Lunes, 27 Octubre 2014
Artículos relacionados
El padrino del Consenso se llama John Williamson
Blog | Norteando | Patrick Corcoran | 03.04.2012 | 0 Comentarios

PatrickCorcoran

En unos cuantos meses, con un nuevo presidente instalado en Los Pinos, México iniciará una nueva fase de su desarrollo económico, la primera después de la crisis mundial de 2008 y 2009. Además, lo más probable es que se acaben los 12 años del panismo en Los Pinos, así que el cambio inevitable de una nueva administración será aún mayor por un probable cambio de partido también.

Seguramente las voces opuestas al neoliberalismo y el Consenso de Washington verán una oportunidad para opinar que ya es hora de cambiar el modelo, que la filosofía no ha funcionado. Es indudable que los años del Consenso no han producido crecimiento adecuado en México. (Desde 1991, el crecimiento ha superado 6.0 por ciento en solamente dos ocasiones, mientras en China, ha sumado más que 7 por ciento en cada año de ese periodo.) Pero el debate importante es determinar por qué no. Resulta que el Consenso, aunque se ha asociado con un modelo poco exitoso, es un marco muy amplio, y la mayor parte es bastante recomendable.

El padrino del Consenso se llama John Williamson, un economista de larga trayectoria del Peterson Institute for International Economics. En 1989, lanzó sus 10 mandamientos que formaron el Consenso: disciplina fiscal, para evitar que un déficit presupuestario exagerado; redirección del gasto público hacia sectores que fomentan el crecimiento, como la infraestructura, la educación, y la salud pública; reforma tributaria, para que haya una base impositiva amplia; tasas de interés determinadas por el mercado; un tipo de cambio competitivo; liberalización de comercio; liberalización de inversión extranjera directa; privatización de los paraestatales; quitar regulaciones que impiden la entrada de nuevas empresas; y protección legal para los derechos propietarios.

Llama la atención que no es una lista muy polémica. No hay un economista en el mundo que esté en contra de la disciplina fiscal, el gasto educacional, o la competitividad. Quitando la entrada sobre la privatización, parece más bien una lista de Lula que el credo de Reagan o Pinochet.

Entonces, si casi todo lo que sugirió Williamson era tan sensato, ¿por qué tanto rencor?

El factor clave es la implementación: las reformas se llevaron a cabo de una forma dogmática, apresurada, e ideológica. Es decir, los políticos latinoamericanos y los asesores en las instituciones como el FMI resultaron más papistas que el papa, e ignoraron cualquier matiz o nota de precaución que Williamson expuso.

Vean, por ejemplo, lo que escribió Williamson sobre la privatización:

“Mi opinión personal es que la privatización puede ser muy constructivo cuando una mayor competencia es el resultado, y útil cuando alivia las presiones fiscales, pero no estoy convencido de que el servicio público siempre sea inferior a las adquisiciones privadas como la fuerza impulsadora.”

Ese comentario cauteloso tiene muy poco que ver con la campaña de liquidación de los paraestatales de Salinas, presidente responsable por 96 por ciento de las privatizaciones de los 1980s y ‘90. En lugar de más competencia, México recibió el Telmex de Carlos Slim; en lugar de la eficiencia, México se quedó con la banca que se desplomó en la crisis que estalló en el ‘94.

Al mismo tiempo, la segunda recomendación casi desapareció de la conciencia reformista. La inversión educativa era nada más un afterthought, una idea ignorada. Aquí es posible criticarle a Williamson directamente; si la lista original hubiera hecho más hincapié en el gasto social, en tejer una red de seguridad económica básica en lugar de buscar solamente en el crecimiento, puede que haya provocado menos ira popular.

Además, lo que luego se entendió como el Consenso de Washington incluyó muchas cosas que la receta original ignoró. La más obvia es liberalización de la cuenta de capital, clave para la crisis de 1994 en México, y varias otras por todos los rincones del mundo. Williamson no ofreció una opinión sobre el asunto, lo cual indica ambivalencia o hasta oposición. Sin embargo, el FMI y otros grupos presentaron la apertura de la cuenta de capital como un paso importante de la modernización económica. Igual con el régimen monetario: Williamson habla de un tipo competitivo, que puede significar muchas cosas. Sin embargo, los regímenes de tipo de cambio fijo fueron la moda impulsada en los ‘90, entre más duro—como el sistema de convertibilidad de Argentina—mejor. Aunque Williamson no abogaba por los tipos fijos, estos se convirtieron en la doctrina, y fueron otra clave para las crisis como la de México, varios países asiáticos, y Argentina.

No importa la filosofía, siempre es peligroso llevarla a extremos sin tomar en cuenta el contexto; un toque de humildad y precaución pragmática no vienen nada mal. A mi parecer, esta ignorancia del contexto y falta de modestidad fueron los pecados principales del Consenso de Washington, y conllevaron consecuencias bastante graves, tanto para México como para toda la región. Pero eso no quiere decir que la receta en sí fue errónea. Si el próximo presidente mexicano habla de cambiar el modelo económico, ojalá y recuerde todo lo positivo que aparece en la lista de Williamson.

Claro, las prescripciones del Consenso, aún aplicada de manera práctica, no son suficientes para asegurar el crecimiento rápido y sostenido que México necesita. Unas sugerencias para lograr precisamente eso serán el tema de un post futuro.

Dejar un comentario



Rick Perry, gobernador de Texas, vs. México
El gobernador de Texas, Rick Perry, se encuentra en pleito con el gobierno mexicano. En medio de un debate sobre cómo lidiar con el Estado Islámico, Perry ofreció la especulación, completamente sin fundamento, de que el grupo terrorista intenta filtrar agentes en territorio estadounidense por la frontera de Juárez. Para prevenir esta amenaza inventada, Perry […]
Plantíos de coca en Chiapas: riesgo inminente
La semana pasada, el ejército mexicano anunció el hallazgo de un plantío de coca, la planta que se usa para la fabricación de la cocaína, en la ciudad fronteriza de Tuxtla Chico, Chiapas. El pequeño cultivo de 1,250 metros cuadrados tenía suficiente espacio para 1,639 plantas. Fue el primer descubrimiento de este tipo que se […]
Obama contra ISIS
Todo indica que Estados Unidos volverá al ataque en el Medio Oriente. Esta vez, el enemigo es el Estado Islámico de Irak y Siria, o ISIS, un grupo que ha dominado las noticias durante los meses recientes con sus avances militares en Irak, la amenaza de aniquilar una población cristiana iraquí, y las decapitaciones de […]
Nuevas rivalidades mundiales
  Desde hace siglos, las rivalidades entre los grandes poderes han determinado el curso de la historia. Francia, España e Inglaterra pelearon por el control de Europa, América y África desde el año 1500 hasta entrado el siglo xix. Luego se sumaron a la contienda Alemania y Rusia, y España claudicó: los conflictos entre estos […]
Armas inteligentes
Hace unas semanas, el Washington Post publicó un artículo sobre Ernst Mauch, un ingeniero y diseñador estrella de armas. Mauch es un veterano —con 30 años de servicio— de la empresa alemana Heckler & Koch, famoso por (entre otras cosas) diseñar el rifle que ultimó a Osama bin Laden, y otras armas muy populares. Pero […]
Más leídos
Más comentados
Los grandes problemas actuales de México (25.675)
...

La distribución del ingreso en México (10.334)
...

Jóvenes que no estudian ni trabajan: ¿Cuántos son?, ¿quiénes son?, ¿qué hacer?1 (8.043)
...

¿Por qué es un problema la lectura? (5.330)
Desarrollar el gusto por la lectura no es cuestión meramente de voluntad individual. El interés por los libros aparece sólo en ciertas circunstancias.

Perfil demográfico de México (2.774)
...

Presunto culpable: ¿Por qué nuestro sistema de justicia condena inocentes de forma rutinaria?
Bas­tan­te han es­cri­to y di­cho ter­ce­ros so­bre Pre­sun­to cul­pa­ble....

Los grandes problemas actuales de México
Se dice que el país está sobrediagnosticado, pero en plenas campañas y ante...

I7P5N: la fórmula
Homenaje al ipn con motivo de su 75 aniversario, este ensayo es también una...

China – EUA. ¿Nuevo escenario bipolar?
No hace mucho que regresé de viaje del continente asiático, con el propósito...

La sofocracia y la política científica
Con el cambio de Gobierno, se han escuchado voces que proponen la creación...

1
Foro de Indicadores
Debates que concluyen antes de iniciarse
El proceso legislativo reciente y sus números

Eduardo Bohórquez y Javier Berain

Factofilia: Programas sociales y pobreza, ¿existe relación?
Eduardo Bohórquez y Paola Palacios

Migración de México a Estados Unidos, ¿un éxodo en reversa?
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Donar no es deducir, donar es invertir. Las donaciones en el marco de la reforma fiscal
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Impuestos, gasto público y confianza, ¿una relación improbable?
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Los titanes mundiales del petróleo y el gas
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

La pobreza en perspectiva histórica ¿Veinte años no son nada?
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

La firme marcha de la desigualdad
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Factofilia. 2015: hacia una nueva agenda global de desarrollo
Roberto Castellanos y Eduardo Bohórquez

¿Qué medimos en la lucha contra el hambre?
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Bicicletas, autos eléctricos y oficinas-hotel. El verdadero umbral del siglo XXI
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Parquímetros y franeleros: de cómo diez pesitos se convierten en tres mil millones de pesos
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Factofilia: Una radiografía de la desigualdad en México
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Factofilia: Más allá de la partícula divina
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Factofilia: El acento está en las ciudades. Algunos resultados de la base de datos ECCA 2012
Suhayla Bazbaz y Eduardo Bohórquez