Saturday, 25 April 2015
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¿Hay soluciones al problema educativo de México?
Blog | Norteando | Patrick Corcoran | 17.07.2012 | 2 Comentarios

PatrickCorcoran

Uno de los retos principales para el próximo presidente será el sistema educativo. No es una sorpresa, ni tampoco un problema recién surgido: desde hace una generación, la educación ha sido un punto débil en la economía de México, y un impedimento a un desarrollo más dinámico y sostenible.

La figura icónica de los problemas educativos es Elba Esther Gordillo, y aunque las barreras van mucho más allá que una sola persona, es indudable que ella y su SNTE representan una barrera mayor a un sistema más eficiente y más alineado con las necesidades de la economía global. Gracias a estas fuerzas retrógradas, las aulas mexicanas están llenas de maestros con poca preparación y menos motivación, la rendición de cuentas casi no existe, y una tras otra reforma ha quedado corta a las necesidades del país.

Por eso, México sigue siendo de los peores países de la OCDE en el examen PISA, que mide el rango de conocimientos y habilidades de los alumnos de 15 años de edad. Por eso, según el Reporte de Competitividad Global, México quedó en el lugar 107 en cuanto a la calidad de su sistema educativo, de un total de 142 países—por debajo que Siria, Uganda, Irán, y Bolivia, entre otros países no muy envidiables. Otras medidas arrojan datos parecidos.

Una mejoría enorme en la educación básica no es imposible, pero nada en los últimos 30 años nos indica que es probable durante el próximo sexenio. Más que un giro radical, la próxima administración, siendo pragmática, debería pensar más bien en una serie de cambios marginales y mejorías ligeras. No digo eso para disculpar la probable falta de progreso durante el sexenio entrante, sino simplemente para apuntar que si Peña Nieto está pensando en el terreno de logros históricos, el sistema educativo sería una muy mala apuesta.

Sin embargo, dentro de este entorno pesimista, hay unas iniciativas que podrían tener un impacto mayor en la preparación profesional de los jóvenes mexicanos. Una relativamente fácil de llevar a cabo sería impulsar un incremento dramático en el flujo de estudiantes mexicanos hacia universidades extranjeras, en particular las de Estados Unidos.

El sistema universitario de la Unión Americana es el mejor del mundo, y quizá el factor más importante en su potencia económica. De las 20 mejores universidades del mundo según la revista US News, 13 son estadounidenses. Según la revista británica Times Higher Education, 14 de las mejores 20 y 75 de las mejores 200 del mundo se encuentran dentro de los Estados Unidos. Más aún, muchas de estas universidades son fábricas para los científicos e ingenieros que tanta falta le hacen a México. Las universidades estadounidenses representan una oportunidad valiosa para México, que tiene una cercanía y conexión con su vecino al norte de los cuales pocos países pueden presumir.

Sin embargo, a pesar de los vínculos estrechísimos en la cultura y la economía de cada país, los vínculos educativos son casi nulos. Según el reporte más reciente del International Institute of Economics, en Washington, México es el noveno país en el mundo en el número de sus alumnos estudiando en instituciones estadounidenses, con 13,713 en el año escolar de 2010-11. Peor aún, el número no ha subido en años recientes: en el primer año escolar del sexenio que está por acabarse, fueron 113 alumnos más a estudiar en EU que el año pasado.

Es entendible que países enormes China y la India —números 1 y 2, respectivamente— mandan más universitarios que México a Estados Unidos, pese a las barreras geográficas y financieras. Es comprensible que Canadá (cuarto lugar), por su cercanía geográfica y lingüística, también le gana a México. Pero países más pequeños, más lejos, y en algunos casos más pobres que México también le superan en esta lista: hay más jóvenes de Corea del Sur (tercer lugar), Vietnam (octavo), Arabia Saudita (sexto), y Taiwán (quinto) que mexicanos en las universidades estadounidenses. Felicidades a aquellos países por su ambición educativa, pero no hay explicación aceptable para que Corea —cuya capital queda a unos 10 mil kilómetros de Washington, cuya población ni siquiera alcanza 50 millones de personas, o sea menos que la mitad de México— mande cinco veces más alumnos que México al vecino más cercano de éste último.

Hay muchas maneras que el gobierno mexicano puede rebatir esta tendencia y subir esta lista, desde promover convenios con universidades estadounidenses hasta otorgar subsidios para que alumnos sobresalientes puedan pagar su estancia en el extranjero. No son muy complicados, y no requieren que muchos actores distintos asienten. Lo mejor de todo esto es que no hay un interés fáctico u oposición organizada con la cual tendría que negociar. Ya que no estamos hablando de la educación básica, las mañas que el SNTE ha utilizado para tronar todos las reformas pasadas no representan ninguna amenaza.

Desde luego, mandar al doble, al triple, o hasta 10 veces más jóvenes mexicanos a estudiar en instituciones como Harvard o Yale no representa una solución de fondo a la crisis educativa. La población que puede estudiar carreras en el extranjero siempre será una minoría, y aún incrementando el tamaño de este grupo, se haría muy poco para mejorar el sistema de educación básica.

Sin embargo, aunque otros problemas educativos persistan, darles a miles de jóvenes la oportunidad de obtener un título de una universidad de altísimo nivel es un paso fácil para un México más competitivo.

2 Respuestas para “¿Hay soluciones al problema educativo de México?
  1. Lamentablemente no veo una solución a corto ni a mediano plazo. México tiene un rezago educativo que en lugar de superarse va empeorando.
    ¿En cuántos sexenios o décadas lograremos mejorar la educación en nuestro país? Me gustaría que vieran en la página web que cité, algunos videos de niños de primer grado que lograron leer a niveles poco comunes para su edad y grado. Para los próximos meses su avance podría ser sorprendente, pero ¿Realmente los temas educativos son del interés de la sociedad mexicana?

  2. Edgar dice:

    Hola Patrick,

    No entiendo por qué tu propuesta puede funcionarle a un país como México. Es cierto que las familias con recursos en China e India suelen mandar a sus hijos a estudiar a Estados Unidos. Yo estudio un doctorado en Estados Unidos y he conocido a muchos alumnos de licenciatura originarios de estos países. La mayoría de estos intenta quedarse a trabajar en este país, no regresar a sus países de origen. Mas aun, aquellos estudiantes de preparatoria con el perfil requerido para ser aceptados en universidades de élite en Estados Unidos probablemente serán aquellos cuyos padres se esforzaron más en proveerles una educación de alta calidad en primer lugar; es decir, jóvenes urbanos de clases medias y altas, de modo que esta política me suena, de entrada, regresiva.

    Al margen de lo anterior, la educación A NIVEL LICENCIATURA en universidades como Harvard o Yale en Estados Unidos no es MUCHO mejor que la que se puede obtener en muy buenas universidades en México, como el Colmex, el CIDE, el ITAM, algunos campus del ITESM y algunas facultades y escuelas superiores de la UNAM, el IPN o la UAM, por mencionar aquellas de las que tengo conocimiento. La gran diferencia de Estados Unidos con respecto a México se encuentra en el apoyo a la investigación científica que se realiza en esas universidades. Si checas los rankings a nivel licenciatura de, digamos, US News, verás que muchas instituciones en las que no se imparten posgrados (colleges) se encuentran ubicadas en los primeros lugares, empatadas con universidades de mucho prestigio, pues en los colleges la docencia y no la investigación es lo que determina el empleo de los profesores.

    En este sentido subsidiar el acceso de estudiantes a universidades de prestigio en México me parecería una mejor política, pues la diferencia en las colegiaturas entre la instituciones de élite en México y las de Estados Unidos parece no ser completamente compensada por diferencias en calidad.

    Finalmente te recordaría que el problema fundamental en México es la educación básica. Mas aun, diversos estudios en economía en países desarrollados y en vías de desarrollo han señalado que los mayores retornos a la educación se encuentran en los niveles más básicos, pues es en la niñez cuando la mayor parte de las capacidades y habilidades intelectuales son adquiridas. Por esto, lo que el gobierno entrante podría hacer es crear primarias de alta calidad cuya planta académica sea independiente del SNTE y subsidiar la asistencia a las mismas de estudiantes de escasos recursos a lo largo del país.

    ¿Qué opinas?

    Un saludo,
    Edgar Cortés

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