Wednesday, 06 May 2015
Artículos relacionados
Partidocracia
Blog | Norteando | Patrick Corcoran | 27.09.2011 | 0 Comentarios

PatrickCorcoran

Uno de los eternos enemigos para varios comentaristas mexicanos es la “partidocracia”. Uno no tiene que buscar mucho para encontrar analistas que utilizan aquella etiqueta para atacar el sistema político actual.

En un ejemplo de la semana pasada, Alberto Aziz Nassif escribió que “la democracia ha sido secuestrada por…una partidocracia con mucho dinero y acceso a medios.” Otras manifestaciones del menosprecio hacia la partidocracia sobran.

No siempre es muy claro exactamente que quieren en lugar de los partidos fuertes de hoy; me parece que en muchos casos gritar “partidocracia” es simplemente una expresión de frustración generalizada con el avance económico y político de México. La frustración es entendible, pero el problema no es la existencia de partidos fuertes. Como actores políticos, los partidos sí tienen muchísimo poder, pero vale la pena recordar que el otro extremo –es decir, un sistema con partidos débiles y prácticamente inútiles– es mucho peor.

Si uno recorre todo el mundo en busca de las democracias más sólidas y eficaces, las encuentra en sistemas donde los partidos son fuertes: Alemania, Estados Unidos, Inglaterra, etcétera. En cambio, los países con las democracias más débiles –véase los países de África, del Medio Oriente, o hasta Venezuela, si quiere un ejemplo de América Latina– se caracterizan por partidos débiles.

Esto no es una casualidad: Como escribió el profesor Mark P. Jones en un reporte reciente para el Banco Interamericano de Desarrollo, “Hay una muy fuerte relación entre el nivel de institucionalización de partidos y factores importantísimos como la calidad del sistema de democracia en un país y el nivel de corrupción.”

Ante este contexto, la forma en que se habla de “partidocracia”, como si fuera una especie de ogro político que quiere comerse a la democracia mexicana, es desmedida. No queda duda de que los partidos frecuentemente fallan en su papel de legislar los cambios necesarios para fomentar un México próspero. De la misma forma, es obvio que los partidos no siempre son fieles a los intereses de los votantes. Pero el poder de los partidos en sí no es la causa, e identificar la “partidocracia” como el gran villano es errónea.

El problema principal en México es el sistema de tercias, en que el apoyo del electorado está dividido entre tres partidos. Eso hace casi imposible que un presidente tenga posibilidades de implementar su agenda; durante toda la época democrática de México, la oposición ha sido más fuerte que el gobierno. Ni el Presidente Fox ni Calderón pudieron sacar adelante su agenda, y las reformas que se han aprobado durante sus mandatos han sido, en su mayoría, muy debilitadas. Esta situación, que es el resultado de varios factores históricos, no tiene mucho que ver con la existencia con la llamada partidocracia. Es decir, debilitar los partidos no va a borrar el problema de tener tres fuerzas importantes en un sistema presidencial que funciona mejor con dos.

Hay varios cambios que podrían hacer los partidos un poco más responsivos al deseo popular. Si hubiera re-elección inmediata, habría focos de poder permanentes que, teóricamente, estarían preocupados en agradar a los votantes locales más que a la dirigencia del partido. Si México tuviera grupos activistas más interesados en meterse en la política y capaces de movilizar millones de votantes a favor de un candidato afán, habría más interés por parte de los políticos en lo que quieren los votantes. Estas dos modificaciones podrían dejar un sistema más abierto, en que el control de la dirigencia partidaria sería un poco menor que ahora.

Pero, repito, el poder de los partidos en sí no es el obstáculo principal. Al contrario, el simple hecho de tener partidos fuertes es una bendición. El chiste no es debilitarlos, sino poderlos utilizar mejor.

Dejar un comentario



Estados Unidos y América Latina: una relación ambivalente
Desde siempre, la percepción de la relación entre Estados Unidos y sus vecinos latinoamericanos ha sido en cierto grado ambivalente. Por un lado, las quejas de una falta de interés de Washington en su propio vecindario son, y siempre han sido, un montón. Las columnas de Andrés Oppenheimer son un ejemplo prominente y representativo, pero […]
Las elecciones en puerta y la falta de confianza en la democracia
Mientras los comicios de medio sexenio se acercan, muchos analistas y comentaristas han dedicado unas palabras a un tema de interés eterno: la desilusión popular con la democracia mexicana. Hay muchas causas recientes de esta sensación generalizada: los estudiantes de Iguala, la casita de Angélica Rivera, la masacre en Tlatlaya y los helicópteros de David […]
La Guerra Fría ya terminó
Durante más de medio siglo, la división básica entre los países del hemisferio Occidental, por lo menos en términos de política exterior, ha sido: los cubanos por un lado y los gringos por otro. Claro, es un poco simplista, ya que había países (el más prominente siendo México bajo los gobiernos del PRI) que tejía […]
Acuerdo con Irán
El pasado jueves, si usted vive en una zona de Manhattan, Washington, Londres o Tel Aviv (entre otras ciudades), quizá notó un sonido medio raro, como una gran estampida de elefantes, inmediatamente después del anuncio del acuerdo nuclear entre Irán y los poderes de Occidente. Eso fue el apuro colectivo de miles y miles de […]
Carmen Aristegui vs. MVS
La salida de Carmen Aristegui de MVS y sus estragos posteriores provocan unan serie de observaciones sobre el estado actual de los medios mexicanos y a la sociedad que éstos sirven.   Primero, el pleito entre Aristegui y MVS no parece tener mucho sentido en sí. Que Aristegui y su equipo hayan querido apoyar a […]
Más leídos
Más comentados
Los grandes problemas actuales de México (112.486)
...

La distribución del ingreso en México (37.668)
...

Jóvenes que no estudian ni trabajan: ¿Cuántos son?, ¿quiénes son?, ¿qué hacer?1 (29.961)
...

¿Por qué es un problema la lectura? (21.875)
Desarrollar el gusto por la lectura no es cuestión meramente de voluntad individual. El interés por los libros aparece sólo en ciertas circunstancias.

Presunto culpable: ¿Por qué nuestro sistema de justicia condena inocentes de forma rutinaria? (17.311)
...

Presunto culpable: ¿Por qué nuestro sistema de justicia condena inocentes de forma rutinaria?
Bas­tan­te han es­cri­to y di­cho ter­ce­ros so­bre Pre­sun­to cul­pa­ble....

Los grandes problemas actuales de México
Se dice que el país está sobrediagnosticado, pero en plenas campañas y ante...

I7P5N: la fórmula
Homenaje al ipn con motivo de su 75 aniversario, este ensayo es también una...

China – EUA. ¿Nuevo escenario bipolar?
No hace mucho que regresé de viaje del continente asiático, con el propósito...

La sofocracia y la política científica
Con el cambio de Gobierno, se han escuchado voces que proponen la creación...

1
Foro de Indicadores
Indicadores económicos de México febrero 2015
INEGI y Camacro

Adjudicación directa: ¿excepción que se vuelve norma?
Eduardo Bohórquez y Rafael García Aceves

Debates que concluyen antes de iniciarse
El proceso legislativo reciente y sus números

Eduardo Bohórquez y Javier Berain

Factofilia: Programas sociales y pobreza, ¿existe relación?
Eduardo Bohórquez y Paola Palacios

Migración de México a Estados Unidos, ¿un éxodo en reversa?
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Donar no es deducir, donar es invertir. Las donaciones en el marco de la reforma fiscal
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Impuestos, gasto público y confianza, ¿una relación improbable?
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Los titanes mundiales del petróleo y el gas
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

La pobreza en perspectiva histórica ¿Veinte años no son nada?
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

La firme marcha de la desigualdad
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Factofilia. 2015: hacia una nueva agenda global de desarrollo
Roberto Castellanos y Eduardo Bohórquez

¿Qué medimos en la lucha contra el hambre?
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Bicicletas, autos eléctricos y oficinas-hotel. El verdadero umbral del siglo XXI
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Parquímetros y franeleros: de cómo diez pesitos se convierten en tres mil millones de pesos
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos

Factofilia: Una radiografía de la desigualdad en México
Eduardo Bohórquez y Roberto Castellanos