos es la única parte de su agenda tradicional que los republicanos han querido volver a evaluar después de la derrota de noviembre; siguen aferrados a sus posiciones extremas sobre el cambio climático, los impuestos, y la venta de armas. Pero en al menos un tema muy importante, ellos han moderado sus creencias, y la consecuencia de su nueva moderación puede facilitar la vida de millones.

Dejar un comentario



Las Cortes de Estados Unidos: un campo de batalla
Durante años recientes, el politólogo estadounidense Francis Fukuyama, una estrella en su ámbito desde la publicación de El fin de la historia y el último hombre, en 1992, ha dirigido sus atenciones hacia un nuevo blanco: el supuesto declive en la función de las instituciones políticas dentro de su propio país. En el artículo en […]
La oposición a Castro desde Florida
Hace poco más de 10 años, mientras el mundo luchaba para explicar una acción militar estadounidense de insólita agresividad y de motivos muy cuestionables, empezó a difundirse una observación muy curiosa: la guerra en Iraq era culpa de Elián González. Por si usted no lo recuerda, González fue el niño cubano que el Gobierno de […]
Número 286, febrero de 2015
Cuba-Estados Unidos ¿Tierra a la vista? analiza el reciente acercamiento entre Cuba y Estados Unidos luego de años de que ambos países rompieran relaciones diplomáticas.
Después de las elecciones intermedias en Estados Unidos
La relación de fuerzas entre el Congreso y el Ejecutivo ha cambiado. Los republicanos intentarán limitar la reforma de salud y el decreto migratorio de Obama, pero a riesgo de perder votos para la elección de 2016. Las elecciones intermedias del 4 de noviembre pasado en Estados Unidos produjeron un cambio importante en el balance […]
Reforma migratoria de Barack Obama
La reforma migratoria que anunció Barack Obama hace dos semanas fue una decisión fácil, una verdadera no-brainer, como dicen en Washington. Según anunció en su discurso del 20 de noviembre, el gobierno de Obama ya no deportará a los padres de ciudadanos o residentes legales, siempre y cuando tengan al menos cinco años viviendo en […]
Más leídos
Más comentados
Los grandes problemas actuales de México (78.490)
...

La distribución del ingreso en México (24.499)
...

Jóvenes que no estudian ni trabajan: ¿Cuántos son?, ¿quiénes son?, ¿qué hacer?1 (22.551)
...

¿Por qué es un problema la lectura? (14.749)
Desarrollar el gusto por la lectura no es cuestión meramente de voluntad individual. El interés por los libros aparece sólo en ciertas circunstancias.

Presunto culpable: ¿Por qué nuestro sistema de justicia condena inocentes de forma rutinaria? (10.371)
...

Presunto culpable: ¿Por qué nuestro sistema de justicia condena inocentes de forma rutinaria?
Bas­tan­te han es­cri­to y di­cho ter­ce­ros so­bre Pre­sun­to cul­pa­ble....

Los grandes problemas actuales de México
Se dice que el país está sobrediagnosticado, pero en plenas campañas y ante...

I7P5N: la fórmula
Homenaje al ipn con motivo de su 75 aniversario, este ensayo es también una...

China – EUA. ¿Nuevo escenario bipolar?
No hace mucho que regresé de viaje del continente asiático, con el propósito...

La sofocracia y la política científica
Con el cambio de Gobierno, se han escuchado voces que proponen la creación...

1
Foro de Indicadores
Indicadores económicos de México
INEGI y Camacro

Adjudicación directa: ¿excepción que se vuelve norma?
Eduardo Bohórquez y Rafael García Aceves

Debates que concluyen antes de iniciarse
El proceso legislativo reciente y sus números

Eduardo Bohórquez y Javier Berain

Factofilia: Programas sociales y pobreza, ¿existe relación?
Eduardo Bohórquez y Paola Palacios

Migración de México a Estados Unidos, ¿un éxodo en reversa?
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Donar no es deducir, donar es invertir. Las donaciones en el marco de la reforma fiscal
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Impuestos, gasto público y confianza, ¿una relación improbable?
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Los titanes mundiales del petróleo y el gas
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

La pobreza en perspectiva histórica ¿Veinte años no son nada?
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

La firme marcha de la desigualdad
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Factofilia. 2015: hacia una nueva agenda global de desarrollo
Roberto Castellanos y Eduardo Bohórquez

¿Qué medimos en la lucha contra el hambre?
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Bicicletas, autos eléctricos y oficinas-hotel. El verdadero umbral del siglo XXI
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Parquímetros y franeleros: de cómo diez pesitos se convierten en tres mil millones de pesos
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Factofilia: Una radiografía de la desigualdad en México
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos