Lunes, 27 Octubre 2014
Artículos relacionados
Tuércele la lengua al cisne
Blog | E'px | Yásnaya Aguilar | 07.06.2012 | 1 Comentario

Yasnaya-bio Sígueme en Twitter @yasnayae

La valoración positiva sobre la multiculturalidad, el pluringüismo y la diversidad misma en todos los ámbitos no puede explicarse fuera de un contexto social e histórico específicos. Antes, las ideas de bienestar y de progreso estuvieron muy ligadas, por lo menos en el caso de México, a la eliminación de las diferencias y una de las más visibles se actualiza en la cantidad de lenguas distintas que se hablan en este país. Sin embargo, en aras de una estandarización social y lingüística que formara ciudadanos mexicanos en igualdad de circunstancias, se implementaron programas de castellanización que siguen teniendo repercusiones hasta ahora. Sin embargo, lo terrible de este proceso, no fue que la población indígena aprendiera español (objetivo que sería totalmente válido, aprender otra lengua es algo deseable y muy disfrutable) lo terrible fue que se intentara por todos los medios que esta población dejara de hablar su lengua y los mecanismos que se usaron para lograrlo. Aunque suene contradictorio, el objetivo principal de la castellanización no fue tanto castellanizar, fue luchar contra el uso de las lenguas originarias.

En este contexto, me asombra la galería de castigos corporales y sicológicos que se infringieron para extirpar el uso de las lenguas indígenas, me impresionan porque más allá de ir en contra de la existencia de una lengua, se trató de normar el ámbito estrictamente personal de individuos concretos; trato de imaginar las repercusiones sicológicas que estos castigos tuvieron en ellos, las consecuencias que tuvo en su vida cotidiana y en la valoración de los que eran ellos mismos.

Una mujer ayuujk me narraba que al emigrar a la ciudad fue golpeada por hablar su lengua materna, ella comprendió que lo mejor sería olvidarla; al regresar al pueblo, volvieron a golpearla porque se negaba a hablar ayuujk y al entrar de nuevo a la escuela tuvo que soportar más golpes para lograr que solo hablara español. “¿Qué es lo correcto ahora?” me preguntaba, “¿hablar el mixe o no hablarlo? “Quisiera saber ahora por qué razón me van a golpear”. Algo similar me relataba un profesor de educación primaria, él fue a una escuela Normal donde se convenció de que enseñar solo español y combatir el mixe era la mejor manera de atraer el progreso a su pueblo, así que eso hizo con ahínco durante décadas, ahora sus hijos le reclaman por qué no les enseñó a hablar ayuujk y los nuevos profesores lo ponen como ejemplo de malas prácticas lingüísticas en el aula. “¿Qué es lo correcto ahora?” “¿Cuál es el discurso adecuado?” se preguntaba y me pregunto con él ahora.

Toda la tortura que se ejerció en aras de extinguir las lenguas indígenas rindió frutos, el discurso de que las lenguas indígenas son solo ‘dialectos’ sin utilidad que estorban al progreso, se interiorizó tanto en indígenas y no indígenas que ya ni había necesidad de golpes para dejar de hablarlas. Los discursos ahora están cambiando, parecieran lejanos los días en los que se daba un azote por cada palabra en tzotzil o una multa por cada palabra en mixe pero sin lugar a dudas, los castigos siguen existiendo: hace unos años leí una noticia en la que se narraba el caso de una niña que había sido amarrada durante horas por hablar náhuatl en el salón de clases y también el caso de un reo obligado a hablar solo español. No hace mucho me prohibieron acompañar como intérprete a una paciente en un hospital.

Hablar una lengua materna distinta del español quedó intensamente relacionado con el dolor en los nudillos, con la humillación de una burla pública, con el ardor de los pellizcos, con la desesperación en cada castigo. Existen tantas formas de ejercer el poder sobre el otro mediante actos violentos y es una lástima que obligar a alguien a dejar de hablar su lengua materna forme parte de ese inventario de torturas. ¿Quién puede responder por ellas?

Más allá de los discursos, nuevos o históricos, no se puede negar que las lenguas originarias se están extinguiendo como consecuencia directa de una violación sistemática de los derechos humanos de la población indígena durante los últimos siglos. Por todo esto, me atrevería a decir que la muerte de una lengua, más que un asunto lingüístico, es un asunto de derechos humanos y es desde ahí que, sobre todo, debe explicarse.

Una respuesta para “Tuércele la lengua al cisne
  1. Rodrigo dice:

    A veces desespero un poco al pensar la atención dedicada a la lucha contra la tauromaquia (con todos sus pros y contras) y la poca que se dedica a resarcir el daño infringido a los pueblos nativos del actual territorio mexicano durante cinco siglos. Se quiera o no el pueblo mexicano es un pueblo racista, y mientras no se lo hagan saber no hará nada para cambiarlo.

Dejar un comentario



Información delictiva: lo que nos falta
Es cierto que hoy tenemos más información, pero no necesariamente mejor información. En el diseño y ejecución de políticas públicas y estrategias de seguridad, como en cualquier otro asunto en el que están en juego vidas humanas y recursos, se requiere de precisión. Introducción Mes con mes tenemos noticias sobre la “evolución de la incidencia […]
Josef K. habla mixteco
En El proceso, de Franz Kafka, se narra la historia de Josef K. un oficinista arrestado, acusado y condenado por un crimen del que no se entera nunca. La narración está construida de tal manera que el protagonista tiene que enfrentar un juicio que no entiende, no entiende de qué se le acusa, no entiende […]
Cine, género y derechos humanos
Se presentan en distintas sedes del país dos excelentes opciones para disfrutar del cine y asomarse a las temáticas actuales en los ámbitos del género y los derechos humanos; la Muestra Internacional de Cine con Perspectiva de Género y el 7º Festival Internacional de Cine y Foro de Derechos Humanos de México.   dhfest El […]
¿Por qué y qué traducir a lenguas indígenas?
Waldo Villalobos, nuestro profesor en el taller de traducción literaria en el que nos encontrábamos hablantes de zapoteco, mixe y mixteco, nos dijo: “La lengua a la que más se traduce actualmente es el inglés”. Esta afirmación tiene varias implicaciones, el estatus social y político del inglés parece estar directamente relacionado con el hecho de […]
¿Para qué publicar libros en lenguas indígenas si nadie los lee?
Es lamentable que una de las principales descalificaciones que sufren las publicaciones que se realizan en lenguas mexicanas distintas del español se base en la falta de lectores potenciales. Hace unos días leía una columna que descalificaba la publicación de un material de divulgación sobre nanociencia y nanotecnología en lenguas como el mixteco y el […]
Más leídos
Más comentados
Los grandes problemas actuales de México (25.722)
...

La distribución del ingreso en México (10.337)
...

Jóvenes que no estudian ni trabajan: ¿Cuántos son?, ¿quiénes son?, ¿qué hacer?1 (8.043)
...

¿Por qué es un problema la lectura? (5.334)
Desarrollar el gusto por la lectura no es cuestión meramente de voluntad individual. El interés por los libros aparece sólo en ciertas circunstancias.

Perfil demográfico de México (2.774)
...

Presunto culpable: ¿Por qué nuestro sistema de justicia condena inocentes de forma rutinaria?
Bas­tan­te han es­cri­to y di­cho ter­ce­ros so­bre Pre­sun­to cul­pa­ble....

Los grandes problemas actuales de México
Se dice que el país está sobrediagnosticado, pero en plenas campañas y ante...

I7P5N: la fórmula
Homenaje al ipn con motivo de su 75 aniversario, este ensayo es también una...

China – EUA. ¿Nuevo escenario bipolar?
No hace mucho que regresé de viaje del continente asiático, con el propósito...

La sofocracia y la política científica
Con el cambio de Gobierno, se han escuchado voces que proponen la creación...

1
Foro de Indicadores
Debates que concluyen antes de iniciarse
El proceso legislativo reciente y sus números

Eduardo Bohórquez y Javier Berain

Factofilia: Programas sociales y pobreza, ¿existe relación?
Eduardo Bohórquez y Paola Palacios

Migración de México a Estados Unidos, ¿un éxodo en reversa?
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Donar no es deducir, donar es invertir. Las donaciones en el marco de la reforma fiscal
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Impuestos, gasto público y confianza, ¿una relación improbable?
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Los titanes mundiales del petróleo y el gas
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

La pobreza en perspectiva histórica ¿Veinte años no son nada?
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

La firme marcha de la desigualdad
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Factofilia. 2015: hacia una nueva agenda global de desarrollo
Roberto Castellanos y Eduardo Bohórquez

¿Qué medimos en la lucha contra el hambre?
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Bicicletas, autos eléctricos y oficinas-hotel. El verdadero umbral del siglo XXI
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Parquímetros y franeleros: de cómo diez pesitos se convierten en tres mil millones de pesos
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Factofilia: Una radiografía de la desigualdad en México
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Factofilia: Más allá de la partícula divina
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Factofilia: El acento está en las ciudades. Algunos resultados de la base de datos ECCA 2012
Suhayla Bazbaz y Eduardo Bohórquez