Lunes, 27 Octubre 2014
Artículos relacionados
Transformar los sentidos: dos acercamientos a la realidad virtual
Blog | Optográfica | Helena Okón | 13.04.2011 | 0 Comentarios

En 1968 un colectivo experimental de artistas y arquitectos austriacos, la Haus-Rucker-Co. creó una serie de artefactos conocidos como “transformadores ambientales”. Utilizados a manera de cascos posicionados sobre la cabeza, su propósito era transformar las percepciones sensoriales del usuario por un tiempo limitado. El objetivo de estos curiosos aparatos era lograr que los sentidos de la vista y el oído se liberaran de la apatía que los domina habitualmente. El método para lograrlo incluía el uso de visores de colores, luces brillantes y audífonos estereofónicos. En teoría, los elementos individuales de cada sentido se descomponían para luego reconfigurarse como nuevas experiencias, logrando una transformación acústica y visual. El colectivo creó tres diferentes “transformadores ambientales”: Flyhead, Viewatomizer, y el Drizzler, todos creados bajo el concepto de aislar al usuario del mundo exterior al establecer una barrera entre el mundo y los sentidos. Significativamente, esta barrera manufacturada era de plástico.

transformadores-ambientales

Hasta cierto punto, la Hans-Rucker-Co. intentaba alcanzar con los “transformadores ambientales” las primeras versiones de lo que hoy en día llamamos realidad virtual. El objetivo de sus diseños era desencajar al individuo de la apatía de la vida, una función similar a la que tuvieran las “cajas de empatía” retratadas en la novela de Philip K. Dick “Sueñan los androides con ovejas eléctricas?”, adaptada en 1982 para la película “Blade Runner”. La novela se desarrolla en un futuro diatópico que se ha convertido ya en un clásico de la literatura y el cine, pero cuyos detalles no quisiera arruinar a quien no ha leído la novela. Baste con mencionar, para efectos de este texto, que los habitantes de la sociedad retratada son aficionados a las “cajas de empatía”, aparatos a través de los cuales se conectan a una red virtual donde se funden con los sentimientos de otros devotos a la religión del momento, el Mercerismo. Cada usuario, al estar conectado, siente lo que los demás sienten, empatizando así con sus congéneres y su dios de manera absoluta.

Tanto los “transformadores ambientales” como las “cajas de empatía” responden al deseo humano de deformar los sentidos y manejarlos como substancias maleables sujetas a cambios voluntariamente impuestos. Este impulso por supuesto, es más antiguo que cualquier futuro diatópico o experimento de diseño industrial sesentero. Como impulso primigenio, se remonta al uso de plantas medicinales por chamanes y otros iniciados, actividad que revela ya el deseo de experimentar las complejidades de una realidad alterna.

Blade Runner

Esta búsqueda por la deformación de los sentidos se extiende hasta el mundo de Internet, donde páginas especializadas ofrecen al cibernauta archivos audiovisuales construidos con patrones de colores y sonidos, que tras cierto tiempo de ser observados reproducen los efectos de algunas drogas. Pero no es el impulso por experimentar una realidad alterna lo que hace tan similares a las “cajas de empatía” y los “transformadores ambientales”, sino el hecho de que ambos buscan la disección de las percepciones sensoriales y su traducción en sentimientos y emociones. El concepto que creó a los “trasformadores ambientales” fue el deseo de establecer un amortiguador entre el mundo real y los sentidos del individuo para así poder experimentar los efectos sobre esos sentidos en su forma más pura. Las cajas de empatía de Dick seguían el mismo precepto, pero priorizando la experiencia comunal de los sentidos, partiendo del supuesto que la purificación religiosa se derivaría de ello. Irónicamente, a pesar de buscar la expansión y purificación de los sentidos, la frontera con la realidad virtual se encuentra siempre cerca de la normalización de lo extraordinario. No existe mejor ejemplo de esto que la sociedad capitalista actual, donde utilizamos a diario nuestras propias versiones de “cajas de empatía” y “trasformadores ambientales”. A través de la multiplicidad de aparatos electrónicos que nos rodean buscamos expandir nuestros sentidos, embonar con una comunidad virtual, o sencillamente comunicarnos. Por medio de este fenómeno, cada vez más prevalente, nuestros sentidos se desarticulan y se traducen en emociones con una facilidad cada vez mayor, ya sea a través de la aparente inocencia de un emoticon, la capacidad de resolver dudas enciclopédicas en segundos, o la conexión auditiva a aparatos que emiten sin parar la banda sonora personalizada de nuestras vidas.

Dejar un comentario



Educación emocional y vida ciudadana
Las meras intelectualizaciones o conceptualizaciones son insuficientes para alcanzar una convivencia de tipo ciudadana. Ésta requiere la construcción de valores y actitudes cívicas y democráticas con las cuales se asume que las otras personas son semejantes, para lo cual es necesaria una educación integral que involucre las emociones.   Enajenación y violencia   La discriminación […]
Marca de tinta sobre papel
En esta época, donde el hartazgo en torno a la discusión sobre si desaparecerán los libros físicos o no ha superado, por mucho, a la discusión misma, parecería necedad retomar cualquier elemento de ella. Sin embargo, quisiear apuntar un detalle ínfimo, pero crucial, que toca muchas veces a la discusión: la interacción física que resulta […]
Foto rayada: la tachadura como mácula
Existe un sin fin de razones para querer tachar, magullar y destrozar una fotografía. Todos hemos sido adolescentes. Todos hemos perdido un amor que añoramos, tuvimos y nos vimos perder. Yo sólo he quemado la fotografía de un hombre en mi vida, y ni siquiera fue uno de los importantes. Durante mi breve carrera como […]
Los mirones
La gente se ha detenido a observar la maniobra. Quieren ver al muerto, quieren corroborar su propia mortalidad al mirarlo, se juntan en una larga fila de cuerpos que cuelga de la parte superior de la fotografía “Sin título. (Rescate de un ahogado en Xochimilco con público reflejado en el agua)”, tomada en 1960 por […]
Suicidio en Petrópolis
Me pregunto si la lámpara de noche que acompañó la muerte de Stefan Zweig y su pareja, Lotte Altmann, estaba prendida o apagada cuando los encontraron muertos. El buró de la habitación en Petrópolis, Brasil, está poblado de todo lo que uno espera encontrar al lado de la cama de quien duerme. A parte de […]
Más leídos
Más comentados
Los grandes problemas actuales de México (25.674)
...

La distribución del ingreso en México (10.334)
...

Jóvenes que no estudian ni trabajan: ¿Cuántos son?, ¿quiénes son?, ¿qué hacer?1 (8.043)
...

¿Por qué es un problema la lectura? (5.330)
Desarrollar el gusto por la lectura no es cuestión meramente de voluntad individual. El interés por los libros aparece sólo en ciertas circunstancias.

Perfil demográfico de México (2.774)
...

Presunto culpable: ¿Por qué nuestro sistema de justicia condena inocentes de forma rutinaria?
Bas­tan­te han es­cri­to y di­cho ter­ce­ros so­bre Pre­sun­to cul­pa­ble....

Los grandes problemas actuales de México
Se dice que el país está sobrediagnosticado, pero en plenas campañas y ante...

I7P5N: la fórmula
Homenaje al ipn con motivo de su 75 aniversario, este ensayo es también una...

China – EUA. ¿Nuevo escenario bipolar?
No hace mucho que regresé de viaje del continente asiático, con el propósito...

La sofocracia y la política científica
Con el cambio de Gobierno, se han escuchado voces que proponen la creación...

1
Foro de Indicadores
Debates que concluyen antes de iniciarse
El proceso legislativo reciente y sus números

Eduardo Bohórquez y Javier Berain

Factofilia: Programas sociales y pobreza, ¿existe relación?
Eduardo Bohórquez y Paola Palacios

Migración de México a Estados Unidos, ¿un éxodo en reversa?
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Donar no es deducir, donar es invertir. Las donaciones en el marco de la reforma fiscal
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Impuestos, gasto público y confianza, ¿una relación improbable?
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Los titanes mundiales del petróleo y el gas
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

La pobreza en perspectiva histórica ¿Veinte años no son nada?
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

La firme marcha de la desigualdad
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Factofilia. 2015: hacia una nueva agenda global de desarrollo
Roberto Castellanos y Eduardo Bohórquez

¿Qué medimos en la lucha contra el hambre?
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Bicicletas, autos eléctricos y oficinas-hotel. El verdadero umbral del siglo XXI
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Parquímetros y franeleros: de cómo diez pesitos se convierten en tres mil millones de pesos
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Factofilia: Una radiografía de la desigualdad en México
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Factofilia: Más allá de la partícula divina
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Factofilia: El acento está en las ciudades. Algunos resultados de la base de datos ECCA 2012
Suhayla Bazbaz y Eduardo Bohórquez