Miércoles, 26 Noviembre 2014
Artículos relacionados
Derecho a portar armas: ¿derecho a matar?
Blog | Norteando | Patrick Corcoran | 17.04.2012 | 0 Comentarios

PatrickCorcoran

Hace dos años, después del ataque contra Salvador Cabañas, que le costó su carrera futbolística y por poco su vida, Ciro Gómez Leyva escribió:

“Sin pistola de por medio, seguramente Cabañas, o el JJ, estarían recuperándose de una fractura de nariz, saldo de un pleito de cantina, como los de Barcelona, Londres, Miami, la Ciudad de México.”

Palabras sensatas, sin duda. El caso de Trayvon Martin, que ha cautivado los Estados Unidos desde hace meses, me recuerda mucho a ellas. El 26 de febrero, Martin, un adolescente afro-americano de 17 años, murió por un balazo de la pistola de George Zimmerman, un voluntario en un programa de vigilancia comunitaria en Sanford, una pequeña ciudad de Florida.

Poco antes de morir, Martin iba caminando a una tiendita en el fraccionamiento de su madrastra. Al ver a Martin, a Zimmerman le despertaron sospechas. Le reportó a la policía como un malandro posiblemente drogado, y empezó a seguir al joven, por cierto en contra de la orden de la policía. Martin se dio cuenta que le estaba siguiendo, y en algún momento se dio una enfrentamiento. Zimmerman andaba armado con una pistola, la cual usó para ultimar a Martin con un tiro al pecho.

Había mucha evidencia de que la versión de Zimmerman—que sostuvo que Martin se le acercó, le tumbó con un golpe a la cara, y que le golpeó la cabeza contra la banqueta— fue exagerada o hasta inventada. (Cabe mencionar que Zimmerman pesaba casi 50 kilos más que Martin.) Muchos acusaron a Zimmerman, que reportaba jóvenes “sospechosos” a la policía semanalmente, de actuar con un prejuicio racial en contra de Martin, y en la grabación de su llamada a la policía el día de la pelea, parece decirle “coon ass”, una etiqueta vulgar para la raza negra.

A pesar de todo eso, las autoridades de Sanford mostraron más interés en exonerar a Zimmerman que en investigar el caso de fondo, y un proceso penal no se inició. Después de semanas de presión mediática contra las autoridades locales y el interés del gobierno federal, incluso unos comentarios del Presidente Obama sobre el caso y la atención constante de su procuraduría, una fiscal especial nombrada por el gobernador de Florida para investigar el caso, finalmente levantó cargos de homicidio contra Zimmerman la semana pasada.

Hay muchos detalles que aún no han salido a la luz, pero lo que es innegable es que si Zimmerman no hubiera traído pistola, Martin estaría vivo, Zimmerman no estaría enfrentando cadena perpetua, y yo no estaría escribiendo de ellos el día de hoy. Sin el arma, en el peor de los casos, alguien se habría acabado con una conmoción o la nariz rota, o más probable aún, simplemente lleno de coraje. Pero muerto no.

Siempre va a existir el racismo, el odio, y los pleitos idiotas. (Si bien me acuerdo, lo de Cabañas empezó con un reclamo al delantero por no meter más goles con el América; no me puedo imaginar una razón más estúpida para dispararle a alguien.) Como implica el comentario de Gómez Leyva, una sociedad responsable debería enfocarse en alejar las armas mortales de esas facetas lamentables pero inevitables de la existencia humana. Es decir, si se permite que todo el mundo ande con pistolas, la posibilidad de que un arranque de enojo se convierta en un homicidio es mucho mayor.

Lo que es evidente en los casos aislados también se percibe en estudios académicos. Hay un sinfín de investigaciones que demuestran que una mayor presencia de armas implica una tasa elevada de homicidios. Este reporte de Harvard ofrece un resumen de seis investigaciones—y existen más—demostrando la tendencia a través de comparaciones de varios países y de estados distintos de un mismo país.

Un vínculo entre la presencia de pistolas y una mayor tasa de homicidios es la cosa más lógica. Es más, es una observación tan obvia que seguramente unos lectores se están preguntando por qué pierdo esfuerzos en hacer el argumento. Sin embargo, Estados Unidos, un país líder en muchos aspectos, no ha entrado en razón. Gracias a una interpretación dudable de la Segunda Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos, y gracias a un cabildeo sofisticado y despiadado que aboga por el derecho casi ilimitado de poseer armas mortales, el movimiento de limitar el acceso a las armas de fuego va perdiendo influencia, no importa la presencia de una administración demócrata. Por eso, Estados Unidos es mucho más violento que cualquier país con un nivel de desarrollo comparable. Por eso, las sospechas infundadas de George Zimmerman pudieron convertirse en no solamente una confrontación innecesaria, sino una muerte trágica también.

Es una lástima.

Dejar un comentario



Los nuevos hacendados de México
Resulta que el mejor papel de villana que le ha tocado a la Gaviota es, nada menos, que el de Angélica Rivera, la primera dama. Sobran razones para estar indignados y enfadados con su explicación de su casita en Las Lomas. La más importante es que no dijo nada para esclarecer el conflicto básico en […]
El resultado de las elecciones en Estados Unidos
Las últimas elecciones de la época obamista ya se llevaron a cabo, no le fueron favorables al presidente. El entorno político se ha complicado mucho para los demócratas, ya que cedieron control del Senado a sus adversarios republicanos. Desde 2010 no tienen una mayoría en la Cámara Baja, así que la totalidad del Congreso está […]
No basta con capturar a los capos
México está pasando por un periodo interesante, y contradictorio, en la seguridad pública. En las últimas semanas, las fuerzas federales han capturado a dos de las mayores referencias del narco mexicano: Héctor Beltrán Leyva y Vicente Carrillo Fuentes. Dichas detenciones efectivamente acaban con dos de las familias criminales de más resonancia de los últimos 25 […]
¿Las remesas ayudan a reducir el crimen?
En pos de una respuesta a esta pregunta, un reporte publicado por el Banco Internacional de Desarrollo el pasado mayo analiza a México durante el periodo de 2002 a 2010. México es un país ejemplar para considerar los efectos, ya que las remesas son una gran parte de la economía; según los autores, las remesas […]
Rick Perry, gobernador de Texas, vs. México
El gobernador de Texas, Rick Perry, se encuentra en pleito con el gobierno mexicano. En medio de un debate sobre cómo lidiar con el Estado Islámico, Perry ofreció la especulación, completamente sin fundamento, de que el grupo terrorista intenta filtrar agentes en territorio estadounidense por la frontera de Juárez. Para prevenir esta amenaza inventada, Perry […]
Más leídos
Más comentados
Los grandes problemas actuales de México (33.492)
...

La distribución del ingreso en México (12.846)
...

Jóvenes que no estudian ni trabajan: ¿Cuántos son?, ¿quiénes son?, ¿qué hacer?1 (10.296)
...

¿Por qué es un problema la lectura? (6.934)
Desarrollar el gusto por la lectura no es cuestión meramente de voluntad individual. El interés por los libros aparece sólo en ciertas circunstancias.

Perfil demográfico de México (3.732)
...

Presunto culpable: ¿Por qué nuestro sistema de justicia condena inocentes de forma rutinaria?
Bas­tan­te han es­cri­to y di­cho ter­ce­ros so­bre Pre­sun­to cul­pa­ble....

Los grandes problemas actuales de México
Se dice que el país está sobrediagnosticado, pero en plenas campañas y ante...

I7P5N: la fórmula
Homenaje al ipn con motivo de su 75 aniversario, este ensayo es también una...

China – EUA. ¿Nuevo escenario bipolar?
No hace mucho que regresé de viaje del continente asiático, con el propósito...

La sofocracia y la política científica
Con el cambio de Gobierno, se han escuchado voces que proponen la creación...

1
Foro de Indicadores
Adjudicación directa: ¿excepción que se vuelve norma?
Eduardo Bohórquez y Rafael García Aceves

Debates que concluyen antes de iniciarse
El proceso legislativo reciente y sus números

Eduardo Bohórquez y Javier Berain

Factofilia: Programas sociales y pobreza, ¿existe relación?
Eduardo Bohórquez y Paola Palacios

Migración de México a Estados Unidos, ¿un éxodo en reversa?
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Donar no es deducir, donar es invertir. Las donaciones en el marco de la reforma fiscal
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Impuestos, gasto público y confianza, ¿una relación improbable?
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Los titanes mundiales del petróleo y el gas
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

La pobreza en perspectiva histórica ¿Veinte años no son nada?
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

La firme marcha de la desigualdad
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Factofilia. 2015: hacia una nueva agenda global de desarrollo
Roberto Castellanos y Eduardo Bohórquez

¿Qué medimos en la lucha contra el hambre?
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Bicicletas, autos eléctricos y oficinas-hotel. El verdadero umbral del siglo XXI
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Parquímetros y franeleros: de cómo diez pesitos se convierten en tres mil millones de pesos
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Factofilia: Una radiografía de la desigualdad en México
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Factofilia: Más allá de la partícula divina
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos