Thursday, 18 December 2014
Artículos relacionados
Un premio se diluye
Blog | Jorge Degetau | 11.10.2012 | 1 Comentario

Muchos de los defensores de Alfredo Bryce Echenique se aventuran por las ramas y arguyen que el FIL no es un premio a la honestidad. Otros equiparan el plagio con el pastiche y justifican —siempre a posteriori— que el autor promueve con sus variopintos y comprobados robos la desmitificación de la figura del autor. Los primeros hacen bien al distinguir la calidad literaria de la personal, pero ignoran ramplonamente que el plagio no atañe al juicio del sujeto sino al cuerpo de la obra. En literatura podemos premiar con más legitimidad a un pederasta o a un genocida que a un plagiario, porque el pecado del último si afecta la sustancia de lo premiado. Los segundos defensores, todavía más ingenuos, maliciosos o necios, creen o dicen creer que el autor de marras plagia para cuestionar la figura del autor, y que luego exime a sus textos de la mínima advertencia de su juego, cobra como si los textos fueran enteramente suyos y, al final de la cadena, recibe un premio cuyo fin es honrar autores; estos sujetos, pues, creen o dicen creer que el autor plagia con fines artísticos como si todos los eslabones del presente enunciado no traicionaran esa premisa.

Ahora bien: más allá de la irresponsabilidad de los defensores de Bryce Echenique, más allá de la culpa del plagiario mismo, la irresponsabilidad máxima del caso recae en el jurado. Un premio no es sino una edición particular de la realidad, y como edición tiene la única responsabilidad de sacrificar lo inferior en beneficio de lo mejor; escribir las actas, asistir a la premiación, prestar el nombre para que aparezca en las notas periodísticas es ancilar a la formulación del veredicto. La prerrogativa de cualquier jurado consiste en proteger un estricto criterio. ¿Cómo es entonces que este jurado eligió a un autor cuestionable, a un autor que concienzuda y libremente comprometió la totalidad de su obra al plagiar —que sepamos— una treintena de artículos, de entre tantos otros autores de altísimos registros no solo en español sino en el amplio espectro de las lenguas romances? No se premia una novela solo por algunos de sus capítulos ni al conjunto de una obra que tiene salvedades si lo que se intenta es elegir lo más depurado y redondo. Este descuido, esta falta de rigor (o amiguismo, en el peor de los casos) queda a deber a los lectores, a los autores plagiados y sobre todo al premio. Este último es el que, en tanto editor de la realidad literaria, más sustancia pierde con la controversia y con la ligera designación de Bryce Echenique. Y entiendo que efectivamente exista una parte de la obra del premiado que bien merece el reconocimiento. El problema, el verdadero nudo del asunto, es que un premio literario, más una abstracción que la naturaleza del alma, solo importa si nos obstinamos, si hacemos que importe. Eso es lo que este jurado no entendió.

Una respuesta para “Un premio se diluye
  1. A pesar de las triquiñuelas empleadas (línea entre literatura y periodismo; denominación de acusación de plagio, cuando ya ha sido condenado 16 veces por ese delito; menosprecio por el delito; desprecio y ocultamiento de las víctimas de Bryce; etc. ) el caso Bryce a desenmascarado prácticas deshonrosas en el entorno literario, editorial y universitario en Hispanoamérica, que el jurado de la FIL pretendió invisibilizar. La FIL, en su pretensión de menospreciar la condena a Bryce y cubrir la sanción impuesta al plagiador, logró lo impensable: poner en palestra pública la práctica del delito, la corrupción e impunidad en las letras de Hispanoamérica. Una conciencia por el trabajo honrado, por el ganarse el pan, y los premios, con el sudor de la frente, y no por medios fraudulentos, saldrá favorecida con la deshonra de Bryce y de la FIL. El dinero del pueblo mexicano Bryce lo gastará a su antojo, pero a su tumba se llevará, en marca indeleble, su condición humana, de cinismo, que será señalada en la Historiografía del plagio en Hispanoamérica, donde ya ocupa peldaño destacado. Mal ejemplo y mensaje brindan a los jóvenes escritores Bryce y la FIL: el delito y la delincuencia pagan, mejor aun si se es delincuente de cuello blanco. No en “literatura” sino en Agronomía y Agroecología, en el caso de Colombia, hay dos ejemplos. En la Universidad Nacional de Colombia, Sede Palmira, se publicaron dos libros (“Agricultura y ambiente”, de Martín Práger y Efraín Escobar, 2003 y “Agroecología”, de Martín Práger, José Restrepo, Diego Ángel, Ricardo Malagón y Adriana Zamorano, 2002), denunciados por plagio múltiple; los casos siguen en impunidad institucional. Posiblemente existe un cartel de las publicaciones universitarias fraudulentas; docentes y estudiantes guardan silencio cómplice, a pesar de la contundencia de las pruebas. El caso Bryce, seguramente, al tocar fondo, destapará muchas ollas podridas del mundo “intelectual” y universitario en Hispanoamérica. El tiempo y los hechos lo dirán. Visite el portal http://www.plagiosos.org y los Face del Grupo Plagiosos y Son Plagiosos.

Dejar un comentario



El timbre de las campanas: Dos encuentros con la lengua de los otros
En el mixe de Ayutla, tääy significa “ser chistoso/ser gracioso/ser ocurrente” y en el mixe de Tlahuitoltepec significa “mentir”. Una sutil diferencia que en ciertos contextos me ha puesto en aprietos: “¿me estás mintiendo?” me preguntan y yo entiendo “¿estás siendo graciosa? ” a lo que, con entusiasmo, y con un guiño en el ojo, […]
Maxu’nk: Duérmase mi niño, duérmaseme ya Canciones de cuna en las lenguas del mundo
En algunas comunidades mixes se cree que los recién nacidos traen consigo un torta lingüística bajo el brazo: entienden una lengua universal que después se irá puliendo con las palabras de los adultos hasta sacar de ella un diamante prístino: el ayuujk. En sueños, algunas veces podemos recordar esa lengua universal con la que nacemos […]
México en el mundial: crónica de una mediocridad anunciada
Hace cuatro años, el director técnico de la selección mexicana, Javier Aguirre, ofreció una opinión honesta de las posibilidades de su equipo en la Copa Mundial de 2010:   “Se genera mucha expectativa respecto al equipo mexicano y luego hay voces que salen de tono, ¿Campeones? México es lo que es, fue 15 en Alemania, […]
Sexciudadanía
  Los vínculos entre sexualidad y ciudadanía son múltiples y vitales; entender su relación permite visualizar las problemáticas y soluciones del desarrollo humano y social con mayor nitidez desde una perspectiva integral. Existe una distancia entre la declaración de derechos y la posibilidad real de su observancia, exigencia y respeto, pues entre estas dos situaciones […]
El novelista: esa marmota indescifrable
Hace como dos años en la Feria del Libro Independiente que se organiza en el Museo de Arte Carrillo Gil, me encontré con una obra de la editorial alemana Bom dia, Boa tarde, Boa noite. Para ser honestos, lo más llamativo del stand era el vendedor. Me acerqué y me dijo algo así como que […]
Más leídos
Más comentados
Los grandes problemas actuales de México (42.710)
...

La distribución del ingreso en México (15.447)
...

Jóvenes que no estudian ni trabajan: ¿Cuántos son?, ¿quiénes son?, ¿qué hacer?1 (13.940)
...

¿Por qué es un problema la lectura? (8.996)
Desarrollar el gusto por la lectura no es cuestión meramente de voluntad individual. El interés por los libros aparece sólo en ciertas circunstancias.

Planes a futuro. (Cuento radiofónico) (5.418)
...

Presunto culpable: ¿Por qué nuestro sistema de justicia condena inocentes de forma rutinaria?
Bas­tan­te han es­cri­to y di­cho ter­ce­ros so­bre Pre­sun­to cul­pa­ble....

Los grandes problemas actuales de México
Se dice que el país está sobrediagnosticado, pero en plenas campañas y ante...

I7P5N: la fórmula
Homenaje al ipn con motivo de su 75 aniversario, este ensayo es también una...

China – EUA. ¿Nuevo escenario bipolar?
No hace mucho que regresé de viaje del continente asiático, con el propósito...

La sofocracia y la política científica
Con el cambio de Gobierno, se han escuchado voces que proponen la creación...

1
Foro de Indicadores
Adjudicación directa: ¿excepción que se vuelve norma?
Eduardo Bohórquez y Rafael García Aceves

Debates que concluyen antes de iniciarse
El proceso legislativo reciente y sus números

Eduardo Bohórquez y Javier Berain

Factofilia: Programas sociales y pobreza, ¿existe relación?
Eduardo Bohórquez y Paola Palacios

Migración de México a Estados Unidos, ¿un éxodo en reversa?
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Donar no es deducir, donar es invertir. Las donaciones en el marco de la reforma fiscal
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Impuestos, gasto público y confianza, ¿una relación improbable?
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Los titanes mundiales del petróleo y el gas
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

La pobreza en perspectiva histórica ¿Veinte años no son nada?
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

La firme marcha de la desigualdad
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Factofilia. 2015: hacia una nueva agenda global de desarrollo
Roberto Castellanos y Eduardo Bohórquez

¿Qué medimos en la lucha contra el hambre?
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Bicicletas, autos eléctricos y oficinas-hotel. El verdadero umbral del siglo XXI
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Parquímetros y franeleros: de cómo diez pesitos se convierten en tres mil millones de pesos
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Factofilia: Una radiografía de la desigualdad en México
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Factofilia: Más allá de la partícula divina
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos