Wednesday, 27 May 2015
Artículos relacionados
El protagonismo desafortunado de Fox
Blog | Norteando | Patrick Corcoran | 12.06.2012 | 0 Comentarios

PatrickCorcoran

La réplica de Ernesto Cordero a Vicente Fox fue un poco grosera, pero sin duda correcta y justa: “Ya nadie toma en serio a Fox”, dijo el ex-candidato a la nominación panista.

Lo que provocó su desdén —y el de muchos demás panistas— fue el apoyo público que ofreció Fox al candidato presidencial del PRI, Enrique Peña Nieto. Pero no es la primera vez que el Presidente Fox provoque tal reacción. De hecho, su carrera pos-presidencial representa una larga serie de ideas equivocadas y momentos penosos. Véase esta lista, que es por cierto parcial:

  • Mantuvo un público pleito con Calderón a lo largo de gestión, culpándole al presidente actual por la derrota panista en los comicios del 2009 y reprochando el uso del ejército para combatir el crimen organizado. Más allá que la cortesía de un ex-presidente de no lanzar ataques a un sucesor del mismo partido, el PAN sufrió derrotas en 2003 bajo Fox, y Fox también incrementó el uso de las fuerzas armadas en tareas de seguridad pública.
  • Se fue enojado antes de acabar una entrevista en 2007, después de una pregunta sobre las acusaciones de bienes ilícitamente ganados, y llamándole vulgar y mentiroso al entrevistador Rubén González Luengas
  • Se presumió en una entrevista con el Associated Press en 2007 de ser el líder de una lucha mundial contra no sé exactamente qué, diciéndole a su interlocutor, “Estoy montado de nuevo. Estoy en mi caballo. Estoy luchando contra las dictaduras, la demagogia, el populismo.”
  • Ha prestado el Centro Fox, supuestamente un instituto para la investigación y la “formación de líderes”, para conciertos de Juan Gabriel y Elton John, entre otros.
  • El año pasado, hizo un llamado para un pacto con los narcos. Luego acusó de malintencionados a los que etiquetaron su propuesta como tal, pero cuando describió su propuesta con más detalle, efectivamente sí estaba proponiendo un pacto, nada más su etiqueta preferida fue tregua.
  • En abril, anunció planes para conducir un programa de entrevistas en la televisión.

Lo que tienen en común todas estas actuaciones es un deseo evidente de protagonizar, de estar delante de las cámaras y de ser un tema de conversación. Claro, convertirse en un verdadero hombre de estado queda en el olvido. Es una característica común dentro de la farándula, donde es hasta admirable, pero desde luego, lo que es bueno para un participante de Big Brother no siempre lo es para un Presidente de la República.

Es decir, las actuaciones de Fox desde 2007 no han sido dignas del puesto que ocupó anteriormente, ni el papel histórico que desempeñó en llegar a la presidencia.

En los Estados Unidos, hay un modelo establecido que guía a los ex-presidentes. Escriben sus memorias, dan discursos (¡y por muchísimo dinero!) en eventos empresariales, establecen fundaciones y centros de estudio que se dedican a cuidar el legado del ex-mandatario, y actúan como una especie de tío sabiondo para aconsejar a sus partidos, pero casi siempre con cierta distancia de las cámaras. Allí está el guión básico para el ex-presidente americano, y asegura que todos los que dejen el puesto sigan siendo personajes serios. Claro, algunos se han desviado del modelo —un buen ejemplo es el papel protagónico de Bill Clinton durante la candidatura presidencial de su esposa en 2008— pero son casos aislados.

En México, el modelo pos-presidencial sigue sin concretarse, gracias a los cambios constantes en el sistema político de México. Hace menos que un siglo, los presidentes solían acabar asesinados. Durante la época del PRI, los ex-presidentes fueron obligados a mantenerse alejados del centro de la vida pública. Como dijo Adolfo Ruiz Cortines al dejar la presidencia, “Pertenezco a la augusta institución de los ex, quienes tienen como primer deber respetar al que es y evidenciar absoluta disciplina.” En aquel tiempo, si un “ex” ocupaba algún puesto, típicamente era lejos del foco del poder: al salir de Los Pinos, Miguel Alemán, por ejemplo, fue el presidente del Consejo Nacional de Turismo, y luego se convirtió en el tesorero de la Academia Mexicana de la Lengua.

Pero tal modelo simplemente no es viable en un sistema político abierto y moderno. En la época democrática, hemos visto tres filosofías distintas de Salinas, Zedillo, y Fox. Para mí, la postura más admirable ha sido la de Zedillo, quién se ha instalado en Yale, donde funciona como el director del Centro de Estudio de la Globalización. Sin embargo, es poco probable que todos los presidentes encuentren puestos en universidades prestigiosas, ni que quieran acabar así. En Salinas, tenemos un alternativo que, aunque sea menos admirable, me parece más realista para la mayoría de los presidentes: además de defender su legado en una serie de libros, sigue siendo un actor político activo al margen de la vista pública. Desde luego, Salinas es una figura polémica, pero más por lo que hizo durante su sexenio que por sus intentos desesperados de mantenerse relevante.

Eso de la desesperación para seguir relevante ya se ha convertido en el terreno de Fox, quien ha presentado a sus sucesores un modelo para evitar. Poca seriedad, mucho ruido.

Dejar un comentario



Los Clinton: La familia que pretende regresar a la Casa Blanca
Hillary Clinton sigue siendo la candidata a la presidencia estadounidense más formidable. Es casi seguro que sea la abanderada de los demócratas, y muy probable que gane el puesto político más importante del país en 18 meses. Sin embargo, los reportes de las últimas semanas sobre la Fundación de su marido abren serios cuestionamientos sobre […]
A setenta años del fin de la Segunda Guerra Mundial
La semana antepasada, en varias capitales de todo el mundo, se realizaron eventos para festejar el 70º aniversario del fin de la fase europea de la Segunda Guerra Mundial (la guerra del Pacífico tenía que esperar unos meses más). Los festejos marcaron lo que quizá sigue siendo el esfuerzo colectivo más monumental de la historia […]
Estados Unidos y América Latina: una relación ambivalente
Desde siempre, la percepción de la relación entre Estados Unidos y sus vecinos latinoamericanos ha sido en cierto grado ambivalente. Por un lado, las quejas de una falta de interés de Washington en su propio vecindario son, y siempre han sido, un montón. Las columnas de Andrés Oppenheimer son un ejemplo prominente y representativo, pero […]
Crisis política, retos estratégicos de los movimientos sociales y el futuro de la democracia en México
En las delicadas circunstancias que vive el país, producto de una democratización a medias y de la persistencia de los poderes fácticos, entre otras causas, se habla cada vez más del riesgo de una restauración. Estamos ante una disyuntiva histórica. ¿Cómo evitar un retroceso autoritario? México experimenta hoy una crisis política tan grave como la […]
Las elecciones en puerta y la falta de confianza en la democracia
Mientras los comicios de medio sexenio se acercan, muchos analistas y comentaristas han dedicado unas palabras a un tema de interés eterno: la desilusión popular con la democracia mexicana. Hay muchas causas recientes de esta sensación generalizada: los estudiantes de Iguala, la casita de Angélica Rivera, la masacre en Tlatlaya y los helicópteros de David […]
Más leídos
Más comentados
Los grandes problemas actuales de México (130.671)
...

La distribución del ingreso en México (41.005)
...

Jóvenes que no estudian ni trabajan: ¿Cuántos son?, ¿quiénes son?, ¿qué hacer?1 (32.546)
...

¿Por qué es un problema la lectura? (24.296)
Desarrollar el gusto por la lectura no es cuestión meramente de voluntad individual. El interés por los libros aparece sólo en ciertas circunstancias.

Discusiones sobre Ética y Periodismo (Exclusivo Internet) (19.071)
...

Presunto culpable: ¿Por qué nuestro sistema de justicia condena inocentes de forma rutinaria?
Bas­tan­te han es­cri­to y di­cho ter­ce­ros so­bre Pre­sun­to cul­pa­ble....

Los grandes problemas actuales de México
Se dice que el país está sobrediagnosticado, pero en plenas campañas y ante...

I7P5N: la fórmula
Homenaje al ipn con motivo de su 75 aniversario, este ensayo es también una...

China – EUA. ¿Nuevo escenario bipolar?
No hace mucho que regresé de viaje del continente asiático, con el propósito...

La sofocracia y la política científica
Con el cambio de Gobierno, se han escuchado voces que proponen la creación...

1
Foro de Indicadores
Indicadores económicos de México febrero 2015
INEGI y Camacro

Adjudicación directa: ¿excepción que se vuelve norma?
Eduardo Bohórquez y Rafael García Aceves

Debates que concluyen antes de iniciarse
El proceso legislativo reciente y sus números

Eduardo Bohórquez y Javier Berain

Factofilia: Programas sociales y pobreza, ¿existe relación?
Eduardo Bohórquez y Paola Palacios

Migración de México a Estados Unidos, ¿un éxodo en reversa?
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Donar no es deducir, donar es invertir. Las donaciones en el marco de la reforma fiscal
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Impuestos, gasto público y confianza, ¿una relación improbable?
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Los titanes mundiales del petróleo y el gas
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

La pobreza en perspectiva histórica ¿Veinte años no son nada?
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

La firme marcha de la desigualdad
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Factofilia. 2015: hacia una nueva agenda global de desarrollo
Roberto Castellanos y Eduardo Bohórquez

¿Qué medimos en la lucha contra el hambre?
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Bicicletas, autos eléctricos y oficinas-hotel. El verdadero umbral del siglo XXI
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Parquímetros y franeleros: de cómo diez pesitos se convierten en tres mil millones de pesos
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Factofilia: Una radiografía de la desigualdad en México
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos